3 marzo, 2024

El Nazareno: más de tres siglos de devoción y fe

El Nazareno: más de tres siglos de devoción y fe


La veneración a la imagen del Nazareno, cada Miércoles Santo, es una devoción arraigada entre los venezolanos, quienes en Caracas y en sus regiones tienen imágenes con historias centenarias, algunas de milagros, que son verdaderas obras de arte que, incluso, han llegado a ser declaradas patrimonio cultural.

El más icónico es el Nazareno de San Pablo que se venera en la iglesia de Santa Teresa, en Caracas, al cual se le han asignado varios milagros. En el estado Apure, en la población de Achaguas, está otra imagen muy apreciada del Nazareno que data del siglo XIX.

La población mirandina de Cúa, en los Valles del Tuy, tiene su Nazareno con historia independentista también del siglo XIX. De fechas más recientes son la tradición del encuentro de los nazarenos en la población mirandina de Mamporal y el de la urbanización La Páez, Catia La Mar, La Guaira, una tradición familiar.

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Tres siglos de devoción

Más de tres siglos, desde mediados de 1674, llevan los caraqueños, ciudadanos de diferentes regiones del país y extranjeros, venerando la imagen sagrada del Nazareno de San Pablo, que este próximo miércoles 5 de abril saldrá de su casa, la Basílica Santa Teresa, a recorrer Caracas en procesión. Miles de feligreses se citan cada año el Miércoles Santo para acompañar al Nazareno de San Pablo en su recorrido por Caracas, donde renuevan su fe, como en 1696, cuando una epidemia de peste azotaba a la ciudad y la figura sagrada comenzó a curar enfermos con una señal divina: limones en el suelo.

El limonero fue la solución a la peste del vómito negro que se apoderó de Caracas hace 327 años. Para aquella época la cantidad de enfermos se elevó, las iglesias estaban al máximo de personas y no se daban abasto para dar sepultura a los fallecidos. El miedo y la angustia reinaban entre los caraqueños. La historia cuenta que ante la horrorosa situación sanitaria, los creyentes y laicos se unieron para orar a Dios, y pedir la sanación y final de la peste, por lo que sacaron en procesión la imagen del Nazareno, que era venerada en la capilla de San Pablo El Ermitaño, en un recorrido desde lo que es hoy el Teatro Municipal de Caracas, hasta el centro de la capital.

En aquel momento, la cruz del Nazareno tropezó con un limonero que estaba en la esquina de Cipreces y en su corona quedaron enredadas varias ramas, por lo que muchos limones cayeron al suelo. Las personas consideraron que era una señal del cielo y tomaron del ácido fruto, transformándolo en un té de limonada, que finalmente curó a los enfermos y acabó con la peste. Así nació la procesión del Nazareno San Pablo que sale cada Miércoles Santo como iniciativa de fray González de Acuña, y que ahora es una tradición que se mantiene entre caraqueños y se ha extendido por el país, congregando cada año a miles de feligreses en la Basílica de Santa Teresa.

Este 2023, Caracas será recorrida por el Nazareno y sus devotos, en una procesión que saldrá este Miércoles Santo a las 6 pm, desde la Basílica de Santa Teresa, encabezada por el cardenal y arzobispo de Caracas, monseñor Baltazar Porras. La Banda Marcial de los Bomberos de Caracas será la encargada de los honores al interpretar el Himno Nacional, informó el secretario de la Basílica, Abraham Núñez. Se oficiarán 12 misas, que comenzarán a las 12 am del miércoles. El recorrido inicial será desde la esquina Cruz Verde, pasando por la esquina Velásquez hasta llegar a la esquina Santa Rosalía. El Nazareno, en hombros de sus servidores, bendecirá a los fieles, vestido con su traje de gala color morado, bordado con hilos de oro, convertidos en flores, uvas y espigas de trigo.

El recorrido seguirá por la esquina El Hoyo; habrá un punto de encuentro en la plaza La Concordia y seguirá a las esquinas Hospital, Glorieta y Maderero, para luego comenzar el retorno hacia la Basílica, por la esquina Miranda, subiendo por la esquina San Pablo y finalmente llegar repleto de orquídeas y flores diversas a la esquina Municipal donde está su casa, la Basílica Santa Teresa.

Una promesa en Achaguas

La veneración al Nazareno de Achaguas, en el estado Apure, es considerada como una manifestación del fervor popular y epicentro religioso. Fue declarado patrimonio cultural de la nación el 16 de abril de 2014, como bien de interés cultural en conjunto con las fiestas populares del pueblo de Achaguas.

La historia del Nazareno de Achaguas está íntimamente ligada a la última etapa del proceso independentista de Venezuela, con el general José Antonio Páez, quien en 1821, durante la lucha por la independencia, rezó frente a una imagen de Jesús en Achaguas por la victoria en la Batalla de Carabobo y prometió una solemne imagen de Cristo a cambio de obtener la victoria. Promesa que fue cumplida por Páez quien encargó, en 1833, al tallista caraqueño de origen español José de la Merced Rada, una imagen que fue entregada a la iglesia en 1835. Desde entonces se arraigó en la localidad una veneración histórica por la imagen del Santo Nazareno de Achaguas.

El Nazareno de Achaguas tiene acreditados numerosos milagros a devotos dentro y fuera del país, lo que ha convertido a esta población apureña en uno de los destinos de peregrinación más importantes de los llanos occidentales y de Apure. La imagen es una talla de madera de roble, de 1,80 m de alto y sostiene una cruz de 2,70 m de largo y va acompañado por Simón de Cirene.

