13 junio, 2024
De San Remo a Caracas

Indispensable volver a Antonio Machado quien a comienzo del siglo pasado señala que ‘De diez cabezas, nueve embisten y una piensa.’ Y agrega terminante: ‘No extrañéis que un bruto se descuerne luchando por la idea’. La mayoría sigue hoy esclavizada a la brutalidad.

Todo está sistemáticamente dispuesto para que eso ocurra. La capacidad de pensar y crear la obtiene y desarrolla una élite que cuenta con facultades naturales y ventajas sociales, económicas para obtener una buena formación.

Por lo general la gente de pensamiento no se ocupa de lo que considera oficios menores, como lo burocrático-político-administrativo. No es nada frecuente conseguir un productor de ideas en el activismo político. Pero esto a la vez produce la separación entre lo teórico y lo práctico, lo que conduce a un resultado problemático. Porque la ausencia de conjunción, no permite el desarrollo teórico ni práctico.

Y por esto, en el caso de los políticos que acceden a gobernantes y sólo cuentan con su experiencia militante y el consecuente conocimiento empírico, se ve obligado a apelar a los llamados asesores, fabricantes de planes en base a sus ideas, que en la mayoría de los casos se acoge al paradigma liberal, sin descartar aportes positivistas. En algunos casos se asume la fuente marxista o marxista-leninista. Se trata de doctrinas decimonónicas, en las que parece anclado el pensamiento político. Algo visible en esta ‘era nuclear’ en la que el empirismo se aviene a los imperios inscritos en la posible destrucción del mundo.

En el caso de la lucha armada en la Venezuela de los 60’, promovida inicialmente por el PCV, declarado marxista-leninista ortodoxo, vemos que en la realidad no se actuó con base a un análisis dialéctico y demás consideración de orden material. Se apela más bien a lo emocional, la improvisación y la aventura. El propósito es derrocar a Betancourt como en Cuba a Batista en 1959 y emprender también una ‘revolución’.

Y de esta política basada en experiencia ajena, sale una tragedia dimensional materializada en muchísimos muertos y en la negación de todo marxismo. Una derrota que ninguno de los conductores de ese “proceso revolucionario” (PCV-MIR), entrevistados por nosotros, se considera culpable.

Sancho, ¡Una lucha armada sin pensamiento propio y apoyada en la ignorancia y emoción de la juventud militante conduce a una tragedia dimensional!

@ABlancoMunoz

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