3 febrero, 2026
Negrito ya sabía que sería miembro de la familia

Cuando pienso en familia, lo primero que me viene a la mente son papá, mamá, hijos, abuelos, tíos… y la lista puede seguir. Pero en mi caso, aprendí que la familia puede ir mucho más allá. Somos una familia multiespecie, porque aquí los perros, los gatos y hasta otros animales dejan de ser «solo mascotas» y se convierten en parte esencial de nuestra vida.

La historia de Negrito es prueba de ello. Un día apareció en la puerta de nuestra casa, siguiéndonos mientras paseábamos a nuestra perrita Luna. Nadie lo había invitado, pero él ya había decidido que ese era su lugar.

Durante tres días se quedó frente a la casa, acompañándonos en nuestras rutinas, como si supiera que tarde o temprano íbamos a abrirle la puerta. Y así fue. Una noche de lluvia, con esa mirada que parecía decir «aquí estoy, no me ignores», no tuvimos corazón para dejarlo afuera. ¡Lo logró!

Una historia que comienza en la calle, pero termina en un hogar y una familia

Negrito fue recibido con cariño, tanto por Lunita como por nosotros, y muy rápido se ganó el afecto de toda la familia. Pasó un año y, cuando Lunita falleció, el dolor fue enorme. Él también la extrañó: no comía, estaba triste, igual que todos en casa.

Con el tiempo, Negrito encontró la manera de llenar ese vacío con su ternura y se convirtió en el consentido. Hoy duerme en nuestra cama, disfruta de sus patas de pollo y nos acompaña en cada momento, regalando todo su amor y nos derrite el corazón, siempre con esa nobleza que lo hace único.

Es un mestizo, algunos por ahí dicen que es de border collie y yo que es con cacri (callejero y criollo), da lo mismo su raza, su especie, es un perro de mirada dulce, muy especial y con un carácter tan amistoso que cree que todos los demás lo aman, aunque no siempre reciba la mejor respuesta.

Su inocencia lo define, igual que la paciencia con la que comparte espacio con Niña, la gatita que llegó hace más de cuatro meses. Eso de que perros y gatos no se llevan bien, no es del todo cierto.

Mi esposo con Negrito

Ahora nuestra familia está formada por mi esposo, mi hija y yo;tres humanos, un perro; Negrito y una gata; Niña. Cada uno con su propia personalidad, pero todos unidos bajo el mismo techo y sobre todo, por el mismo sentimiento: el amor.

Porque para mí, ser una familia multiespecie significa entender que el cariño no tiene fronteras ni etiquetas que a veces, el miembro más inesperado, como Negrito, termina adueñándose por completo del corazón. Estamos juntos y para apoyarnos, porque somos una familia, sí, en casa, somos cinco.

Ver fuente