La devoción comienza desde el Miércoles Santo, cuando cientos de feligreses se congregan en la iglesia de Achaguas para venerar la imagen. A las 5 pm inicia la procesión, que dura hasta la medianoche y se hace un recorrido por el pueblo, de unos 5 kilómetros, de devotos y turistas que acompañan la imagen sagrada al compás de la música santa que interpreta una banda del pueblo.

Encuentro en Mamporal

La historia del Encuentro de los Nazarenos, en Mamporal, estado Miranda, data del año 2008, siendo el párroco presbítero José Antonio Barrera quien manifestó que se le hacía difícil atender a todas las comunidades de la parroquia el día Miércoles Santo, ya que cada una tiene su imagen de Nazareno.

La catequista Nelida Liendo propuso entonces, en reunión de planificación para la Semana Santa, que se realizara un encuentro de Nazarenos y que en Mamporal se reunieran las 18 imágenes y así el padre en ese tan importante día de devoción no tenía que asistir a cada una de las 18 comunidades. De allí se organizó el primer encuentro, animados por el sacerdote, catequistas y pastorales de cada comunidad, para llegar a Mamporal con sus fieles acompañantes. Con el pasar de los años se ha convertido en una tradición llena de fe, esperanza y agradecimiento a Jesús cargando la cruz, única en Miranda y en el país.

Los sacerdotes Alí Benítez y Ramón Márquez han dado continuidad a este Encuentro de Nazarenos, ya convertido en tradición de la parroquia Santo Domingo de Guzmán, que parte desde la Plaza Buroz y culmina con la eucaristía. en Mamporal. Los burocenses trabajan para que esta manifestación religiosa sea convertida en Patrimonio Cultural.

Tres siglos de fe

La población de Cúa, estado Miranda, venera su Nazareno desde hace 306 años, una imagen proveniente de Andalucía, España. La talla de madera fue guardada en la Hacienda Lecumberry, cuando fue adquirida por el capitán Sebastián López de Castro, propietario de la finca, en 1717. La imagen debía cumplir con los oficios religiosos del pueblo de Santa Rosa de Marín, que es en la actualidad la población de Cúa.

Ricardo Toro Mendoza, responsable hoy del cuidado de la imagen, cuenta que durante la época independentista la hacienda pasa a ser propiedad de la familia Bolívar, quienes concedieron la posesión a Ignacio Lecumberry, un representante legal del Libertador quien le interpone una querella a los Bolívar para que le entregue la propiedad. “Entonces Juana Bolívar, creyente del Nazareno, le pide a su hermano que le deje la hacienda tanto a Ignacio Lecumberry como a su esposa, como pago por los años que le cuidó sus bienes mientras estaba en guerra”.

Toro Mendoza señaló que la finca llega a manos de los Acosta Quiroba, a principios del siglo XX. La dueña misia Emma Quiroba se había encargado del cuido de la imagen 10 años antes de que pudieran comprar la propiedad. “Hasta la actualidad que está bajo mi responsabilidad desde hace siete años”, acotó. Relata que el 12 de abril de 1878 cuando se conmemoraba el Viernes de los Dolores, ocurrió un terremoto que destruyó gran parte del pueblo, incluyendo la iglesia; y la única casa que quedó en condiciones habitables fue la de la hacienda donde se encontraba la imagen, siendo refugio para los afectados quienes se sintieron salvados por el Nazareno. Cinco días después, sacaron en procesión la imagen, recorriendo como era costumbre las haciendas Lecumberry, San José y Marín (hoy avenida Perimetral) hasta llegar a las ruinas de la antigua iglesia católica. Esta imagen es una de las dos que existen en el país con una túnica original española bordada a mano, siendo una prenda de más de 100 años.

Devoción familiar

Desde 1960 el Nazareno de La Páez, en Catia La Mar, estado La Guaira, congrega a fieles y promeseros, en una procesión de más de cuatro horas que recorre cinco sectores del oeste del litoral guaireño en Semana Santa.

“Es una imagen de yeso y con una cruz tallada en madera. Llegó de España para pagar una promesa de salud de una familia isleña, al momento de fundar la iglesia y parroquia Sagrado Corazón de Jesús, por el padre Felipe Ibañez”, expresó Luis Efraín González, presidente de la Cofradía del Nazareno de La Páez.

Esta imagen es de un Cristo erguido, de 1,70 m, que semeja el inicio del viacrucis al calvario. Reposa en una gruta, ubicada al lateral izquierdo de la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, en la urbanización La Páez, de la parroquia Catia La Mar.

Desde su llegada en 1960, promeseros y la cofradía solían vestirlo y decorarlo para Semana Santa, pero desde hace 10 años, recorre las calles con su tallado original, “por solicitud del párroco y para mostrar el arte y pintura de la imagen”, explica González.

Esta devoción y fe hacia el Nazareno de La Páez la inició González desde adolescente y en 1970 conformaron la cofradía, junto a su cuñado, quien fue presidente hasta 2010. “Mi cuñado Rafael Brito inició esta devoción por un favor de salud recibido”, comenda.

González indica que la procesión cada año parte de diferentes sectores de Catia La Mar, como La Soublette, La Atlántida, Playa Grande o desde el estadio César Nieves. “Siempre pasa por la iglesia y culmina con una misa en la plaza Mayor de Catia La Mar”, explica el presidente de la Cofradía del Nazareno de La Páez.

Este Nazareno llegó junto a la imagen de La Dolorosa, que también proviene de España, así como la del Santo Sepulcro. “Esperemos que llegue la imagen de San Juan, de algún promesero, para complementar el cuadro que hace referencia a las procesiones en España”, dijo.



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