Precios, producción y bonos – Últimas Noticias
La economía venezolana continúa creciendo, pero a un menor ritmo apreciable en la reducción de las iniciativas de los emprendimientos comerciales, lo cual encuentra buena parte de su explicación en el descenso de los ingresos provenientes de las exportaciones petroleras.
Y no es porque haya caído la producción del hidrocarburo, pues la Opep reporta que desde el segundo trimestre de 2022 la extracción y colocación de crudo en tanques, refinerías y mercado internacional ha pasado del promedio diario de 636 mil barriles en 2021, a 716 mil en 2022 y en lo que va de 2023 promedia 731 mil. Mayo cerró en 810.000 barriles diarios.
La causa está más vinculada a la fuerte caída del precio de la cesta de crudos venezolana tipo Merey16, la cual se ha visto impactada por un mercado hoy más impregnado de incertidumbres, una cualidad siempre latente en las negociaciones del hidrocarburo.
El petróleo se comercializa con mayor frecuencia en contratos de futuros (hoy se acuerda un precio, mientras la entrega del producto se concreta en los próximos dos o tres meses), donde la especulación es una de los principales determinantes de los precios.
En este mercado especulativo ha tomado fuerza inusitada la incertidumbre, por la acentuación, con mayor ahínco, del empleo de variables siempre manipuladas bajo la mesa y a trastienda en las negociaciones de mercados, como son las sanciones y bloqueos.
Las consecuencias de la aplicación de sanciones y bloqueos dificultan detectar el comportamiento de las variables determinantes sobre la oferta y la demanda. Los volúmenes, negociaciones y pactos de compra venta tienden a ser realizados a oscuras, sin ser difundidos.
Tanto así, que “Los precios del crudo han caído alrededor de un 13% este año por una multitud de factores que van desde la menor recuperación de China tras su reapertura frente al Covid19, hasta las preocupaciones sobre una política monetaria agresiva de EEUU, pasando por acciones, al parecer contradictorias, de algunos de los principales productores de petróleo del mundo. Un buen ejemplo es el de Rusia, que tras prometer un recorte de la producción de 500.000 barriles está exportando la mayor cantidad de petróleo desde que comenzó la guerra”, dice elEconomista.es.
Una menor demanda podría estar motivada por signos de recesión en Europa y el menor crecimiento económico de China. Craig Erlam, analista de mercado sénior para Reino Unido, destaca que “Los operadores del petróleo pueden argumentar que el repunte económico chino se ha estancado, que la actividad manufacturera en todo el mundo atraviesa dificultades, que Alemania está en recesión y que EEUU puede encaminarse hacia una”.
Y por si esto fuera poco, el secretario general de la OPEP, Haitham Al Ghais, dijo que la Agencia Internacional de Energía (AIE) debería ser “muy cuidadosa” a la hora de desalentar la inversión en la industria petrolera, que es vital para el crecimiento económico mundial.
Al Ghais respondió así a la advertencia de la Agencia Internacional de Energía, AIE, realizada el miércoles pasado de que la OPEP debería tener cuidado de no recortar demasiado la producción para no aumentar demasiado los precios.
Para más, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) emitió una advertencia propia a la AIE: sus llamadas a dejar de invertir en petróleo y gas es lo que podría conducir a una futura volatilidad de los precios, dijo el organismo en un reciente comunicado.
Total, mientras la especulación y la incertidumbre dominan el mercado petrolero el precio del tipo Merey16 venezolano cierra mayo en 54 dólares para registrar un promedio de 60,74 en 2023, lo que muestra una baja promedial respecto a 2022 de 16,05 dólares, 21%.
No obstante, la caída ha sido al menos compensada por la mayor producción petrolera de las empresas mixtas, liderada por PetroMonagas, una asociación de PDVSA 56% y la rusa Roszanbezneht 40%, la cual se anotó en mayo 84,1 mil barriles diarios.
La mixta venezolana-rusa fue secundada por la venezolana-china Sinovensa, PDVSA 70% y CNOC 26%, con 83,8 mil barriles diarios y en tercer lugar quedó la venezolana-estadounidense PetroBoscan, 56% PDVSA y 36% Chevron, con 53,3 mil barriles.
En el cuarto lugar estuvo Petropiar, 66% de PDVSA y 30% de Chevron, con 47,3 mil barriles. En el quinto lugar se ubicó PetroSanFelix, conformada por 56% de PDVSA y 44% de la Corporación Venezolana de Guayana, CVG, con 21,1 barriles diarios.
Luego sigue PetroCedeño, toda de PDVSA, con 20,4 mil; PetroIndependencia, 60% PDVSA y 34% Chevron, 15,5 mil; y PetroMiranda, PDVSA 60% y Consorcio Nacional Petrolero 40%, con 14,8 mil.
Total que en mayo las mixtas produjeron 440,8 mil barriles sobre un volumen de la nación de 810.000 barriles. De esto, las empresas donde participa la estadounidense Chevron produjeron 117,3 barriles diarios, incluida PetroIndependiente con 1,2 mil.
Chevron acaba de otorgar a los trabajadores de las mixtas donde ella participa una tarjeta-bono para gastos por 300 dólares, un monto que podría y tiende a tener incidencia política, cultural e ideológica sobre la conducción de las empresas y la actitud de los trabajadores.
La entrega de ese bono, significativo en comparación con los salarios promedios de los trabajadores de la industria, desde ya dificulta para PDVSA establecer entre la masa laboral de las mixtas los lineamientos gerenciales y políticos petroleros del gobierno bolivariano, al tiempo que despierta entre la generalidad de los trabajadores de la industria intereses crematísticos difíciles de satisfacer para una empresa sancionada y bloqueada, frente a una transnacional estadounidense con suficiente músculo financiero para aplicar políticas laborales destinadas a obtener la máxima ganancia.

