El BORICambio político – Últimas Noticias
Existen muy serias sospechas de que a todo lo largo y ancho del subcontinente suramericano se siguen dando unos interesantes debates políticos (y con mucha intensidad) con respecto a las posibles causas de la aplastante derrota que sufrió la izquierda y los movimientos sociales progresistas chilenos, cuando el domingo 7 de mayo de 2023 se realizó una convocatoria para elegir a las y los consejeros constitucionales.
Para la izquierda chilena, se iban a encargar de elaborar una nueva Constitución nacional en Chile, para que sustituyera a la que ya lleva más de 42 años de vigencia y que se convirtió en la más simbólica herencia histórica de una dictadura militar, liderizada por el golpista y gran anticomunista general Augusto Pinochet.
A medida que van pasando los días, la gente se sigue haciendo las mismas preguntas: ¿cómo es posible de que en menos de ocho meses hayan sido derrotadas por segunda vez las posiciones políticas de cambios con el propósito de redactar una Constitución nacional de avanzada social? ¿No es un absurdo político que haya triunfado la extrema derecha chilena, que no está para nada interesada en darle “un rostro social” a una nueva carta magna? ¿Quién fue el gran perdedor en este proceso electoral, donde escogieron a 51 personas? ¿El presidente Gabriel Boric o el pueblo chileno?
Las respuestas no se han hecho esperar. Todo apunta a las terribles consecuencias políticas que ha traído para la institucionalidad chilena todas esas conductas díscolas, extrañas y sorprendentes de una persona que fue líder estudiantil de la extrema izquierda, quien se construyó una imagen política, que estuvo forjada en las grandes manifestaciones de calle o protestas sociales que se dieron entre octubre y noviembre de 2019… y que lo ayudaron de manera muy significativa, para que pudiera ganar las elecciones presidenciales de Chile, en 2021.
Se dice que la misma población castigó a una persona que ahora se quiere vender como “el sucesor de Pinochet” en materia de anticomunismo, antisocialismo y antiprogresismo. Se ha declarado como el más grande enemigo de “las dictaduras” de Nicaragua, Cuba y Venezuela. Curiosamente, no acusa a la Constitución chilena de ser “hija de una dictadura”.
Politólogo
