23 abril, 2026
Judas y el Evangelio de Judas, II

La situación se complica al aparecer el texto completo del Evangelio de Judas del que Ireneo sólo cito un fragmento. Difiere totalmente de los evangelios canónicos. La traición de Judas es justificada por Jesús pues no es traición sino algo necesario que él reclama. Además, Judas es descrito como su discípulo favorito, el único al que comunica su mensaje y con quien comparte el secreto de su sabiduría. Y lo principal es que se trata de un texto original, casi contemporáneo de los evangelios canónicos que condenan a Judas. Es un evangelio gnóstico cristiano, parte de una corriente central del temprano cristianismo cercano a sus orígenes, acerca del que sólo se conocía el fragmento de Ireneo. Y se consideraba perdido porque Ireneo y los otros padres de la Iglesia impusieron su dogma que los calificaba de herético.

El misterio de ese texto comienza con su descubrimiento en la década del 70 del siglo pasado. En Egipto se siguen descubriendo huellas de la antigüedad egipcia y de la cristiandad temprana: estatuillas y objetos variados, sobre todo en la parte central del país, desértica y poco habitada, salvo por campesinos. Se han hecho hallazgos arqueológicos importantes, entre ellos de tempranos textos cristianos acusados de heréticos por la Iglesia oficial, ocultos y protegidos por ese clima seco o desértico hasta ser descubiertos en fechas recientes. Los descubren siempre campesinos que exploran las cuevas, buscando esas antigüedades que venden a comerciantes vecinos sin explicar bien su origen para evitar competencia. Se les paga poco, pero para ellos es suficiente. Los comerciantes venden luego esos hallazgos en Luxor, El Cairo o Alejandría; o en Europa si se los cree muy valiosos. El manuscrito del Evangelio de Judas hallado en una de esas cuevas era parte de un códice con otros 3 textos que no interesan ahora. El códice pasó por diversas peripecias y sufrió serios daños hasta que la arqueóloga Frieda Nussberg Tchacos lo rescató el año 2000 y lo entregó a la organización egipcia Mecenas del arte. Esta convocó a arqueólogos que hicieron ajustes necesarios, se reunieron en París mostrando el Evangelio de Judas y en 2006 la National Geographic difundió el códice e e hizo ediciones del Evangelio.

El texto debe ubicarse antes de 180, fecha en que lo cita Ireneo. Hoy se lo ubica entre 120 y 130, fecha contemporánea de los evangelios canónicos a los que la Iglesia busca retrocederles las fechas de origen para hacerlos contemporáneos del tiempo en que ella misma ubica la vida de Jesús. Pertenece a la corriente gnóstica cristiana, que contradice abiertamente la relación que los evangelios describen entre Judas y Jesús. Por ser un texto gnóstico, para entenderlo bien se requiere tener idea de lo que fue la corriente gnóstica cristiana, lo que en este corto artículo no tiene cabida. Sin olvidar que Ireneo hace una lectura equivocada del fragmento que cita, calificando al Evangelio de Judas de cainita, de venerar a Caín. Esto es falso. Es más, no hubo ninguna corriente gnóstica cristiana que pudiera ser calificada de cainita. El texto del Evangelio de Judas es setiano, es decir, admirador de Set, el tercer hijo de Adán y Eva, al cual identifica muchas veces con Jesús así como también identifica a este con Set.

