3 febrero, 2026
Natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho

En el marco universal, son tres los venezolanos que lograron proyectarse: Sebastián Francisco de Miranda; le sigue el Padre Libertador Simón Bolívar, y el tercero es el cumanés Antonio José de Sucre. El que comenzó la gesta emancipadora participó en varias batallas de los norteamericanos en su lucha libertaria contra los ingleses, tuvo el título de Mariscal de Campo de la Revolución Francesa y, de ahí, que su nombre figure en el Arco del Triunfo de París. También fue coronel del ejército ruso por mandato de la zarina Catalina II de Rusia e igualmente fue Generalísimo de Venezuela. Sigue Bolívar, quien logró la independencia de cinco naciones de Suramérica. Fueron cinco importantes encuentros que acabaron con el dominio español en nuestro continente, partiendo de Boyacá, en la cual resultó vencido José María Barreiro; la de Carabobo con Miguel de La Torre y Pando al frente; siguió la de Pichincha (24 de mayo de 1822), en la cual Sucre venció a Melchor Aymerich; la de Junín, donde fue vencido José de Canterac y, finalmente, la de Ayacucho, con cuya victoria Sucre le puso fin al colonialismo hispano en América del Sur con su jefe vencido José de la Serna e Hinojosa.

Hoy martes 3 de febrero se conmemoran 232 años del nacimiento de Sucre en Cumaná. Su progenitor fue Vicente de Sucre y Urbaneja. Tuvo varios hermanos que, como él y su padre, abrazaron la causa patriótica independentista. Con cerca de 15 años, Sucre fue enviado a Caracas y, desde el 19 de abril de 1810, fue de los jóvenes que se enrolaron en la lucha contra el colonialismo. De su trayectoria en la carrera militar puso de relieve la decisión por la independencia de su Patria. Históricamente, quedó establecido que fue uno de los soldados más leales a la causa. Cumplió cabalmente las disposiciones del Libertador y lo demostró en el campo de batalla. Primero en Pichincha y luego en Ayacucho, con cuyas victorias llevó la independencia a Ecuador y a Perú. El 6 de agosto de 1825 fue galardonado con el título de Gran Mariscal de Ayacucho. No se puede obviar que fue víctima de varios atentados, de uno de los cuales quedó inválido de uno de sus brazos. Así llegamos al 4 de junio de 1830, cuando, después de ejercer varios importantes cargos, viaja a Quito con la finalidad de reunirse con su esposa, la marquesa de Solanda, Mariana Carcelén y Larrea, cuando en las montañas de Berruecos recibe tres balazos que le ciegan la vida… “¡Han matado al Abel de América!”… dijo Bolívar al conocer la infausta noticia.

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