22 abril, 2026
Unidad en la diversidad - Últimas Noticias

Luego de la exitosa visita del Presidente Nicolás Maduro a Brasil, el encuentro con Lula y la auspiciosa reunión con los doce países de América del Sur, parece que quedaron heridos los enemigos de Venezuela. El señor presidente de Paraguay se olvidó de su presencia en nuestra frontera, cuando el intento de incursión de febrero de 2019; los cambios en Brasil y Colombia empujan un escenario de integración posible, bajo aquella consigna de “unidad en la diversidad”.

Algo dijo el presidente de Uruguay, pero el más provocador fue el señor Boric, de Chile (o Boboric como acertadamente le llamó Diosdado Cabello). No podía quedarse callado, quería lucirse ante sus amigos del Norte y sus autoritarios amigos de derecha, que no lo quieren, pero él igual se desvive en intentar complacerles: “…la crisis de los derechos humanos es Venezuela es real… la veo en Chile, en los ojos de los cientos de miles de migrantes venezolanos…”

Parece que hasta les tuviera cariño. Pero olvida que se ha referido a la migración venezolana como gente “que ha venido con la intención de delinquir” y ha convertido en prioridad “enfrentar la migración”, que es definida como problema. Está impulsando una ley para facilitar la “expulsión” y reclama a Bolivia, país con el que Chile no mantiene relaciones diplomáticas desde 1978, que no “reconduzca” a quienes son deportados desde la frontera. Olvida también los escandalosos episodios de odio contra los migrantes que llevaron a que una poblada incendiara las pertenencias y las habitaciones de cientos de personas en el norte de Chile. Quemaron hasta los juguetes de los niños y niñas, y esto no era una narrativa.

El último episodio contra los migrantes, venezolanos y de otros países fue dejarlos sin asistencia ni destino en la tierra de nadie que separa a Chile de Perú, cuyo gobierno también se negó a recibirlos. Quedaron allí cientos de personas, incluidas familias con niños, en un punto con una de las más duras condiciones climáticas. Fue necesaria la intervención del gobierno bolivariano para sacar de ahí a nuestros compatriotas, y traerles de regreso a Venezuela: “Fue duro, improvisamos carpas en el terreno, en el mosquero, en el frío, en el calor, no fue fácil. Entre la basura, había mucha basura alrededor… Feliz de estar en casa.”

Igual nos alegramos de la designación de un embajador de Chile en Venezuela.



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