23 abril, 2024
La cara fea que enfrenta Felisa Gómez

La campaña ha tenido gran repercusión en la comunidad de la belleza. Desde que Miss Venezuela Mundo 2000, Vanessa Cárdenas, ahora convertida en coach motivacional, informó sobre la situación que vive actualmente su excompañera de concurso Felisa Gómez, medios alternativos y tradicionales se han hecho eco de las necesidades que enfrenta le exmiss en territorio tunecino.

Según relato de la propia Gómez, en 2017, decidió mudarse a África (aunque sin especificar el país), luego de cumplir residencias en Madrid y Roma. Con su experiencia como abogada y asesora, trabajó para gobiernos y empresas privadas, ignorando que estaba relacionándose con algunas mafias que, a la postre, la amedrentaron y la despojaron de sus recursos económicos. Como pudo, escapó a Túnez.

La tranquilidad, sin embargo, duró poco. Los implantes mamarios que le pusieron cuando portó la banda del estado Lara en el certamen nacional comenzaron a darle problemas. Aseguró que, en su momento, nadie le advirtió que debía sustituirlos a los 10 o 15 años. “Mis tetas me están matando”, dijo en el mensaje que logró transmitir desde la precariedad de su situación de calle, al explicar que los implantes tienen componentes cancerígenos que hacen mella en su cuerpo.

Necesita reunir el dinero suficiente para trasladarse a Bogotá, donde un médico se ofreció a operarla gratuitamente y donde reside su mentora Cárdenas, quien alterna sus funciones como empresaria con la presidencia de la Fundación Alva Vital; también escribió el libro “Vivir para ser libre”. 

Felisa Gómez

Aunque no figuró en el cuadro final de Miss Venezuela 2000, Felisa Gómez fue seleccionada como el mejor rostro de la edición, en el estreno de la banda patrocinada por la casa de cosméticos Ebel. Oriunda de Barquisimeto, vivió un tiempo de su niñez en Mantinos, pueblo paterno ubicado en Palencia, España. Hija de exsacerdote, obtuvo el título de abogada en la Universidad Fermín Toro y contratos para modelar en Europa.

Una vez residenciada en España, participó en el reality show “Supervivientes: perdidos en Honduras”, transmitido por el canal hispano Telecinco, en 2008. Fue la cuarta eliminada. Tras vivir esa experiencia se instaló en la capital italiana, donde trabajó en el Ministerio del Interior y en Fondazione Integrazione, hasta que decidió probar suerte en suelo africano, donde comenzó su calvario. Hoy tiene 45 años de edad. 

En casos como el de Felisa Gómez, la solidaridad es un recurso imprescindible. Su vida depende de que pueda llegar a la capital colombiana, para entrar a quirófano. La exreina de belleza está frente a la cara más fea de la existencia. 



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