29 mayo, 2024
Parranda de San Pedro se dio por un milagro

Rojo, negro y amarillo son los colores de la marea de parranderos que cada 29 de junio toman las calles para celebrar la fiesta de San Pedro Apóstol.

Guarenas y Guatire, en el estado Miranda, son cuna de esta manifestación popular originada en la colonia, específicamente en la hacienda de esclavos llamada Cantón de Guarenas que abarcaba ese territorio.

Según cuenta la tradición, en la época colonial, la esclava María Ignacia, que vivía en el mencionado territorio que hoy llamamos Guatire o Guarenas, vio que su hija Rosa Ignacia no curaba de una fiebre muy alta y le pidió al santo que intercediera por la sanación de su pequeña, prometiéndole a cambio salir a bailar y a cantarle todos los días 29 de junio.
Y así ocurrió, la niña Rosa Ignacia sanó, la noticia recorrió la hacienda y el resto de los esclavos decidieron acompañarla.

Fue así, incluso, luego de que María Ignacia falleció. Su marido quizo dar continuidad a su promesa, así que vistió la ropa de María Ignacia y acompañado de sus dos hijos siguió con la parranda.

De esta forma se instaló esta tradición que se hizo parte de la cultura e identidad de ambas ciudades mirandinas, que la transmiten de generación en generación.

Los miembros de las cofradías representan la historia de Rosa Ignacia, María Ignacia y su familia. Es así que un hombre viste de María Ignacia llevando una muñeca de trapo en brazos en representación de su hija Rosa Ignacia. Las acompañan dos niños ataviados de rojo y amarillo en representación de los hijos de María Ignacia.

El resto de los parranderos simboliza a los esclavos. Todos visten de levita y pumpá, y pintan sus caras con betún negro. Algunos portan banderas rojas y amarillas como símbolo de la unión entre liberales y conservadores para esta celebración en la que llevan en procesión al santo por las calles de la entidad mirandina.

Con cuatro y maracas cantan y bailan para pagar promesas por favores concedidos, tal y como lo hizo María Ignacia.

La festividad fue proclamada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Los preparativos

  • Los preparativos de la festividad se inician meses antes, cuando los parranderos agrupados en comparsas ensayan música, cantos y bailes, renuevan el vestuario y designan las personas que van a encargarse de las actividades preparatorias.
  • El día anterior a la parranda, la imagen del santo, que ha estado guardada durante un año en la casa de un parrandero, sale para ser preparada.
  • Esa noche los feligreses realizan una vigilia en la que ofrecen cantos y bailes al santo.
  • La mañana del 29 de junio se realiza una misa en la que se ofrecen peticiones cantadas. Luego de la eucaristía se da inicio a la procesión en la que participa toda la comunidad durante horas.



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