20 julio, 2024
Y nació el Comandante  ………Y mandó a parar

El 28 de julio de 1954 nace el niño Hugo Chávez Frías en el diminuto poblado del estado Barinas llamado Sabaneta. Barinas es región llanera limítrofe con Colombia y centenariamente alejada de las corrientes administrativas que emite Caracas. Es hijo de una pareja de maestros rurales  muy pobres. Los periódicos venezolanos de ese día traen noticias de puentes derrumbados  por la crecientes de los ríos, fruto de las abundantes lluvias. Pero el mundo está tensándose. Casi un año antes, el 26 de julio de 1953, Fidel Castro había asaltado al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba y apenas un mes antes del nacimiento del  niño Hugo, el 27 de junio de 1954, ocurre la invasión norteamericana a Guatemala que derroca a Jacobo Árbenz. El 15 de agosto de 1954 se establece Alfredo Stroessner en el poder en Paraguay. El 24 de agosto es ahorcado o se suicida Getulio Vargas, en la capital de Brasil, el 1° de noviembre empieza la guerra de Argelia.

El 7 de mayo Francia conoció la derrota generalizada de Dien Bien Phu, en Vietnam, a manos de la guerrilla comunista del Vietcong. Es derrota descriptiva de los tiempos en cuanto ha sido propiciada por una «echada de la partida para atrás» de los Estados Unidos a Francia. Es que se viven dos guerras distintas, una pública, la Guerra Fría, que enfrenta al campo capitalista con el campo comunista, y una segunda, subterránea o secreta, que enfrenta por ejemplo a Francia con los Estados Unidos en la OTAN y  tiene por eje la Descolonización, cuya traducción por el lado norteamericano es arrebato a Europa de sus colonias.

Mientras tanto, en Sabaneta. la cultura que se deriva de la actividad pecuaria, a un tiempo machista y nostálgica, marcan al pequeño Hugo, que se subía a la mata a arrancar las lechozas que cortadas en filos y cocidas en agua y azúcar, se volvían tiras transparentes y sabrosas y brillantes que vendía, dispuestas en filas en una bandeja llevada sobre la cabeza. La gente de Sabaneta las compraba, él debía llevar completas a la casa las monedas, necesarias para adquirir la comida porque el sueldo de su padre no era suficiente para cubrir  todos los gastos de la familia. A la vez leía la revista Tricolor, que troquelaría  la subjetividad  del niño con los colores amarillo, azul y rojo de la bandera venezolana.  Editada por el Ministerio de Educación, provista de una visión idílica al tiempo que pedagógica de Venezuela, su geografía y su historia.  Chávez  copiaba los dibujos, la maestra le encargaba  realizar una ilustración y él la hacía para  que fuera exhibida en el periódico mural de la escuela.

Tricolor influyó a toda la generación de Chávez, después dirá que “Ojalá todos los niños la recibieran, como la utopía, la Arcadia…”.

Familia de Tricolor es el baile del “sebucán”, una danza indígena, de Oriente, que se bailaba en la escuela. El reto era tejer unas cintas y luego destejerlas con perfección. El pequeño Hugo Chávez era muy del teatro, Protagonizó El Chiriguare. El chiriguare es como un tigre, él era Zamurito, el cazador buscando a la fiera. Tenía que ir con cuidado porque el chiriguare se lo podía comer. Casi todos los comics venían de México. Había la Llanera vengadora que andaba en moto con un antifaz y vengaba a los pobres y Santo, el enmascarado de plata, siempre enfrentado a misteriosos malvados para salvar mujeres hermosas. El cine era imperdible. Se podía salir con bolas de chicle pegadas en el pelo, allí fumaban y en la navidad lanzaban trikitrakis. Pero el infante Chávez  vio todas las películas de Tony Aguilar, siempre justiciero, luchando para salvar a los débiles: El rayo justiciero, La rebelión de la sierra, Cuatro contra el imperio y La justicia del Gavilán Vengador. Aguilar cantaba aquello de Porque no permito que al pobre lo humille el más poderoso / y aquí está mi mano, que brindo con gusto a los hombres cabales . Imposible no sentir en la biografía de Chávez la autoridad del arte popular: Patria en Tricolor, justicia en el argumento del cine, valentía del héroe.

Indudablemente, lo arriba mencionado contribuyó en la subjetividad de Huguito, como lo llamaba su abuela, mamá Rosa. Valdría la pena que nos preguntemos ¿Qué es subjetividad? En la visión de Emmanuel Lévinas, subjetividad es sensibilidad, exposición a los otros, vulnerabilidad y responsabilidad en proximidad de los otros. La subjetividad se construye desde el Otro. El autor opone un sujeto centrado por la preocupación de sí mismo al deseo del Otro. Sóloes humano el humanismo inspirado por el otro. Por ahí transitó el Chávez ya adulto, en ocasiones le oímos decir: “Debes prestar un servicio a la sociedad no a ti mismo”. 

Esta responsabilidad, sin límites estará en la subjetividad del Comandante. Elena Frías, su mamá, expresará “Nuestro  hijo tiene amor para todos”.

Feliz cumpleaños, Comandante.



Ver fuente