Murió James Van Der Beek, actor de Dawson’s Creek, a los 48 años
James Van Der Beek murió hoy a los 48 años de edad. Famoso por su papel de Dawson Leery en Dawson’s Creek, la exitosa serie de finales de los noventa con la que conquistó el corazón de millones de adolescentes en todo el mundo, nunca pudo despegarse del todo de aquel personaje que marcó la cultura pop de una época: un joven soñador, romántico, algo inmaduro e hipersensible.
“Nuestro querido James David Van Der Beek falleció pacíficamente esta mañana. Él transitó sus últimos días con coraje, fe y gracia. Hay mucho que compartir con respecto a sus deseos, el amor por la humanidad y la sagrada del tiempo. Esos días vendrán. Por ahora pedimos privacidad y respeto mientras lamentamos a nuestro amado esposo, padre, hijo, hermano y amigo”, publicaron este miércoles en su cuenta oficial de Instagram.
Consciente de las reglas de la industria, hace un tiempo decidió transformar su debilidad en fortaleza, y comenzó a reírse él también de su pasado. Durante los últimos años, puso su energía en compartir con el mundo una versión adulta de sí mismo: un hombre devoto de su familia, vulnerable y resiliente. En 2023 le diagnosticaron cáncer de colon, un año después lo compartió con el público. Hoy, con su fallecimiento, parte de la magia de aquella historia de Capeside se fue con él.
Fama arrolladora
James Van Der Beek nació en Cheshire, Connecticut, el 8 de marzo de 1977. Amante de los deportes, jugó al fútbol americano y beisbol. Incluso se probó en atletismo. A los 13 años, una contusión lo sacó de las canchas y lo acercó a la comunidad teatral de su pueblo. A los 15 años convenció a su madre de llevarlo a Nueva York para buscar un agente y poder participar de algunas audiciones.
Luego de participar en algunos pilotos y proyectos sin especial trascendencia, llegó a sus manos, en 1997, el guion que le iba a cambiar la vida. De la mano de Dawson’s Creek, James Van Der Beek irrumpió en la cultura pop de los noventa. La serie adolescente lo convirtió en la encarnación del chico sensible, soñador y con aspiraciones de cineasta. Sus charlas junto al río con Joey (Katie Holmes), su fascinación por Jen (Michelle Williams) y la traición de Pacey, su mejor amigo (Joshua Jackson), dejaron huella profunda en sus fanáticos.
Dawson Leery encarnó en la serie la transición de la inocencia juvenil a la complejidad de la vida adulta y al descubrimiento de que la vida no siempre tiene finales felices como en las películas. También fue el papel que catapultó de inmediato a Van Der Beek a la fama internacional: de un día para otro pasó de ser un actor en ascenso a convertirse en la figura principal de un fenómeno global.
“Hace veinticinco años mi vida cambió. No poco a poco, no día tras día… sino de manera instantánea. Fue la culminación de cinco años de audiciones, cientos de horas en el escenario, miles de horas viajando, preparándome, soñando, esperando, escuchando ‘no’, e inventando razones para seguir adelante”, confesó el actor en un posteo que compartió en su cuenta de Instagram en 2023, cuando se cumplieron 25 años del estreno del programa.
El peso del encasillamiento
El éxito de Dawson’s Creek tuvo un alto costo para Van der Beek: como tantas estrellas que alcanzan la fama de forma precoz, quedó atrapado en la figura de aquel joven idealista. Durante mucho tiempo, el público y los productores veían en él solo a Dawson Leery, el eterno adolescente de Capeside. Él mismo definió esa situación con ironía: “Cuando todo empezó, las personas que se me acercaban eran adolescentes que gritaban cuando me veían”, repasó, y confesó que gracias a esa situación de grande comenzó a sufrir “la forma más tonta de trastorno de estrés postraumático”. “Cuando escucho a chicas adolescentes gritar ‘¡oooh!’… pienso: ‘Tío, supéralo. No lo están haciendo por ti. Eres un hombre adulto de 47 años”, contó entre risas en una charla con People el año pasado.
Pese a los obstáculos, Van Der Beek nunca desapareció del todo de la industria. Tras el furor de Dawson’s Creek se volcó al teatro: fue actor y guionista de la obra Rain Dance, de Lanford Wilson, y escribió el guion de Winning, en el que se enfocó en contar la vida de un periodista deportivo relacionado con la Major League baseball. También tuvo participaciones pequeñas en series exitosas como Ugly Betty, Mentes criminales, Cómo conocí a tu madre y La ley y el orden: Acción Criminal y Víctimas Especiales, y protagonizó las series CSI: Cyber (2015-2016) y Pose (2018).
También se parodió a sí mismo en Don’t Trust the B—- in Apartment 23 (2012), donde encarnó una versión ficticia de él mismo. A lo largo de las dos temporadas que duró la sitcom Van Der Beek se burló de su fama juvenil, de su rostro eternamente asociado a Dawson y, por supuesto, del meme. Esa capacidad de reírse de sí mismo lo convirtió en un actor que supo capitalizar la ironía y transformar esa etiqueta en un nuevo personaje.
