Petro y Trump conversaron tras su reciente intercambio de insultos
En un momento de máxima fricción hemisférica, los presidentes de Colombia y Estados Unidos, Gustavo Petro y Donald Trump, mantuvieron este miércoles una conversación telefónica de más de 40 minutos. El diálogo, marcado por la reciente ejecución de la operación militar en Caracas que resultó en la captura del mandatario Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, intentó frenar una escalada verbal que ha puesto a la región al borde de una crisis diplomática sin precedentes.
Desde una Plaza de Bolívar colmada de ciudadanos que clamaban por la soberanía, el presidente Petro reveló el cambio de tono que la llamada impuso en su agenda. Aunque inicialmente preparaba una respuesta «dura» ante las recientes amenazas de intervención militar en suelo colombiano, el mandatario optó por denunciar cómo sectores de la «mafia política» han engañado a Washington para incitar un ataque similar al ocurrido en Venezuela.
«Mis enemigos parece que quisieran que llegaran los helicópteros aquí como en Caracas y nos tiraran unos misilazos. Aquellos que hicieron trizas la paz son los responsables de esta crisis que hoy estalla entre Estados Unidos y Colombia», sentenció Petro ante la multitud.
La sombra del «precedente Caracas» y las amenazas de Trump
La tensión entre ambos líderes alcanzó su punto crítico tras las declaraciones de Trump a bordo del Air Force One, donde calificó a Colombia como un «país enfermo» y amenazó directamente a Petro, acusándolo de fabricar cocaína. Al ser consultado sobre si aplicaría en Colombia una operación de «extracción» como la de Maduro, el mandatario estadounidense respondió con un tajante: «A mí me suena bien eso».
Ante esta postura, que expertos internacionales catalogan como un intento de control absoluto sobre países soberanos, Petro ha sido firme en su advertencia: si la soberanía es atacada, el «Jaguar despertará» y no dudará en retomar las armas para defender la patria de lo que considera una amenaza ilegítima.
A pesar de la virulencia de los días previos, Donald Trump bajó momentáneamente el tono tras la llamada, confirmando en sus redes sociales que tuvo una «buena sensación» y que contempla una reunión con Petro en Washington para discutir los «desacuerdos» y la política de drogas. Sin embargo, el operativo en Venezuela sigue siendo el elefante en la habitación, con Bogotá rechazando frontalmente el uso de la fuerza y la ruptura del derecho internacional que Washington intenta normalizar en el continente.
El presidente colombiano asegura que solicitó restablecer relaciones directas entre las Cancillerías y presidentes de ambas naciones, al tiempo que abordaron temas como el narcotráfico y la situación en Venezuela.
