22 febrero, 2024

la paletada más grande de los años 90

la paletada más grande de los años 90


El 4 de julio de 1990, de madrugada, tuvo lugar uno de los duelos más inesperados (y gañanes) de la historia de la televisión española. Por un lado, TVE 1 con un programa serio de entrevistas presentado por Ángel Casas. Por otro, Telecinco con el concurso veraniego ‘¡Ay, qué calor!’. Pero no es el contenido lo que le importaba a la audiencia, sino un detalle del mismo: a las doce y veinte de la noche, los stripteases de ambos programas confluyeron al mismo tiempo en pantalla. Pero, ¿cómo llegamos hasta este punto? ¿Cuál es la historia del striptease televisivo en nuestro país?

Contenido

Del franquismo a la Cantudo

La televisión hizo sus primeras pruebas en nuestro país bajo la estricta batuta del franquismo: era 1948 cuando empezaron a emitirse demos técnicas, pero por aquel entonces la programación era pura e inocente. Proto-realities de toreo, fútbol, teatro grabado y noticias. Poco más. Sin embargo, casi tres décadas más allá, en 1974, en pleno aperturismo tardofranquista, el público ya estaba preparado para subir la temperatura del país.

Pero por mucho que la censura fuera mucho más laxa, el cine aún estaba a años luz de lo que se estrenaba en otros países. Por eso, aunque a mediados de los 70 empezó el destape (primero light y estilizado, después más grosero y descarado), no fueron pocos los que cruzaron la frontera para ir a Perpiñán, cerca de Cataluña, donde se proyectaban, prácticamente en sesión continua, películas como ‘El último tango en París’ o ‘Emmanuelle’ y se vendía todo tipo de material pornográfico prohibido en nuestro país.

Emmanuelle

No era tan fácil, claro: varios viajes organizados lo revestían de viaje intelectual para no suscitar sospechas entre las fuerzas del orden (un remache cultural que después volveríamos a ver en ‘Un día es un día’). Cuatro años después se estrenaría en España de manera oficial, pero el país, en pleno destape, la recibió con cierta pasividad. De hecho, tan solo un año después de la muerte del dictador, en 1976, ya pudimos ver el primer desnudo integral moderno en una gran pantalla, de apenas dos segundos: fue María José Cantudo en ‘La trastienda’, que llevó a la broma común entre la sociedad de «El felpudo de la Cantudo». Pero claro: el cine era una cosa, y la televisión otra muy diferente.

Desnudos catódicos

No serán pocos los que indiquen que el primer pezón que se vio en una televisión española fue el de Sabrina en la gala de fin de año de 1987, pero lo cierto es que hubo otros antes. Eso sí, muy sutiles. El 7 de febrero de 1977 el ABC titulaba «Hoy, primer desnudo en TVE». Fue en ‘La primera actriz’, una telenovela protagonizada por María Silva, que se mostró como dios la trajo al mundo en su primer episodio. Eso sí, solo para los operadores técnicos de Prado del Rey: el público solo pudo ver una silueta protegida por las cortinas de ducha. En 1979, ya sin miedo de ningún tipo, Victoria Vera mostró sus pechos en la adaptación de ‘Judith’ y Charo Zapardiel en ‘Medea’. Daba audiencia, estaba revestido de alta cultura, ¿qué más se podía pedir?

Mama Chicho

Mientras en el cine el destape poco a poco se fue apagando, sobre todo con la llegada de la famosa «Ley Miró» en 1983, los amantes de los cuerpos desnudos que no quisieran pagar vídeos o ir a las «Salas X», entonces tan de moda, iban a encontrar su lugar en la televisión. Sin embargo, todo estaba a punto de cambiar el 3 de marzo de 1990, cuando Telecinco adaptó el modelo italiano de televisión a España, consiguiendo, en muy poco tiempo, el apodo de «Tetacinco». No era para menos.