El meme que lo hizo viral
Una de las escenas más recordadas de Dawson´s Creek es la que muestra a Leery llorar desconsolado luego de que Joey le confiesa que está enamorada de su mejor amigo, Pacey. Tanto impacto tuvo entre el público que con el paso de los años aquel gesto de hipersensibilidad se convirtió no solo en un meme sino también en un ícono de la cultura digital.
“Siento que todos en la serie lloraron más que yo, ¡y fui el único que quedó atrapado en el bucle!”, contó en una entrevista con Entertainment Weekly. “Me encanta. Es lo que más me divierte de toda la serie. Me parece hilarante haber trabajado seis años en un show y que todo quede reducido a tres segundos. Es la definición perfecta de internet”, sumó entre risas. Van Der Beek también contó que su hija mayor, apenas lo descubrió, se lo mandó sin anestesia. “Lo primero que hizo fue enviarme la cara de llanto, y yo pensé: ‘Eso es agresivo’”, confió en 2022.
Un giro hacia lo personal: paternidad y familia
Con el paso del tiempo, Van Der Beek se volcó hacia papeles más pequeños en cine y televisión, y participó en realities como Dancing with the Stars. Pero sobre todo se consolidó como figura pública interesada en hablar de su vida personal a través de las redes sociales, donde hizo hincapié en la paternidad y en la resiliencia. Van Der Beek se casó con Kimberly en 2010, y juntos tienen seis hijos: Olivia, Joshua, Annabel, Emilia, Gwendolyn y Jeremiah. “Convertirme en padre es la cosa más loca que he hecho en mi vida, pero también la que más feliz me ha hecho”, declaró en Good Morning America.
En su cuenta de Instagram, el actor intentó compartir una mirada sobre la familia tan clara como honesta. “Antes de mi primera hija, mis prioridades estaban esparcidas como un mar tormentoso: repartidas por todos lados, aparecían al azar. En el instante en que ella llegó, todo se reorganizó como una pirámide, con mi hija y mi esposa en la cima, y todo lo demás existiendo para sostener eso”, confesó al portal Digital Spy.
El golpe más duro
En 2023, la vida de Van Der Beek dio un vuelco cuando se enteró que padecía cáncer de colon. “Tengo cáncer colorrectal. He estado lidiando en privado con este diagnóstico y tomando medidas para resolverlo”, anunció en People. “Hay motivos para el optimismo y me siento bien”, sumó. De inmediato, y a través de su cuenta de Instagram, confesó que se vio obligado a dar la noticia de este modo luego de enterarse de que alguien iba a filtrarla en un medio de comunicación.
“No hay un manual de instrucciones para anunciar estas cosas, pero había planeado hablar de ello en profundidad con la revista People en algún momento cercano para generar conciencia y contar mi historia en mis propios términos. Ese plan tuvo que ser modificado esta mañana temprano cuando me informaron que un diario iba a publicar la noticia”, explicó a sus 1,5 millones de seguidores.
El impacto de la enfermedad no fue fácil para el actor. “Tuve que ponerme cara a cara con la muerte. Todas esas definiciones que me importaban tanto me fueron arrancadas”, confesó en Soap Central. En ese proceso, la figura de su padre fue fundamental. “La forma en que has estado presente cuando estuve mal este año sin que tuviéramos que pedirtelo, sin esperar siquiera un agradecimiento…”, escribió en su Instagram junto a una foto de su papá junto a él, su mujer y sus hijos.
El tramo final
Desde que conoció su diagnóstico y con el propósito de ayudar a otras personas que enfrentan la misma enfermedad, el actor decidió compartir en las redes algunos detalles de su mal y su postura frente a lo inevitable. A través de posteos crudos y sinceros habló de su salud, de sus desafíos, de sus ganas de vivir y de lo que el cáncer le enseñó. También se asoció con una empresa que efectúa pruebas de sangre para detectar el cáncer y repitió cada vez que pudo la importancia de la detección temprana de la enfermedad.
El 22 de septiembre, cuando los fanáticos de Dawson´s Creek esperaban verlo en el reencuentro del elenco, un evento a beneficio de la organización Fuck Cancer y James Van Der Beek, su ausencia se adueñó del lugar. A través de un video, el actor explicó el motivo. “Llevo meses esperando esta noche con ansias, desde que mi ángel Michelle Williams me dijo que la iba a organizar. No puedo creer que no esté allí. No puedo creer que no pueda abrazar a mis compañeros en persona”, expresó Van Der Beek a través de un video grabado que se reprodujo en el escenario del Teatro Richard Rogers de Nueva York.
“Solo quiero subir al escenario y agradecer a cada persona en el teatro por estar aquí esta noche. Desde el elenco hasta el equipo, pasando por todos los que colaboraron y fueron tan generosos, y especialmente a cada uno de ustedes: son los mejores fans del mundo”, destacó el actor, que el día anterior había comunicado su ausencia por dos virus estomacales que lo habían dejado “fuera de combate en el peor momento posible”. Además de conmover con sus palabras, su imagen preocupó a todos: se dejó ver mucho más flaco de lo habitual, aunque con la misma media sonrisa de siempre.
