El mago de OS: La emperatriz
Al cierre de un importante capítulo como alto ejecutivo de Radio Caracas Televisión, Hernán Pérez Belisario decidió que había llegado la hora de poner en marcha su propia empresa. Fundó la productora independiente Marte TV, con sede en Boleíta, aprovechando los contactos y las relaciones que había cosechado con los años.
El primer proyecto en ver luz, a finales de 1989, fue la telenovela María María, protagonizada por Alba Roversi y el mexicano Arturo Peniche. La historia apareció firmada por Mariana Luján, seudónimo utilizado por José Ignacio Cabrujas. Llamó la atención que fuera negociada con Venevisión, aunque puede presumirse que el vínculo con el canal de Bárcenas había quedado lesionado.
El dramático funcionó, pero Pérez Belisario quiso buscar la fórmula para que el siguiente título causara un gran impacto entre los televidentes. Convenció a su esposa de entonces, la icónica Marina Baura, de romper su retiro voluntario de seis años, a partir de la excelencia alcanzada en La hora menguada, al lado de Doris Wells. La actriz aceptó apoyar la aventura empresarial de su cónyuge.
El siguiente objetivo fue resucitar a una de las parejas protagónicas más exitosas de los años 70: la formada por la propia Marina y el eterno galán Raúl Amundaray. Juntos encabezaron los créditos de cinco telenovelas con altos índices de audiencia y de la miniserie Muros de silencio, pionera en el abordaje del tema del autismo.
Completaron el cartel estelar: Eduardo Serrano, Astrid Carolina Herrera, Nohely Arteaga, Aroldo Betancourt, Astrid Grúber y Pedro Lander, encargados de interpretar las líneas escritas por Cabrujas (ya sin antifaz literario), junto a Carlos González Vega y Carolina Espada.
Una producción tan ambiciosa contó con los créditos de Hernán Pérez Pereira como productor ejecutivo, Indira Vásquez y César Pérez como productores, Tony Rodríguez como director creativo y César Bolívar, Daniel Farías y Humberto Morales como directores.
Listos los primeros capítulos, Venevisión inició la campaña de promoción de la telenovela Emperatriz, con bombos, platillos y hasta castañuelas. En la premier privada para la prensa, realizada en la sede de la televisora, Marina fue el principal centro de atención de fotógrafos y periodistas, brindando el carisma propio de una diva de su estatura.
El estreno para el público fue el 29 de agosto de 1990, en el horario de las 10 de la noche. Los televidentes apoyaron la historia, a lo largo de 211 episodios.
Después de esa experiencia, registrada hace 35 años, la primera actriz solo ha aceptado participar en Cosita rica (2003), Soltera y sin compromiso (2006) y Poseída (2016) de Martin Hahn.
