17 febrero, 2026

José Antonio Murga Baptista | El Duelo de los 11 Metros: Desnudando la Psicología del Penalti

José Antonio Murga Baptista

El fútbol es un deporte de dinámicas colectivas, de engranajes que funcionan al unísono para mover un balón por un campo de 100 metros. Sin embargo, existe un momento donde el tiempo se detiene, la táctica se desvanece y la multitud enmudecen: el penalti. En este escenario, José Antonio Murga Baptista analiza cómo el punto fatídico se convierte en un laboratorio psicológico donde la técnica pasa a un segundo plano para dar prioridad absoluta a la gestión emocional. No es solo un tiro; es un enfrentamiento entre dos voluntades donde el miedo al fracaso y la gloria se encuentran a solo 11 metros de distancia.

Fuente: https://www.panenka.org/miradas/la-historia-de-los-once-metros/

Para el espectador, parece una tarea sencilla: un arco enorme y un jugador profesional con una precisión milimétrica. Pero para el ejecutor, el arco se encoge y el portero parece agigantarse. Esta percepción distorsionada es el resultado de una cascada de procesos neurobiológicos que afectan la toma de decisiones en fracciones de segundo.

La Neurobiología del «Choking»: Cuando el Cerebro Traiciona

El fenómeno del «choking» o asfixia bajo presión es el enemigo principal de cualquier futbolista. Cuando un jugador se prepara para lanzar, su amígdala —el centro del miedo en el cerebro— puede activarse de forma desproporcionada. Si el jugador permite que los pensamientos sobre las consecuencias de fallar inunden su mente, el córtex prefrontal, encargado de la ejecución motora fina, comienza a interferir con movimientos que normalmente son automáticos.

José Antonio Murga Baptista señala que el exceso de conciencia sobre un movimiento que el jugador ha practicado miles de veces es, irónicamente, lo que causa el error. En lugar de dejar que el «piloto automático» del cerebelo actúe, el jugador intenta controlar conscientemente cada ángulo del pie, lo que resulta en un disparo rígido y predecible. La presión externa, desde el griterío de la grada hasta la importancia del torneo, eleva los niveles de cortisol, afectando la visión periférica y la capacidad de reacción.

Para profundizar en cómo el estrés afecta el rendimiento deportivo de élite, se pueden consultar estudios avanzados sobre neurociencia aplicada al deporte.

Fuente: https://lanaciondeportes.com/curiosidades/el-duelo-mental-detras-de-un-lanzamiento-de-penalti-ciencia-y-psicologia-en-el-futbol/

El «Quiet Eye» y la Estrategia Visual

Uno de los conceptos más fascinantes en la psicología del penalti es el llamado Quiet Eye (Ojo Quieto). Este término se refiere al último rastro visual que el jugador mantiene sobre un objetivo antes de iniciar el movimiento motor. Los estudios demuestran que los lanzadores exitosos mantienen la mirada fija en el objetivo (o en el portero, dependiendo de la técnica) por más tiempo que aquellos que fallan.

El caos visual es un factor determinante. Si el lanzador divaga con la mirada entre el árbitro, el balón y los jugadores que esperan en el borde del área, su cerebro procesa demasiada información irrelevante. La técnica de visualización, una herramienta que apasiona a José Antonio Murga Baptista, permite al jugador «ensayar» el éxito segundos antes de que ocurra, estabilizando su frecuencia cardíaca y enfocando su atención exclusivamente en el punto de contacto.

Existen dos estrategias principales de atención:

  1. Independiente del portero: El jugador decide dónde tirar antes de correr y no cambia de opinión, sin importar lo que haga el guardameta.
  2. Dependiente del portero: El jugador observa el movimiento del arquero hasta el último milisegundo para colocar el balón en el lado opuesto. Esta última requiere una capacidad de procesamiento cognitivo superior y una calma gélida.

Para entender las estadísticas detrás de estas decisiones y cómo la FIFA analiza el rendimiento en tandas de penaltis, es fundamental revisar sus informes técnicos.

