23 abril, 2026
Armas contra la paz - Últimas Noticias

Existe un concepto sobre un fenómeno galáctico capaz de devorar a cuerpos celestes; el “agujero negro”. Eso es lo que representa en la Tierra la Ucrania de hoy en día, que se traga a mares armamentos y municiones suministrados por la Organización del Tratado del Atlántico Norte y los Estados Unidos, y con ello también tristemente a decenas de miles de seres humanos, y si no lo paramos corremos el peligro que nos trague también a nosotros.

El gran cantante británico, John Lennon, en la hermosa canción Imagine, llamaba a concebir a todos los pueblos viviendo en paz. Los actuales dirigentes occidentales fueron contemporáneos de aquella canción, pero o no entendieron el mensaje, o no quieren entender. A la paz no se llega con una incesante escalada armamentística gigantesca, suministrando armas a un gobierno que dispara directamente contra poblaciones civiles.

Sin voluntad de diálogo, diplomacia y desescalada, a lo único que llegarían es a poner bajo amenaza existencial a toda la humanidad. Para esas élites una novela como Adiós a las armas de Hemingway sería subversiva. Un compañero del protagonista de esa novela, un simple soldado, dice: “si nadie atacara se acabaría esta guerra” ¿Podría hoy Hemingway entender que, a más de un siglo de aquella guerra, los gobernantes occidentales no hayan comprendido que sin el adiós a las armas no podrá ser “humana la humanidad”, ni reinar el amor?

Esos gobernantes han confesado su vocación belicista, el señor Borrell, comisario de la Unión Europea acaba de confesar que él se siente “como el ministro de Defensa de la Unión Europea”, lo dice quien debiera ser su principal diplomático, también ha dicho que sería bueno invertir grandes sumas en políticas sociales de la Unión Europea, pero no es posible, porque hay que seguir armando a Ucrania. La ministra de Exteriores de Alemania, la señora Baerbock, ha declarado que, aunque la mayoría del pueblo alemán esté en contra de suministrar armas a Ucrania, de todas formas, hay que seguir armando a Ucrania. Un modo extraño de entender la “democracia”. El odio a Rusia, la rusofobia, como todo odio le hace más daño a quien lo practica. La rusofobia es el agujero negro que se está tragando a los valores éticos humanitarios y democráticos en la Unión Europea y en los Estados Unidos de América.



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