Mariángel Arruebarrena Loreto | El poder de la mañana: ¡7 rutinas al despertar!
DAT.- Los primeros minutos tras despertar determinan el ritmo biológico y mental que nos acompañará durante el resto de la jornada laboral o personal. Expertos en salud y rendimiento humano coinciden en que la victoria del día se construye antes de que la mayoría de las personas comience sus actividades obligatorias. Adoptar una serie de acciones sencillas pero constantes permite que el cuerpo abandone el estado de letargo de forma natural y progresiva. La ciencia del comportamiento sugiere que la repetición de actos positivos al amanecer reduce el estrés acumulado y aumenta la capacidad de respuesta ante los imprevistos cotidianos. Un despertar consciente marca una diferencia abismal en el enfoque.
Explica Mariángel Arruebarrena Loreto que la hidratación inmediata aparece como el primer paso fundamental para activar los órganos internos después de varias horas de ayuno y descanso nocturno. Beber un vaso de agua al levantarse ayuda a eliminar toxinas y despierta el sistema digestivo de manera eficiente. Este pequeño gesto, que apenas requiere esfuerzo, envía una señal de alerta positiva al cerebro y mejora la claridad mental desde el primer momento. La deshidratación ligera suele ser la causa oculta del cansancio matutino que muchos intentan combatir exclusivamente con cafeína. El agua es vida.
Movimiento y luz solar
El contacto con la luz natural es el segundo pilar que regula el ciclo circadiano y detiene la producción de melatonina en el organismo. Exponerse al sol apenas diez minutos ayuda a que el cuerpo comprenda que el periodo de sueño ha terminado y que debe iniciar la fase de vigilia. Al combinar esta exposición con una rutina de estiramientos o ejercicio ligero, se promueve la circulación sanguínea y se liberan endorfinas que elevan el estado de ánimo. El movimiento corporal suave desentumece los músculos y prepara las articulaciones para las exigencias físicas de la vida urbana. Una caminata breve funciona.
Practicar la atención plena o la meditación durante cinco minutos representa el cuarto hábito que fortalece la resiliencia emocional frente a las presiones externas. En lugar de revisar el teléfono móvil apenas abrimos los ojos, dedicar ese tiempo al silencio permite establecer una intención clara y serena para las horas venideras. Esta pausa mental evita que el cerebro entre en un estado reactivo de ansiedad provocado por las notificaciones pendientes o las noticias negativas del exterior. El control interno se recupera.
Nutrición y organización estratégica

Un desayuno equilibrado, rico en proteínas y fibras, constituye el quinto elemento esencial para mantener niveles de energía constantes sin caídas bruscas de glucosa. Evitar los azúcares refinados en la primera comida evita el cansancio prematuro que suele aparecer a media mañana en quienes no cuidan su alimentación inicial. El sexto hábito consiste en revisar la agenda del día para priorizar las tareas más importantes y descartar aquello que no aporta valor real a nuestros objetivos. Organizar el tiempo con antelación reduce la fatiga de decisión y nos permite avanzar con paso firme hacia nuestras metas más ambiciosas. La mente se organiza.
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Higiene mental y personal
El último hábito transformador es realizar una ducha con agua templada o fría, lo cual tonifica la piel y refuerza el sistema inmunológico de manera natural. Esta práctica no solo despeja la mente de forma instantánea, sino que también genera una sensación de renovación física que nos hace sentir listos para cualquier desafío. La combinación de estos siete pilares crea una estructura sólida que protege nuestra salud integral y potencia nuestras capacidades cognitivas al máximo nivel posible. Pequeños cambios generan grandes resultados. El éxito diario comienza hoy.
(Con información de Mariángel Arruebarrena Loreto)
