3 febrero, 2026
Mister Loomis - Últimas Noticias

Poco conocido es el nombre de Francis Butler Loomis (1861-1948), el agente comercial y diplomático estadounidense que residió en Venezuela entre 1897 a 1901. Su actuación como abogado defensor de la New York and Bermúdez Company en conflicto con Warner-Quinlan por las minas La Felicidad y La Venezuela fue escandalosa para su carrera diplomática y para el propio gobierno de Estados Unidos.

Loomis buscó anular la concesión que entregó el gobierno venezolano a la empresa rival. Consideraba que el asunto era un complot contra la New York and Bermúdez Co para sacarla del mercado de explotación de asfalto. Solicitó, como diplomático, al Departamento de Estado el envío de buques armados para resolver la controversia. En Estados Unidos la Warner-Quinlan lo denunciaba de recibir sobornos de la New York and Bermúdez Co para ganar el pleito y pedía su retiro del país. El canciller venezolano Eduardo Blanco también protestó por la conducta del plenipotenciario, quien usaba la investidura diplomática para jugar a favor de los intereses de una compañía sujeta a leyes venezolanas.

En 1901 Loomis fue llamado por su gobierno, para ser reemplazado por Herbert Bowen. Pero todo no terminó allí. Bowen destapó en 1905 que Loomis había recibido del gerente general de la New York and Bermúdez Co, Ambrose Carner, 10.000 bolívares para ejercer influencia en un arreglo favorable con jueces nacionales. Era así revelado lo que Carner habría usado como chantaje para que Loomis, por entonces secretario de Estado adjunto, retirara cualquier petición de intervención militar en Venezuela.

El escándalo de corrupción comprometió su carrera. Bowen se encargó de hundirlo para justificar los fracasos en resolver el asunto de la compañía con un acuerdo de arbitraje. Dijo que Loomis, además del caso citado, había planteado reclamaciones no estadounidenses (caso de la reclamación de Lorenzo Mercado) a Caracas para obtener dinero, así como de acordar con el financista Charles Meyers usar sus influencias para que Venezuela recibiera un préstamo de su banco a cambio de una séptima parte estimada en 50 millones de bolívares.

Al final, los cargos fueron anulados por el propio gobierno de Estados Unidos, quizá para no exponer también su imagen en el asunto. Loomis terminó en cargos diplomáticos menores y abandonó el servicio en 1914.

Ver fuente