2 marzo, 2024

Evitan que el cáncer de mama regrese

Evitan que el cáncer de mama regrese


Un grupo de científicos del Instituto de Investigación Oncológica de Londres, Reino Unido, descubrió cómo evitar que las células tumorales diseminadas (DTC) que se han propagado a los pulmones se despierten y conviertan en un cáncer de mama secundario.

Los expertos descubrieron que estas células del cáncer de mama que permanecen inactivas se pueden despertar luego de años por efecto de una proteína llamada PDGF-C que está en los pulmones, y por eso se plantearon experimentar si era posible reducir su actividad.

El estudio, publicado el 13 de marzo pasado en la revista Nature Cancer, específica que los pacientes con cáncer de mama con receptor de estrógeno (ER) positivo son los que tienen riesgo de recaída metastásica años después de la resección y el tratamiento del tumor primario, como consecuencia de la reactivación de las DTC latentes en sitios secundarios.

En ese sentido, el experimento consistió en ver si era posible bloquear la proteína y ayudar a prevenir que las células cancerosas despierten y, por ende, propicien el crecimiento de los tumores.

La prueba se hizo en ratones ER positivos singénicos, que es el tipo de cáncer de mama más común. Los especialistas atacaron la señalización de la proteína con un fármaco llamado imarinib y los roedores recibieron un seguimiento antes y después de desarrollar los tumores. El resultado fue que el crecimiento de las células cancerosas se redujo de manera considerable.

La investigación, que es financiada por el Breast Cancer Now, además detalla que los DTC mostraron un fenotipo inactivo en ratones jóvenes, pero un crecimiento metastásico acelerado en un microambiente envejecido o fibrótico.

Al respecto, precisaron que los cambios moleculares dentro de los pulmones son los que pueden apoyar a los tumores para que crezcan, y estos cambios ocurren por el envejecimiento, daños o cicatrices en el tejido pulmonar.

En resumen, si los niveles de la PDGF-C aumentan, las células cancerosas en estado de latencia (que están dormidas) pueden crecer y propiciar el cáncer de mama secundario.

Frances Turrell, del instituto, explicó que las células cancerosas pueden ser capaces de sobrevivir en órganos distantes por décadas. “Descubrimos cómo el tejido pulmonar envejecido puede hacer que estas células cancerosas se despierten y se conviertan en tumores, y descubrimos una estrategia potencial para desactivarlas a tiempo”, expresó.

Contenido

Retos del proyecto

Turrell agregó que este paso es un planteamiento importante con el que ahora pretenden hallar la forma en que los pacientes puedan ser tratados con el fármaco existente, pero también crear otros tratamientos que sean más específicos, enfocados en el mecanismo de reactivación.

Otros especialistas como Clare Isacke, docente de biología celular molecular, han manifestado que este avance apunta a determinar con mayor precisión “cuándo ocurren estos cambios relacionados con la edad y cómo varían entre las personas”, agregó.

De esta manera, se podrán “crear estrategias de tratamiento que eviten que las células cancerosas se despierten”, dijo la especialista, refieren medios internacionales.

Recurrencia

El estudio de Nature Cancer resalta que los pacientes con cáncer de mama ER positivo, aunque tienen un mejor propósito en su periodo inicial, corren un mayor riesgo sustancial de recurrencia tardía y pueden presentar enfermedad metastásica años después. Por otra parte, indican que el microambiente del sitio secundario, es decir, el órgano donde se diseminan las células tumorales, es clave para poder controlar su supervivencia y la salida de latencia.

Los expertos creen que es crucial seguir investigando la recaída metastásica en modelos del microambiente de envejecimiento. La metástasis es la causa de casi todas las muertes asociadas al cáncer de mama.

Los médicos siempre buscan saber si el cáncer de mama diagnosticado es sensible a las hormonas y en el caso del ER+, es un tipo que tiene receptores que le permiten usar la hormona estrógeno para crecer. El tratamiento que se utiliza es la terapia hormonal antiestrógeno para detener el crecimiento de las células cancerosas.

La Organización Mundial de la Salud recalca que por cáncer de mama, hasta 2020, registraron más de 2,2 millones de casos y unas 685.000 muertes. Agrega que una de cada 12 mujeres se enfermarán a lo largo de su vida.

El fármaco imatinib

El imatinib es un fármaco de tipo inhibidor de la cinasa que bloquea la acción de la proteína anormal que les indica a las células cancerosas que deben multiplicarse.

Es un medicamento que ayuda a detener la propagación de las células cancerosas. En la actualidad, se utiliza para tratar a pacientes que tienen leucemia mieloide crónica.

Además, con él se tratan ciertos tipos de leucemia, sirve para algunos cánceres y trastornos de las células sanguíneas.

Asimismo, se puede emplear para tumores del estroma gastrointestinal y dermatofibrosarcoma protuberante.

Este fármaco puede provocar diarrea, nausea, vómito, pérdida del apetito y peso. De igual manera, en algunos casos como signos graves genera hinchazón en la zona de los ojos e inflamación de manos, pies y tobillos, así como también aumento repentino de peso, latidos cardíacos rápidos o irregulares, dolor abdominal y otros.



ultimasnoticias.com.ve

Source link