Nueva realpolitik y discurso – Últimas Noticias
Hemos insistido en esta columna que “lo real” y “la realidad”, y así lo sostienen varias tradiciones del pensamiento, no son lo mismo. El primer término se refiere al espacio donde las cosas acaecen. Se trata de la totalidad del mundo material y los hechos que ocurren en él.
Por tanto, es inabarcable e incognoscible, en otras palabras, es imposible conocerlo directamente y en toda amplitud. Por eso, a lo que tenemos acceso, para conocer algo de “lo real”, son representaciones, mediaciones o construcciones conceptuales o discursivas que se hacen de ello.
El problema es que mucha gente sigue confundiendo lo real y la realidad. Y eso lo saben los que ostentan el poder mediático, porque este sigue siendo la vía por excelencia para la construcción discursiva y conceptual de aspectos (no de la totalidad) de lo que ocurre en el mundo de las cosas.
Por tal razón, no pocos ingenuos y un buen número de incautos, cuando leen una noticia, ven un breve reporte de televisión, escuchan una acotada alocución radial o, peor aún, consumen imágenes y textos a través de redes sociales y otras vías digitales, creen que están conociendo “lo real” cuando real-mente están consumiendo una versión parcial, resumida y, por tanto, manipulada de lo que sucede en el mundo material.
Toda esta perorata es para advertir que hoy en día se habla de un nuevo tipo de política. No se trata de la realpolitik tradicional, la cual se centraba en acciones orientadas por el pragmatismo, el utilitarismo y la búsqueda de resultados tangibles e inmediatos. Hablamos de una actualizada acción política, la cual se da en el espacio de lo real, donde no hay discursos ni mediaciones; y donde además no se comunican ni se explotan sus causas o resultados, ni se busca rédito o provecho alguno.
En estos últimos días, hemos visto en redes sociales a muchas personas, de diversos sectores o parcialidades políticas, manifestando airadamente su descontento por anuncios, noticias, reportes, en fin, por representaciones, mediaciones y discursos que son, en sentido estricto, solo tratamientos parciales de lo que no conocemos ni conoceremos. ¿Por qué? Porque en esencia son acciones que se están acometiendo en el espacio de lo real, un ámbito en el que se está librando una dura y real batalla política, y que “por ahora” no se puede explicar ni comunicar. Ojo con eso.
