Joven denunció a técnico por desaparición de su laptop
En Parque Central, Caracas, se gestó un conflicto que duró cuatro años y parecía no tener solución para un joven estudiante. La disputa se originó por una laptop que él dejó en reparación en un centro tecnológico; sin embargo, cuando la fue a buscar no aparecía.
Así lo contó el primer inspector del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana, Michael Ruiz, a Últimas Noticias. En la Oficina de Atención Comunitaria del Servicio de Policía Comunal de la parroquia San Agustín del municipio Libertador de Caracas, Ruiz, quien coordina el espacio, recibió al afectado por la situación.
Narró que el muchacho en calidad de solicitante presentó la denuncia contra el propietario del negocio, porque había pasado mucho tiempo desde que vio por última vez su computadora portátil. Señaló que, una semana después de haber dejado el equipo, fue a buscarlo. El encargado del local le dijo que aún no estaba lista y que le faltaban detalles para mejorarla. El muchacho se fue esperanzado, pero la promesa de que el aparato estaría listo más adelante se fue diluyendo.
En la fecha acordada, volvió a ir al centro tecnológico. Esa vez no encontró al técnico encargado y tuvo que irse sin una respuesta. Estuvo yendo varias semanas a buscar su computadora. Siempre recibía una excusa diferente. La situación se convirtió en una carga pesada, que se enredaba en explicaciones técnicas complejas, problemas con proveedores y otras excusas.
Un día el joven visitó el local
Esa vez, el responsable del negocio le reveló que la laptop había desaparecido, que no la encontraba, pero que haría lo posible por pagársela o darle una con las mismas características. El joven explicó que, en ese momento, sintió mucha rabia, lo que lo condujo a gritarle e insultarlo, y casi lo agrede físicamente, pero otras personas lo detuvieron y sacaron de la tienda. Detalló que estaba muy molesto por la mentira y los rodeos durante meses. Ese día, le dijo que necesitaba la máquina en cuanto antes, porque él trabajaba con ella. Tenía que pedir una prestada y eso le incomodaba.
Sin embargo, la comunicación entre ellos se fue enfriando hasta congelarse casi por completo, y el problema se dejó sin resolver. El afectado tenía que solucionar otros asuntos laborales y personales, por lo que se distanció un tiempo del técnico. No obstante, cuatro años después, decidió dar un paso formal, en vista de que el dueño del centro tecnológico también lo ignoraba cuando le enviaba mensajes. No quería una confrontación, sino buscar una solución.
Fue así como presentó su denuncia y el caso fue asignado a la oficial del Cuerpo de la Policía Nacional Bolivariana, Milagro García, del Servicio de Policía Comunal de San Agustín. La autoridad policial le dio una citación al muchacho y otra al acusado.
Mediación
La cita fue en la avenida Lecuna, en San Agustín del Norte, específicamente en la torre este del Parque Central, donde está ubicada la Oficina de Atención Comunitaria de la localidad. García les explicó las normas para que el proceso se diera en conformidad con lo estipulado en el reglamento. Después le dio la palabra al afectado que exigió que le fuese devuelta su computadora. Añadió que la laptop no era solo un dispositivo; contenía archivos de trabajo, fotografías familiares y otra cantidad de documentos que para él eran valiosos. Además, el precio de esos dispositivos iba en aumento y no podía costearse otra parecida. También describió la frustración acumulada por años.
El denunciado, por su parte, tuvo la oportunidad de explicar, sin excusas, las complicaciones logísticas y técnicas que habían causado la demora.
La intervención de la oficial García fue crucial para evitar que la conversación derivara en reproches e insultos. En su lugar, guio a los hombres hacia las posibles soluciones.
Compromiso
El ambiente, que inicialmente estaba cargado de tensión, se transformó en un espacio de propuestas. El técnico reconoció el perjuicio causado a su cliente y la falta de comunicación.
Se comprometió ante la autoridad de la mediación a hacer entrega de una laptop HP en perfecto estado de funcionamiento antes de finalizar el año. El joven aceptó el acuerdo y ambos firmaron el acta de conciliación, lo que dejó constancia de la palabra dicha.
El primer inspector Ruiz señaló que si el dueño del centro de reparaciones falta a lo acordado, podría enfrentarse a consecuencias mayores en el ámbito penal. Por ello, la Policía Comunal se comprometió a hacerle seguimiento al caso.
Normativas
Ruiz aseguró que durante este proceso se implementaron varios artículos contenidos en la Ordenanza de Convivencia Ciudadana para el Civismo y la Justicia de Paz Comunal del Municipio Libertador de Caracas, tales como el parágrafo 56, que contempla las fórmulas alternativas para la resolución de conflictos y que menciona entre estas la negociación, el arbitraje, la mediación, la conciliación o transacción. Se suscribe para ello las actas conciliatorias correspondientes.
La legislación al detalle
- Autoridades competentes. El artículo 4 de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana para el Civismo y la Justicia de Paz Comunal del Municipio Libertador de Caracas señala como autoridades para acatamiento a la alcaldesa, concejales, funcionarios de la Policía del Municipio Libertador o del Cpnb, jueces de paz, entre otros.
- Notificación. El artículo 57 señala que toda persona notificada a comparecer ante las autoridades está obligada a hacerlo. Si no lo hace, podrá ser citada hasta una tercera ocasión, caso contrario, será puesto a la orden de la jurisdicción especial de justicia de paz comunal para su resolución.
- Incumplimiento. De acuerdo con el artículo 58 de la ordenanza, quien viole el acuerdo establecido para la resolución del conflicto, será sancionado con multa equivalente al pago en bolívares de 70 veces el tipo de cambio oficial de la moneda de mayor valor fijado por el BCV, o la realización de dos trabajos comunitarios.
- Lapso. La ordenanza en su artículo 61 dice que, una vez impuesta la multa, se dispondrá de 15 días hábiles para cancelarla en las entidades bancarias establecidas por el Instituto Autónomo de Policía del Municipio Bolivariano Libertador.
