17 mayo, 2024

el gazapo incomprensible del clásico de James Cameron que muchos hemos tardado 35 años en ver (y que ahora somos incapaces de olvidar)

el gazapo incomprensible del clásico de James Cameron que muchos hemos tardado 35 años en ver (y que ahora somos incapaces de olvidar)


Este año se cumplen 35 primaveras el estreno de ‘Abyss’, el notable cóctel de aventuras y ciencia ficción submarino con el que James Cameron volvió a demostrar ser uno de los cineastas más determinantes a la hora de combinar cine y tecnología de nuestro tiempo… y un hueso muy duro de roer para un reparto encabezado por Ed Harris que las pasó canutas a las órdenes del director con, literalmente, el agua al cuello.

La mano que mece la gamuza

Pero hoy no estamos aquí para hablar de cómo el propio Cameron y otros miembros del equipo estuvieron a punto de morir ni de la polémica escena de la rata que obligó a cancelar el lanzamiento de la reedición en 4K del título en el Reino Unido. Hoy vamos a comentar un gazapo del que no me había percatado en más de 30 primaveras y después de no pocos visionados. Y no he sido el único.

Con motivo de la nueva versión para el mercado doméstico de ‘Abyss’, muchos cinéfilos han vuelto a disfrutar de la película en la comodidad de sus sofás con la resolución UHD haciendo justicia a la producción y han comentado sus impresiones en redes sociales. Pero, entre todos los mensajes que han ido apareciendo, uno ha llamado poderosamente la atención.

Tal y como ha comentado Sean Collins-Smith en su cuenta de Twitter, hay un momento de la película en el que, en medio de una escena, puede verse claramente cómo un miembro del equipo —probablemente el asistente de cámara— usa una gamuza dos veces para limpiar la lente. Si esto es tremendamente atípico que ocurra mientras se está filmando un plano, no digamos que termine pasando el filtro de la sala de edición y terminando en el montaje final.

Los comentarios en varios hilos que han compartido el momento con no poca estupefacción están plagados de personas que afirman no haberse dado cuenta de esto hasta ahora, lo cual no es tan descabellado como podría parecer. Y es que, además de que nuestra mirada, como seres humanos, suele centrarse en los rostros de otras personas de forma automática —en este caso el de Ed Harris—, en una película lo verdaderamente importante es la emoción, y esta es capaz de hacernos ignorar prácticamente cualquier elemento ajeno o discordante.

Otro ejemplo más para acompañar a la definición de «la magia del cine».

En Espinof:





Source link