Las fotos de la devastación en España por los incendios forestales
Desde hace ya más de una semana, los incendios forestales mantienen en vilo a los vecinos de la Sierra Oeste de la Comunidad de Madrid y de la provincia de Ávila, en Castilla y León. Varios fuegos que han llegado a confluir en las mismas zonas han provocado la evacuación y el confinamiento de más de 100.000 personas, algunas de las cuales todavía no han podido regresar a sus hogares.
por INFOBAE

Según los últimos datos, el incendio de Ávila, declarado en Burgohondo el pasado miércoles 22 de julio, ya se ha convertido en el peor de la historia de España desde que existen registros, pues la superficie calcinada ha ascendido hasta las 50.000 hectáreas.

En la Comunidad de Madrid, primero la emergencia se produjo por la expansión del fuego procedente del municipio toledano de Almorox; después, otros incendios en Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias formaron en conjunto un único frente que ha afectado a más de 28.000 hectáreas.

Pese a la evolución favorable de estos fuegos, cuyo avance ha conseguido contenerse, permanece la preocupación en la zona. La emergencia de interés nacional declarada el pasado jueves en ambas comunidades autónomas —la primera vez que se establece por incendios forestales en nuestro país— permanece, mientras que en Toledo, determinada días después, ya se ha rebajado la alerta.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) trabaja en puntos de Robledo de Chavela, Cebreros, Casavieja o Mijares para frenar el avance de los incendios. (UME)
Los medios de extinción permanecen en la zona y, cuando estos se retiren dentro de algunas semanas, quedarán las secuelas del incendio: un terreno calcinado, unos vehículos inservibles, unas viviendas arrasadas y unos vecinos que deberán aprender a convivir con un paisaje muy distinto al que dejaron atrás hace apenas una semana.

En la Comunidad de Madrid, municipios como Aldea del Fresno, Chapinería, Robledo de Chavela, Zarzalejo o Cadalso de los Vidrios tuvieron que ser evacuados por el avance de las llamas, algunos de los cuales ya han comenzado la desescalada. Otros, por el contrario, continúan esperando a poder regresar a casa.

Junto a las imágenes de los pabellones y polideportivos convertidos en campamentos improvisados para albergar la gran cantidad de personas desplazadas por el fuego, impresiona el terreno calcinado por las llamas.

Especialmente afectado se ha visto el entorno del Pantano de San Juan, donde las instalaciones del Club Náutico, por ejemplo, han quedado completamente arrasadas, dejando escombros y barcos calcinados en un enclave que cada verano alberga a miles de personas que buscan huir del calor de la gran ciudad.

Campamentos, campings y urbanizaciones también han sufrido la virulencia de las llamas, donde las consecuencias del que ha sido catalogado como el peor incendio de la Comunidad de Madrid tardarán mucho tiempo en poder borrarse.

En Castilla y León, el Valle del Tiétar es uno de los entornos más afectados por el fuego. De ser un paisaje de gran valor natural, este enclave ha pasado a convertido en algunas zonas en un territorio completamente devastado, especialmente en los terrenos que rodean a municipios como La Adrada, Piedralaves o Casavieja.

“Parece una guerra”, explicaba a Infobae David Segovia, alcalde de Pedro Bernardo, uno de los municipios desalojados, pero en el que, afortunadamente, el fuego no ha entrado. “Cuando se talen todos los árboles, se queda un secarral. De ser un vergel, de ser un paraíso natural, esto es ahora la ruina, la ruina de todos los pueblos”.

Los vecinos en Ávila han perdido viviendas, vehículos y fincas, así como el entorno natural con el que conviven desde hace años, una desaparición que tardará mucho tiempo en recuperarse. A esto se suman los problemas en el agua potable que sufrirá la población por la acumulación de ceniza arrastrada por las tormentas o la reducción del turismo.

En el Valle de Iruelas, El Tiemblo ha sido uno de los municipios más afectados. Especialmente ha preocupado la Reserva Natural, que alberga una de las colonias de buitre negro más importantes de Europa, una especie que desde principios del siglo XX ha sufrido una grave disminución por el uso de venenos para controlar a depredadores, la persecución directa, la escasez de alimento y la destrucción de su hábitat. Justamente como ha ocurrido ahora con los incendios forestales.