El Evangelio de Judas es un texto corto de unas 26 páginas del códice Tchacos sin olvidar que el daño sufrido por el documento hace que falten párrafos y fragmentos, algunos importantes para la comprensión del texto. Además, en términos estrictos no es en realidad un evangelio si por ello entendemos un relato que se pretenda histórico como hacen los evangelios canónicos, que son solo textos kerigmáticos porque lo que narran sobre Jesús carece de toda base histórica. En realidad, construyen una vida de Jesús cada uno de cuyos momentos ocurre para que se cumpla una supuesta profecía judía, además fragmentada y manipulada. Quieren mostrar así que Jesús es hijo de Dios y Mesías, es decir, un ser más divino que humano, olvidando que los dioses no tienen biografía. El Evangelio de Judas no pretende nada de eso. No es una biografía inventada de Jesús ni tiene que ver con profecías. Es solo un diálogo secreto de sabiduría entre Jesús y Judas que se desarrolla en momentos sucesivos y muestra a un Jesús de origen divino que no necesita biografía y a un Judas humano descrito como discípulo favorito suyo, único digno de escuchar su mensaje y único que lo comprende. Pese a su brevedad, dice cosas interesantes y se define como crónica secreta de la revelación que Jesús hace a Judas mediante una conversación de una semana entre ambos, 3 días antes de celebrar la Pascua.

Jesús, que ha bajado a la tierra para salvar a la humanidad, reúne a sus 12 discípulos y les habla de los misterios ultraterrenos y del final. Pero estos nada entienden porque veneran al dios judío Jahveh, que no es sino el inferior demiurgo. Jesús se ríe de ellos y ellos blasfeman contra él. Los reta a reconocerlo y a sostenerle la mirada y todos fracasan salvo Judas que le dice que sabe quién es y de dónde viene: que pertenece al reino inmortal de Barbelo. Pero tampoco puede sostenerle la mirada. Jesús entiende que Judas es un elegido y que con su ayuda puede emprender el camino de la salvación. Le dice que se mantenga alejado de los otros y que él le va a explicar los misterios del reino, pero que eso le costará un gran sufrimiento. Y así se inicia la relación especial entre ambos y la enseñanza que Jesús, como maestro, le transmite, al margen de los demás díscípulos a los que considera sometidos a la religión del Antiguo Testamento e incapaces de recibir su mensaje y de salvarse. Sólo Judas ve más allá de esas limitaciones y en cada ocasión le hace preguntas que Jesús responde mostrándole que no todos pueden salvarse, que la mayoría, incluidos los otros discípulos, perecerá al morir porque sus almas no sobrevivirán, a diferencia de la de Judas que es la que tiene la chispa divina.

  Jesús llama a Judas para enseñarle secretos que nadie ha visto y hablarle del reino infinito que es el reino del Uno y Único y verdadero Dios. Y le habla de Adán y Eva y del Autogenerado o Alógenes, que es Set, hijo de ambos y heredero de la sabiduría de su padre. Judas pregunta si el espíritu humano muere y Jesús responde que los humanos tienen espíritu vital y también alma pero que muchos tienen almas perecederas que se acaban con su muerte, mientras otros, los elegidos, los que conservan la chispa divina que pasó a algunos seres humanos creados por el soplo del demiurgo, poseen almas inmortales. Son esos los que sobrevivirán. Y judas es uno de ellos. Le dice también que todo ser humano tiene una estrella pero que las de los que tienen almas perecederas se apagarán con ésta. Tu estrella –le dice a Judas- no se apagará y es la que marca el camino. Y es entonces, ya al final del texto, que le habla del tema de la entrega y la Pasión. Le dice a judas: Tú los superarás a todos ellos, que sacrifican al falso dios del Antiguo Testamento, porque tú sacrificarás el cuerpo en que vivo. Es decir, que Jesús, que es un ser divino venido de lo alto, de Barbelo, también tiene su alma prisionera en un cuerpo material que debe abandonar para huir de este mundo y volver al mundo espiritual y luminoso del que procede, a integrarse con el Uno. Y él ha elegido a Judas para que lo entregue, para que lo libere del cuerpo mediante esa entrega.

La estrella que marca el camino es tu estrella, le dice a Judas. Este ve una nube luminosa y entra en ella. Y el texto concluye sin drama mostrando a los altos sacerdotes judíos que vienen a prender a Jesús, y a Judas, que recibe algún dinero de ellos y les entrega a su maestro cumpliendo así la voluntad de éste y llevando a cabo la misión que le ha confiado.

Raro poder leer esto, y es un viejo texto cristiano.

Vladimir Acosta

Mayo de 2023



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