Ataque gringo dejó un militar muerto en El Junquito
La madrugada del 3 de enero, los ataques ordenados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impactaron una base militar de radares ubicada en El Junquito, en el límite entre los municipios Libertador y Vargas. En la ofensiva falleció un capitán que se encontraba en las instalaciones, según confirmaron fuentes oficiales.
El hecho se enmarca en la operación militar que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, acción denunciada por el Gobierno venezolano como una violación de la soberanía nacional y del derecho internacional.
Videos difundidos en redes sociales muestran los daños en la base militar: antenas derribadas, paredes destruidas y esquirlas que alcanzaron viviendas cercanas. Una de las casas afectadas, conocida por su estructura en forma de castillo, sufrió rotura de vidrios y daños en su fachada, mientras otras residencias reportaron ventanas quebradas y marcos desprendidos.
Vecinos de la zona relataron que escucharon al menos dos explosiones en la madrugada, una de ellas registrada a las 1:57 a.m., que iluminó gran parte de la ciudad y provocó alarma en las comunidades cercanas.
Impacto en la base militar y daños materiales
La base de radares, ubicada en la urbanización Alto de Irapa, quedó con estructuras destruidas y menos de la mitad de sus antenas en pie.
Testimonios recogidos en la zona confirman que las explosiones afectaron también árboles y calles, dejando rastros de quemaduras y escombros.
Invasión y secuestro de Maduro
Los ataques en El Junquito forman parte de la ofensiva militar estadounidense desplegada en Caracas, La Guaira, Aragua y Miranda, que derivó en el secuestro de Maduro y Flores. El Gobierno venezolano denunció además la muerte de 32 militares cubanos durante la operación, lo que generó protestas internacionales y llamados a condenar la escalada militar en la región.