No es que TVE no hubiera coqueteado con el striptease: Chicho Ibáñez Serrador le dedicó un programa completo del ‘Un, dos, tres’ en 1987 (y otro en 1991 al erotismo, con desnudo incluido). Pero nadie como Ángel Casas, que en julio de 1990 vio claro que solo había una manera de luchar contra las casquivanas cadenas privadas, las Mamá Chicho, las Cacao Maravillao y el Ballet Chin-Chin: luchar con sus mismas armas. Así que decidió programar un desnudo al final de su programa de entrevistas y música ‘Un día es un día’.

Un Dia Es Un Dia

Aunque fue su idea, en su día creyó que había tomado la decisión equivocada: el día posterior a la emisión nadie le hablaba de las entrevistas de ‘Un día es un día’, sino de las chicas del final. Con el tiempo, eso sí, hizo las paces con su pasado: «Lo veo bien, fui un pionero, fue algo rompedor y muy progresista en aquella época», le comentaba a El Mundo años después. Y sí. Pero.

¡Qué calor!

Ángel Casas trató de dotar al programa de cierta clase en el striptease de turno, preocupándose de que tuviera cierto «desarrollo argumental». Eso sí, nadie le impidió montar un recopilatorio en fin de año titulado ‘¡Una noche es una noche!’. Superclase, ya véis. Por su parte, Telecinco era todo lo contrario: lo pusieras cuando lo pusieras podías encontrarte un ambiente continuo de cabaret, fiesta y despelote. Incluso en su programa de fútbol, ‘Goles son amores’, de 1992, Manolo Escobar daba los resultados de los partidos llevando a mujeres en ropa interior. Pero ‘¡Ay, qué calor!’ sobrepasaba todo lo que pensábamos.

‘¡Ay, qué calor!’ empezó a emitirse el 3 de junio de 1990, pero no en su formato español, sino en el italiano doblado a nuestro idioma. ‘Colpo grosso’ se emitía desde 1987 en Italia y era un concurso que también allí era polémico. En la primera prueba los concursantes (un hombre y una mujer) tenían que elegir una de las frutas que tapaban los pechos de una chica del ballet. Al quitársela, se quedaba en topless. Era solo el inicio de un programa que culminaba con el desnudo de los concursantes para ganar puntos.

Cada prenda que se quitaban contaba 5000 puntos, excepto la prenda final, que les daba 15000: en el caso del hombre los pantalones y en el de la mujer… bueno, el sujetador. Al final, cómo no, había otro striptease profesional de manera muy gratuita. Era otra época, sí, pero una vez pasada la emoción inicial, las aguas y la lascivia patria bajaron y el programa terminó un año después de comenzar su emisión de producción propia, en septiembre de 1991. Por su parte, ‘Un día es un día’ (que se anunciaba en la propia parrilla con un sonoro «y después, striptease») también acabó ese mismo año. Duelo en la cumbre hasta el final.

Por cierto, aquel primer duelo de desnudos lo ganó Telecinco con 1.352.000 espectadores en el momento cumbre, mientras que Ángel Casas tuvo que conformarse con 1.127.000. La gran derrotada fue Antena 3, que desprovista del anzuelo de la carne tuvo que conformarse con… 82.000 visionados. Hasta Canal+ tuvo más.

La televisión española nunca perdió el morbo (ahí están programas como ‘Adán y Eva’ o el reciente ‘Desnudos por la vida’), pero este tipo de contenido pasó a verse de forma masiva como lo que era: una paletada disfrazada de libertad, al igual que la mayor parte del destape cinematográfico, con sonoras y muy disfrutables excepciones. Por suerte, todo tiempo pasado se quedó allí… aunque recordemos que las tendencias siempre tienden a volver. ¿Tendremos otro duelo de stripteases en el futuro? No lo tachéis tan rápidamente de vuestra lista. Nunca se sabe cuándo la sociedad española volverá a verse al desnudo.

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