Trujillanos celebraron dos años de la beatificación de JGH
Durante el fin de semana, la Diócesis de Trujillo y los devotos celebraron el segundo aniversario de la beatificación del doctor José Gregorio Hernández Cisneros con doble jornada de actos eclesiásticos en el Santuario Niño Jesús de Isnotú, municipio Rafael Rangel del estado Trujillo.
Beatificación de José Gregorio Hernández
A través de un boletín de prensa de la Vicaría para las comunicaciones sociales, el rector del Santuario de Isnotú presbítero José Magdaleno Álvarez, mencionó las actividades que se desarrollaron entre ellas la ordenación sacerdotal y primera misa del diácono isnotuense Hendrie Espinoza con la presencia del obispo diocesano monseñor José Trinidad Fernández.
“Un ambiente festivo reinó en el poblado durante el fin de semana. El Santuario Niño Jesús y el templo parroquial Nuestra Señora del Rosario engalanados con abundantes flores ofrendadas por algunos devotos, lucieron esplendorosos para albergar a los cientos de parroquianos y visitantes que abarrotaron ambos recintos religiosos”, relató.
Programación del sábado 29 de abril
La celebración arrancó el sábado a las nueve de la mañana con la procesión desde la casa familiar del joven Hendrie José Espinoza Domínguez, acompañada de música de viento, calles adornadas con motivos alusivos al beato José Gregorio Hernández, la feligresía portando sus estandartes para acompañar al diácono a recibir la orden sacerdotal.
Para este sacramento acompañaron a monseñor Fernández el obispo auxiliar de Caracas y trujillano de nacimiento monseñor Lizandro Rivas, 50 sacerdotes diocesanos, diáconos, seminaristas y feligreses tanto de la localidad como de municipios cercanos.
Ante el pastor diocesano el joven isnotuense realizó las promesas sacerdotales y recibió el presbiterado mediante la imposición de manos y la oración consecratoria. La misa solemne estuvo amenizada por un armonioso ensamble de coros parroquiales.
Luego, en horas de la noche la comunidad católica organizó un homenaje cultural y religioso al nuevo sacerdote, el cual se llevó a cabo en la plaza José Gregorio Hernández. Hubo danzas, poemas, felicitaciones, videos de amigos y familiares que están en el extranjero y un repertorio de música religiosa y folclórica.
Día central en homenaje al beato
Este domingo el segundo aniversario de la beatificación del Médico de los pobres inició a las seis de la mañana con el tradicional repique de campanas en el Santuario.
A las nueve de la mañana en el oratorio del beato, llamado también la casita de oración donde nació el Dr. Hernández, el padre Hendrie bendijo sus ornamentos sacerdotales y vasos sagrados que la parroquia y algunos amigos feligreses le ofrendaron para la primera misa.
“Monseñor José Trinidad participó de la ceremonia como prelaticio, es decir, con sus vestiduras de obispo, pero sin presidir la ceremonia sino ubicado a un lado del altar, debido a que las normas litúrgicas establecen que si el obispo celebra debe presidir él mismo la eucaristía. En los casos de una primera misa o aniversario sacerdotales se acostumbra que el pastor diocesano se revista con sotana, roquete y estola, ubicado en un lugar específico del altar mayor”, explicó Álvarez.
Asimismo, comentó que la ceremonia de la primera misa comenzó a las 10 de la mañana y se llevó a cabo con mucha solemnidad y devoción por parte del nuevo sacerdote, a quien acompañaron en el altar tres presbíteros, un diácono y los seminaristas mayores que ayudaron en el servicio litúrgico. La coral parroquial tuvo a cargo los cantos litúrgicos.
“Monseñor Jose Trinidad Fernández dirigió la homilía en la Santa Misa destacando y relacionando el camino de santidad del beato, la jornada mundial de oración por las vocaciones y el don del sacerdocio que en la eucaristía tiene su mayor expresión de entrega”, agregó.
El obispo trujillano resaltó la figura del beato José Gregorio Hernández como un seglar que realizó a plenitud su vocación y vida en la iglesia; en este sentido, propuso al neo sacerdote, a los presbíteros y fieles presentes que el beato sea no solo una figura llamativa sino un cristiano ejemplar cuya vida estamos llamados a conocer e imitar, particularmente en su relación con Dios como con sus semejantes.
Aprovechó el pastor diocesano para exhortar a sus sacerdotes a practicar el ministerio al estilo de Jesucristo el buen pastor conociendo, amando y sirviendo con abnegación.
“El sacerdocio católico es algo que no podríamos habernos imaginado, pero Jesús, que consagró su vida al Padre Celestial y se ofreció como buen pastor y sumo sacerdote que dio la vida por sus ovejas, ha querido asociar a los seres humanos, a algunos escogidos especialmente, para perpetuar su presencia sacramental a través de la historia, como buenos pastores de su pueblo santo, siempre con olor de oveja, que las cura y protege, por ello la Iglesia tiene que ser lugar de espacios seguros”, expresó el Obispo en la homilía.
Monseñor Fernández tuvo palabras de congratulación para el nuevo sacerdote a quien dirigió importantes consejos referentes a la vida espiritual y pastoral. Felicitó a la familia Espinoza Domínguez y a la parroquia Nuestra Señora del Rosario que en esta ocasión fue epicentro de los actos diocesanos para conmemorar el segundo aniversario de la beatificación del doctor José Gregorio Hernández Cisneros.
Finalmente, tanto el párroco José Magdaleno Álvarez como el neo sacerdote Hendrie Espinoza agradecieron la presencia del Obispo, la asistencia fraterna de los sacerdotes, la organización del comité pro ordenación con sus respectivos equipos de trabajo y la participación de la comunidad católica.



