Felipe Peláez se prepara para «activar el modo sinfónico»
El cantante Felipe Peláez aterrizó en Venezuela para iniciar los ensayos para el que será el primer concierto de su tour sinfónico. Con las emociones a millón, el intérprete de vallenato desde ya afina detalles para el show que presentará en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño el 4 de mayo, un reto que desde hace años se planteó y finalmente está por superar.
“Siento mucho entusiasmo, mucho nerviosismo y mucha emoción”, comentó el artista venezolano que adoptó Colombia. “Nos toca resetearnos para activar el modo sinfónico”, continuó el artista que luego de su presentación en Caracas hará lo propio en Maracay el 5 de mayo y en Maracaibo el 12 de mayo.
Vía Zoom, el artista comentó a Últimas Noticias que esta experiencia junto a la Orquesta de Cámara “Simón Bolívar” será totalmente distinta a las que ha tenido anteriormente, porque “no es un concierto normal que te equivocas y a lo mejor tienes una segunda oportunidad; no, aquí como alguien se equivoque, se daña todo porque las partituras son exactas, son muy matemáticas”.
Se trata de un espectáculo que Felipe Peláez califica como “maravilloso” y que asume con gran responsabilidad. Para cumplirlo, tanto él como los músicos que lo acompañarán, todos profesionales de las filas de El Sistema, llevan semanas de ensayo que se intensificarán desde hoy para dejar el terreno abonado para el 4 de mayo, día del performance.
– ¿Cómo surge la idea de un concierto sinfónico?
– Nosotros tuvimos un primer acercamiento sinfónico precisamente en Venezuela hace años, cuando hicimos en Maracaibo un sinfónico que fue, honestamente, muy bueno. Lo hicimos bajo la dirección del maestro José Luis García y ahí me quedó la la semilla sembrada.
De hecho, una de mis canciones más fuertes, que se llama “Tan natural”, es grabada precisamente con la Sinfónica de Miami. Este fue como el primer ejercicio a nivel grabación que realizamos.
He hecho varios ya con Gilberto Santa Rosa. También hicimos con una canción hermosa que se llama “Señora” e hicimos este ejercicio con la Sinfónica de Monterrey. Pero yo me animé mucho a todos estos años para por fin por fin culminar el álbum que grabé literalmente con mucho talento venezolano.
El álbum va a salir el segundo semestre, ya está prácticamente listo. El álbum va a salir y por supuesto que nos emocionó muchísimo la idea cuando nos hablaron de la posibilidad de hacer el Teresa Carreño que se ha convertido en un reto personal para mí.
– ¿Eres fanático de la música clásica?
– Sí me gusta. A ver, no soy el que más escucha música clásica, de hecho hay algunas cosas que no me gustan pero para nada, hay otras que sí me gustan muchísimo.
No es que sea el más conocedor de este tipo de música, pero sí distingo cuando algo simplemente me llama la atención. Yo soy de arreglos orquestales sinfónicos un poco más dulces, un poco más que se parezcan a lo que yo hago; pero por ejemplo, admiro mucho todo el trabajo que hacen los arreglistas sinfónicos para música de cine. Esto es algo con lo que uno tiene que quitarse el sombrero, esto es otro nivel, pero si me ponen a escoger a mí, yo me voy más por la línea sinfónica comercial, por así decirlo, estos arreglos orquestados de Disney, los que musicalizan casi todas las bandas sonoras de las películas infantiles o más bien para todo público de Disney.
Los arreglos inmortales de Montaner, de Franco de Vita, de toda esta gente como Ilan Chester, y por supuesto ni se diga cuando se fusionan con otros géneros todos estos arreglos de cuerda que grabó Luis Miguel en los boleros. Esta parte me llama más la atención que irnos a clásico de “sexteto no sé qué de Polonia en do menor”.
– ¿Cuántos invitados vas a tener en esta fila?
– Estamos concretando, defiendo de la agenda de varios amigos, pero por lo menos sé que voy a tener un par de invitados.
– ¿Hay posibilidades de abrir nuevas fechas de esta experiencia sinfónica en Venezuela?
Sí, por supuesto. Esta es una primera etapa exploratoria y sé que la posibilidad de abrir otras está más que latente. Venezuela en cuanto a los eventos siempre te da el chance de ir por más.
– Además que eres profeta en tu tierra, Venezuela te vio nacer
– Gracias a Dios, el cariño de Venezuela hacia nuestra música es una cosa demasiado, demasiado, demasiado fiel y me siento honrado por eso.
– Los músicos que te van a acompañar tienen ya la pauta y días antes del concierto pues van a hacer todo el montaje, quería que me comentaras un poco sobre eso.
– Esta es la parte quizá más importante, el ensamble entre los dos mundos: el académico, que son ellos, y el mundo popular, que somos nosotros.
Ellos están allá ensayando también desde hace rato las partituras en bloque y nosotros acá también ensayando los audios para luego finalmente hacer este ensamble. El lunes, muy temprano, comenzamos con los ensayos a doble jornada, doble jornada el martes y doble jornada el miércoles, para el jueves dejar todo absolutamente listo para nada más rezar y esperar la hora cero del jueves.
– También sabemos que tiene este disco ranchero, ¿tienes pensado presentarlo en la cuna de la música ranchera, México?
– Sí, vamos a ver. Nosotros obviamente estamos expectantes, pero vamos muy bien.
La verdad, me llevé a una sorpresa muy linda con el primer sencillo. Vamos a hacer este álbum que es un tributo a una raza que quiero muchísimo, una música que llevo en el corazón, una música que tiene que ver mucho con el vallenato: la ranchera.
Pero, por supuesto, no voy a salir ni a competir, ni a tratar de convertirme en un artista ranchero. Si se me da la oportunidad, en ocasiones muy especiales, no sé, los premios Pepsi por ejemplo, ese día llevo dos invitados y vamos a cantar una ranchera.
A no ser que definitivamente la canción se pegó y se convirtió en un fenómeno, Dios quiera que llegue a pasar algo así. Entonces ahí sí ya replanteo y digo: “bueno, para allá es que voy. Vamos a invertir aquí en marketing y vamos a hacer un trabajo consolidado a esto”.
– Te escuchamos en el género que te hizo famoso, el vallenato, ahora te escucharemos con la orquesta Simón Bolívar, también en ranchera y recientemente hiciste el merengue “A beber”. ¿Con qué otro género te atreverías a experimentar?
– Hace poco me invitaron por allá en una producción muy especial que están haciendo con una Big Band y y por primera vez canté un bolero. Me me encantó.
Yo siempre soy muy curioso. Le doy gracias a Dios por que me da la oportunidad y porque me dio un tipo de voz un poco diferente y trato de asumir el reto que me vayan poniendo. Pero fíjate, yo quizá tomé esa actitud en pandemia de no quedarme con ninguno de los deseos.
Gracias a Dios ya tengo un catálogo que me respalda en mi historia, con el vallenato y con mi música para poder sustentar en tarima cualquier tipo de show. Pero también estoy satisfaciendo ese niño explorador y estoy llevando a cabo las cosas que simplemente he soñado, como el álbum sinfónico que llevaba cinco años haciéndolo hasta que por fin, también un álbum ranchero y más adelante quiero hacer un álbum de alabanzas con las canciones con que comencé, cuando cantaba en la iglesia y que se le sabe a todo el mundo. Quiero hacer algo así por el estilo, pero buscándole también una razón filantrópica a esto.
También estoy terminando ya mi libro, mi primera autobiografía. O sea, la idea es no quedarme quieto.