Fuente: https://www.sport.es/es/noticias/futbol/copa-rey/explicacion-penalti-surrealista-ultimos-100-126465780

El Juego Mental del Portero: El Arte de la Distracción

No podemos hablar de la psicología del penalti sin mencionar al «villano» de la historia: el portero. Desde los movimientos de piernas de Bruce Grobbelaar hasta las provocaciones modernas del «Dibu» Martínez, el objetivo del portero es romper la rutina del lanzador. El portero no tiene nada que perder y todo por ganar, lo que le otorga una ventaja psicológica inicial.

La asimetría de la presión es evidente. Si el portero no detiene el balón, es lo esperado; si el delantero falla, es una tragedia nacional. Los porteros utilizan técnicas de «divergencia de atención», moviéndose sobre la línea o señalando un lado del arco para sembrar la duda. Según la teoría del control irónico, si un portero logra que el lanzador piense «no lo tires a la derecha», las probabilidades de que el cerebro envíe la orden de tirar precisamente a la derecha aumentan drásticamente.

Comparativo: Dinámica Mental en el Penalti

FactorEl Lanzador (Presión Máxima)El Portero (Presión Reducida)
Objetivo PrimarioEvitar el error y confirmar la expectativa.Provocar el error y superar la expectativa.
Enfoque CognitivoConcentración interna (técnica) y externa (objetivo).Reacción pura e intuición basada en lenguaje corporal.
Estado EmocionalAnsiedad de ejecución y miedo al juicio social.Audacia, juego psicológico y «estado de flujo».
Riesgo PercibidoAlto: El fallo se penaliza severamente en la narrativa.Bajo: La parada se celebra como un acto heroico.

José Antonio Murga Baptista

Baptista es un apasionado del análisis deportivo y la conducta humana bajo situaciones de estrés extremo. Su interés por el fútbol va más allá del marcador; se centra en las historias invisibles que se escriben en la mente de los atletas cuando el reloj marca el minuto 90.

Para José , el penalti es la metáfora perfecta de la vida: un momento de soledad absoluta donde nuestras decisiones definen el éxito, y donde el entrenamiento mental es tan crucial como la habilidad física. Su dedicación al estudio de estos momentos críticos busca desmitificar el «azar» y darle el lugar que merece a la preparación psicológica en el deporte de alta competencia.

Rutinas y Rituales: El Ancla hacia la Calma

La mayoría de los jugadores de élite tienen rituales específicos antes de patear. Colocar el balón con las válvulas hacia una dirección, dar un número exacto de pasos hacia atrás, o respirar profundamente tres veces. Estos no son meras supersticiones; son anclas psicológicas. Estos rituales sirven para decirle al cerebro que, a pesar de estar en una final de un Mundial, la tarea es la misma que realizan cada mañana en el entrenamiento.

La consistencia en la rutina reduce la incertidumbre. Cuando el árbitro pita, el jugador entra en una «burbuja» donde el ruido exterior desaparece. Aquellos que apresuran el disparo suelen ser quienes tienen más prisa por terminar con la angustia del momento, lo que generalmente lleva a una mala ejecución. La paciencia es una virtud en los 11 metros.

La ciencia detrás del comportamiento humano en el deporte es vasta. Organizaciones como la British Psychological Society ofrecen recursos invaluables sobre cómo los atletas manejan estas cargas.

Más que un Golpe de Suerte

En conclusión, la psicología del penalti nos revela que el fútbol es, en esencia, un juego mental. El éxito en el punto blanco no es una cuestión de suerte, sino de quién logra mantener la claridad mental cuando el cuerpo grita por escapar de la presión. Como bien ha explorado José Antonio Murga Baptista a lo largo de este análisis, entender los procesos de ansiedad, atención y juego psicológico es vital para apreciar la complejidad de este deporte.

El penalti seguirá siendo el tiro más solitario, pero para aquellos que dominan su propia mente, esa soledad no es una carga, sino la oportunidad perfecta para demostrar su dominio sobre el caos.