La utopía – Últimas Noticias
Idea y reflexión, para clarificar la realidad en conceptos válidos que sirvan para visionar la transformación de cambio del mundo, desde la superestructura -todo aquello que está oculto y no visible, como la ideología-.
Mi inquietud en el tema de la utopía lo instalo, después de 1962 al conocer en los pasillos y cafetines y escondites de la UCV a Luis del Valle Britto García. Período en que, junto a Jaime Ballesta -Otrovagomas en secreto- y, otro contertulio, el sonreído y endiablado Augusto Hernández, nos dábamos a cotorras, variadas, infinitas, nutritivas y nunca acabadas sobre este tema.
Luis, armado de habilidades en el dibujo y la caricatura, preparaba una de sus piezas mas notables de fineza y humor: “El Torturado”. Periódico mural, experiencia traída del mundo escolar y liceístico del cual partimos. Para algunos ortodoxos de la izquierda de la época, recurso político impensable para ser mostrado en los pasillos de la muy severa y controlada y ultraortodoxa Escuela de Derecho de la UCV.
Del Torturado, fue director, jefe de redacción e impresión e ilustración y caricaturista. En pocas semanas, -el día viernes- en que se colgaba el Mural, en la pared frente a la sede del centro de estudiantes, se ganó el reconocimiento, por la intrépida y ácida forma humorística de criticar los núcleos rancios del poder del país. A punto, que se le consideró como subversivo político y amenaza pública.
Puso los activistas de Copei y AD en apuro de perder el control de su inmutable fuente de poder eleccionario en esa escuela.
Tanta picazón causó, que pensando en las elecciones estudiantiles, que la juventud de los dos partidos negociaron -previo a ataques físicos de violencia diversa- el secuestro del Mural. Grave antecedente acudir a la idea franquista de silenciar al contrario político.
Toda utopía tiene fondo de belleza, y en inicio, es casi relato de ficción. A partir de esa certeza explota su carrera novelística, a poco tiempo, gana con su obra Rajatabla (1970) el Premio Casa de las Américas. Luego se expresa como novelista, ensayista, guionista, de cine, teatro, televisión, amén de buen humorista. Obtiene el máximo galardón literario que se otorga en Venezuela, el Premio Nacional de Literatura en el año 2002 por el conjunto de su obra.
Hoy celebramos que recibe el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Simón Bolívar y nuestra utopía: que gane el Premio Nobel de Literatura. Méritos le sobran. ¿Será verdad que Dios no admite sobornos?
