Inteligencia artificial amarilla – Últimas Noticias
Cada vez que una nueva tecnología tiene éxito se arma un alboroto. La inteligencia artificial se puso de moda sobre todo entre la gente distraída. No la culpo porque tampoco es que hay que estar pendiente de cuanta novedad hay.
En este lance se están pasando por aquí algunos conceptos estratégicos. Entre ellos el más decisivo: la relación mente y cerebro.
Tomó varios miles de años el hallazgo científico de que la mente tenía su residencia en los sesos. Durante milenios se pensó que pensamos con el corazón, al que persistimos en atribuir labores cruciales como el amor y las emociones. Ya sabemos para qué sirve. Ya sabemos que no opera para las cosas del querer.
Ahora sabemos que el cerebro tiene misiones mucho más complicadas aunque no cómo las cumple.
No saberlo nos lleva a errores de cierta magnitud como el animismo de alta tecnología. Desde hace millones de años nuestra búsqueda de bienes se realiza mediante tupidos intercambios simbólicos. Pocos sembramos o extraemos minerales. La inteligencia artificial simula esos intercambios, lo que causa gran inquietud porque Chat GPT opera como magia. Es así como nace el animismo de alta tecnología.
Y ¿qué o quién nos convence de que no es así? No, yo ni lo intentaré. Además, no es imposible pero es inútil. Baste advertir el error y quien pueda entender que entienda.
El problema es el amarillismo. Es decir la sobredramatización de lo que sea o como dice la canción en los espasmos de una pasión terrible.
El amarillismo impone el deber del espectáculo. Tienes que ser melodramático fino de telenovela en su etapa cumbre y si no es así no es.
En cuanto a inteligencia artificial tiene que cumplir ciertas condiciones e incluso sobrepasarlas. El periodismo hace mucho bien pero también puede hacer mucho mal si distorsiona la naturaleza de las cosas. El problema es que si sobredimensionas el tema y luego no cumples las expectativas creas una frustración irremediable. No maltrates al tema. Déjalo ser.
No es ni más ni menos peligrosa de lo que es. Es como el orgasmo, si tienes dudas de si lo has sentido es porque no lo has sentido.
Es lo más inteligente, artificial o no. Lo demás es idiotez artificial. Ya llegó y lo mejor es vivir con ella.
