14 enero, 2026
Gran ofensiva por la soberanía alimentaria

Frente al bloqueo y las sanciones, la respuesta de la Revolución Bolivariana ha sido de organización popular y acción directa. En este sentido, aplaudimos la creación del Gran Despliegue de Amor y Prosperidad Alimentaria que se extenderá hasta la última semana de diciembre y que fue ideado por el presidente Nicolás Maduro para seguir defendiendo nuestra soberanía alimentaria, ante el asedio imperial.

Esta ofensiva estratégica distribuirá 32.655 toneladas de alimentos a precios subsidiados, con descuentos que van desde 30% hasta 75% de los precios del mercado.

Se estima que esta acción de justicia social impactará a más de 2,7 millones de familias en 3.796 comunas a nivel nacional. El despliegue articula simultáneamente todos los métodos de distribución: 4.100 bodegas solidarias, 71 abastos de Mercal y Pdval, 716 ferias del Campo Soberano, entre otros. Todo este esfuerzo involucra la producción comunal, local, campesinos, pescadores, emprendimientos locales y familiares, así como todas las empresas de producción de alimentos del Estado.

A nada tememos. “Nada atemorizará a Venezuela”, ha dicho el presidente Nicolás Maduro y esta convicción es el cimiento de nuestra soberanía frente a la agresión constante. Precisamente, el descaro imperial se evidencia cuando Donald Trump dice que quiere hablar directamente con Maduro, un gesto soberbio pero que también pudiera interpretarse como de urgencia, lo que demuestra que la presión y las sanciones han fracasado y que el establishment gringo necesita negociar. Sería lo más razonable.

En contraste con nuestra firmeza, observamos el triste rol del Gobierno dominicano, cuyo alineamiento con los intereses de Washington debilita la unidad regional y traiciona la esencia de la integración latinoamericana.

Vemos también como el cinismo no tiene límites. En un acto de profunda inmoralidad, el sionismo israelí acusa a Venezuela de ser un eje de desestabilización, cuando son ellos quienes ejecutan un genocidio y violan sistemáticamente el derecho internacional. Esta matriz de opinión es un desesperado intento por desviar la atención de sus crímenes.

Y no olvidemos que la soberanía se construye desde el pueblo y para el pueblo, por eso nos emociona que desde ya estén activados los comandos de comunidades bolivarianas, una vanguardia popular que garantiza la defensa de nuestra patria. ¡Claro que venceremos!

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