Miranda mariscal de campo de Francia
El próximo 25 de septiembre, se cumplirán 232 años del ascenso a mariscal de campo de la Revolución Francesa del Precursor de la Independencia de Venezuela, Francisco de Miranda, quien fue puesto bajo la conducción del general Charles Francis Dumouriez y por eso figura en el Arco del Triunfo de París, posición que acepta para promover la causa de la emancipación de Hispanoamérica. De él dijo el joven Napoleón Bonaparte: “ese Quijote que no está loco, tiene fuego sagrado en el alma”. Al momento de recibir el honor de ser mariscal de campo, Miranda había cumplido 42 años de haber nacido, en una casa situada en la esquina de Padre Sierra, en el centro de Caracas.
El historial geográfico de Miranda ha llenado libros, en los cuales se puede señalar que también fue coronel de la Rusia zarista, cuando al frente de la misma se encontraba Catalina II, ante quien fue presentado en Kiev, capital de Ucrania, por el príncipe Grigori Alexandrovich Potiomkim. De ese historial nos habló Mariano Picón Salas, quien dejó un libro, que en una de sus partes señaló: “el primero que en aquel extraordinario siglo XVIII, propició a la naturaleza fascinadora y, a la vez, nocturnas como la suya, se empinó sobre los campanarios coloniales y recorrió el mundo en viaje y peripecias, comprendiendo y participando en el juego de las políticas europeas y tratando de aprovecharlo para la revolución de la independencia hispanoamericana”.
En ese marco histórico destaca que fue un ser de cultura universal quien anduvo siempre esbozando y actuando en función de la libertad contra el colonialismo lo cual lo llevó en su momento a luchar al lado de los norteamericanos, destacando en la batalla de Pensacola, cuando el hoy imperio, nos quiere convertir en “su patio trasero” para adueñarse del petróleo, ya que en el territorio venezolano existen cantidades inmensas y de allí que nos haya aplicado más de 900 medidas coercitivas, mal llamadas sanciones para ser más claros, las cuales les permitan mantenernos como colonia y seguir explotando nuestras riquezas de hidrocarburos, oro y tierras raras necesarias para el desarrollo tecnológico universal, todo lo cual fue frenado a partir del dos de febrero de 1999 por el hoy comandante eterno, Hugo Chávez, mediante una política que hoy continúa Nicolás Maduro, quienes siguieron las políticas bolivarianas, iniciadas por el Precursor y Generalísimo Francisco de Miranda.
