El alcohol es un factor de riesgo para infecciones
La dependencia al alcohol hace que las personas sean susceptibles a contagiarse de enfermedades infecciosas.
Así lo reiteró la Organización Mundial de la Salud (OMS) en días recientes en su “Informe sobre la situación mundial del alcohol y la salud y el tratamiento de los trastornos por consumo de sustancias”.
La agencia de las Naciones Unidas señala que quienes dependen del consumo del alcohol tienen más riesgos de contraer la tuberculosis, VIH o neumonía.
De acuerdo con el director del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, su consumo perjudica de forma grave la salud y “aumenta el riesgo de sufrir enfermedades crónicas, problemas de salud mental y, lamentablemente, provoca millones de muertes que son prevenibles”.
Ser vulnerable a las infecciones implica un deterioro del sistema inmune, en particular de los leucocitos, por lo que el abuso de las bebidas alcohólicas es un detonante para debilitarlo.
En un nivel crónico reduce el número de linfocitos T periféricos y la pérdida de linfocitos B periféricos, los cuales trabajan en la defensa del cuerpo y son cruciales para reconocer y destruir los agentes infecciosos como las bacterias y los virus.
El resultado de esto es que el cuerpo no puede responder con la mayor capacidad a los patógenos y es de este modo como se produce una mayor susceptibilidad a las infecciones, incluidas las virales, según Minha Vida.
Además, el alcohol es una bebida que puede modificar el estado de ánimo y la conciencia de las personas, por eso el alcoholismo es una enfermedad grave, crónica y progresiva que deriva de una pérdida del control de su consumo.
Un efecto adverso de su ingesta en grandes cantidades y por mucho tiempo es que cuando se deja de tomar aparece el síndrome de abstinencia, una manifestación desadaptativa y displacentera que provoca nerviosismo, taquicardia y sudoración debido a la baja concentración de alcohol en la sangre.
Aquellas personas que consumen entre 50 y 60 gramos de alcohol al día, e incluso más de 280 por semana, están abusando, lo que debe llamar la atención porque puede desencadenar en alcoholismo.
En términos generales, la probabilidad de que el alcohol cause patologías sistémicas es alto porque impacta en el páncreas, el hígado, estómago y esófago. También propicia un déficit nutricional por anemia y falta de vitaminas, ambos son riesgos para padecer cáncer.
Por otra parte, el alcohol puede aumentar el colesterol, los triglicéridos y afectar la médula ósea por la producción de plaquetas.
Estadísticas. Las estimaciones señalan que al cierre de 2019 unos 209 millones de personas sufrían dependencia del alcohol, esto representaba 3,7% de la población mundial.
La mayoría de las personas que más consumen alcohol per cápita están en Europa, mismo puesto se lleva esa región en cuanto a las defunciones. Al respecto, la OMS indica que el alcohol provoca 2,6 millones de decesos por año y el 75% son hombres, mientras que el grupo etario de entre 20 y 39 años el 13%.
Del total de los decesos que se le atribuyen, más de 470.000 son por enfermedades cardiovasculares; 401.000 por cáncer en sus diversos tipos y al menos 723.000 por heridas en accidentes o automutilaciones.
Información de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos precisa que los riesgos a corto plazo, además de lesiones, accidentes, caídas y más, destacan los suicidios, la agresión sexual y la violencia doméstica.
A esto se le suma la intoxicación, las emergencias por los altos niveles de la sustancia en la sangre y el comportamiento sexual riesgoso, que eso implica tener relaciones sin protección, lo que se traduce en posibilidad de enfermedades de transmisión sexual.
En el caso de embarazadas, puede haber aborto espontáneo o el trastorno del espectro alcohólico fetal.
De igual forma, a largo plazo y eso significa alta presión arterial, accidente cardiovascular, enfermedad cardíaca y problemas digestivos.
No hay que dejar de lado los cánceres, principalmente el de mama, esófago, hígado, colon, recto, laringe, garganta y boca.
Todo esto tiene otra vertiente que son los problemas de aprendizaje y memoria; la demencia y bajo rendimiento académico; los problemas sociales en el trabajo y el desempleo.
Dónde más consumen alcohol
Entre 1990 y 2021 el consumo de alcohol en todo el mundo aumentó en promedio en 70%, y de acuerdo con el Centro Americano de Adicciones en febrero pasado, donde más se consume alcohol es en las Islas Cook, Pacífico Sur. Le siguen Letonia, República Checa, Lituania, Austria, Antigua y Barbuda, Estonia, Francia, Bulgaria y Eslovenia. En el continente americano es Canadá el que más consume, por delante de Estados Unidos, Argentina y Chile. En cambio, en Indonesia, Arabia Saudí, Somalia, Egipto, Turquía y Marruecos es donde menos se ingiere. También se incluye a Bosnia, Albania, Macedonia del Norte, Ucrania, Noruega y Grecia, cita el medio argentino Ámbito. Solo en EEUU, el consumo excesivo ocasionó unas 178.000 muertes y representó 4 millones de años de vida perdidos entre 2020 a 2021, acortando en un promedio de 23 años la vida, asentó los CDC.
