13 enero, 2026
Revive tu mirada

Las ojeras son esas antiestéticas sombras oscuras que aparecen bajo los ojos y que hacen que nuestro rostro se vea fatigado y con aspecto de cansancio, apariencia que prolifera durante estos días como resultado de las noches de celebración por Navidad y fin de año. Afortunadamente, siempre podemos recurrir a algunos truquitos de maquillaje para ocultarlas y aportar lozanía y vitalidad al cutis.

En primer lugar, “prepara la piel antes de empezar a maquillar las ojeras. Desmaquilla bien el rostro y la zona de los ojos y cuando la piel esté bien limpia, aplica una crema de contorno de ojos para desinflamar, refrescar e hidratar la zona”, aconseja la maquilladora Luisa Jacinta Cock, y quien añade que, una vez que el rostro está bien limpio, empezar la tarea de tapar las ojeras con maquillaje. “Elige un corrector adecuado para el tono de tu piel -comenta la especialista-. Las pieles claras deben optar por un corrector beige o rosa pálido y las oscuras por tonalidades melocotones. Procura que el tono del corrector sea ligeramente más claro que el de tu piel para ocultar las ojeras al máximo sin obtener un acabado demasiado artificial.

Seguidamente, aplica con un pincel específico una pequeña cantidad de corrector en el párpado inferior justo encima de las ojeras. Es importante no excederse ya que podemos acentuar las líneas de expresión de la zona. Ahora, con la yema de los dedos extiende el corrector con pequeños toques desde la zona del lagrimal hacia la zona de los pómulos. No arrastres ni frotes el producto, pues el resultado final no será el que deseamos. Difumina bien los extremos para evitar cortes antiestéticos y ocultar bien las ojeras. “Ahora bien, si tus ojeras son muy pronunciadas te recomendamos que, previamente a aplicar un corrector acorde con el tono de tu piel, uses un corrector en color amarillo. Es ideal para camuflar las ojeras más intensas con tonos violetas o morados”, indica Cock, para quien las sombras de ojos en tonos cálidos son perfectas para disimular las ojeras y desviar la atención hacia otra parte del ojo. En cambio, los tonos fríos como azules, lilas y verdes no son muy adecuados.

El corrector es tu mejor aliado al momento de disimular los excesos ocasiones por trasnochos. Colócalo con generosidad en áreas como las ojeras y arriba de los párpados; eso sí: no te lo pongas cerca de los extremos de los ojos, ni del lagrimal, ni de la esquina de afuera. Maquíllate bien los ojos, pero evita los delineadores y los rímeles. La idea es dar luminosidad, no llamar demasiado la atención hacia el ojo en sí.

BOLSAS BAJO LOS OJOS

1. Lava tu rostro con tu limpiador facial habitual y luego aplícate una crema hidratante ligera. Este paso te permitirá deshacerte de células muertas, suciedad y restos de maquillaje viejo que todavía podrían permanecer en tu piel. Sécate suavemente y sin frotar con una toalla antes de aplicar el maquillaje.

2. Examina el aspecto y color de la piel debajo de tus ojos. Si notas un tono rojo, puedes utilizar un corrector con un leve tinte verde para contrarrestar el problema.

3. Si sobre las bolsas hay también ojeras, opta por un corrector de tonos lavanda/púrpura para cubrir el área dispareja. Si vez que hay tonos azulados, elige un corrector de base amarilla.

4. Aplica en tu rostro la base de maquillaje que sueles utilizar normalmente, utilizando tu método favorito. Esto te permitirá crear un tono de piel uniforme. Deja que la base seque antes de aplicar cualquier otro producto a la zona bajo tus ojos.

5. Utilizando una brocha de maquillaje o la punta de tu dedo, aplica una capa ligera de corrector a la zona debajo de tus ojos. Difumina bien el producto hasta que ya no se note.

6. Aplica una ligera capa de tu base de maquillaje sobre el área bajo los ojos y mezcla de nuevo. En este momento, las bolsas y las ojeras deben haber desaparecido o al menos lucir más pequeñas y menos visibles.

DISIMULAR LOS GRANOS

Los desmanes ante la mesa durante diciembre vienen de la mano de una mala compañía: la súbita aparición de desagradables granitos sobre el cutis. En cualquier caso, debes evitar la tentación de quitártelos. Una salida es disimularlos mediante el maquillaje. Antes de aplicar ningún maquillaje es importante que tu rostro esté muy limpio: las impurezas sólo lograrán que los granitos se infecten y se pongan peor.

A continuación, “debes procurar que la superficie sobre la que vas a aplicar la base se encuentre lo más homogénea posible”, apunta Cock. Si el grano apenas recién sale, pasa un algodón con tónico compuesto por ácido glicólico por la piel. “Ten cuidado y aplícalo únicamente en la zona deseada para evitar la sequedad en el resto de la cara. Si el caso es el contrario y el grano ya se está secando, deberás aplicar crema hidratante para que el maquillaje no parezca cuarteado”. El producto ha de ser libre de aceites. Luego, aplica la base de maquillaje por todo el rostro teniendo en cuenta que ésta sea del mismo tono que tu piel. No obstante, los barros o los granitos que tienen pus son más complicados de disimular ya que a menudo se forma un pequeño bulto en el rostro. Con la yema del dedo o con un pincel fino céntrate en cubrir la superficie del granito con base de maquillaje. No optes por el corrector ya que lograrás dar más iluminación a esta zona y por tanto se notará más. Después de cubrir los granitos extiende una capa de base por todo el rostro.

De todas formas debes tener mucho cuidado de que estos granos no estén infectados o se haya formado herida. En estos casos no debes maquillarte y utilizar en su lugar productos cicatrizantes.

NOTA: Es esencial humectar la piel para que no luzca reseca.

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