Palestina advierte sobre la mayor ola de desplazamientos forzados en Cisjordania
La Misión Permanente de Palestina ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió este viernes que en Cisjordania ocupada se vive la mayor ola de desplazamientos forzados de palestinos desde 1967.
La delegación diplomática intervino durante una sesión informativa convocada en Ginebra en coordinación con el Consejo Noruego para los Refugiados, en la que participaron representantes de la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (Unrwa), la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y de los campos de refugiados del norte de Cisjordania.
El representante permanente de Palestina, el embajador Ibrahim Khraishi, alertó sobre el deterioro sin precedentes de las condiciones en ese territorio, en medio de los ataques de los colonos israelíes, la expansión de los asentamientos ilegales y la ofensiva militar en curso contra los campos de refugiados de Jenin, Tulkarm y Nur Shams.
El diplomático recalcó que esto ha provocado la mayor ola de desplazamientos forzados en Cisjordania desde 1967, junto con la destrucción generalizada de infraestructuras, viviendas e instalaciones civiles.
Además, explicó que Cisjordania enfrenta una peligrosa escalada en el ámbito político, económico y humanitario por las acciones de anexión desenfrenada y colonialismo de asentamiento de Israel, las detenciones, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia de los colonos.
Instó a la comunidad internacional a tomar medidas prácticas para proteger al pueblo palestino, aplicar las resoluciones de la ONU, garantizar la rendición de cuentas y la justicia, y alcanzar la solución de dos Estados basada en las fronteras del 4 de junio de 1967.
La representación de la Unrwa presentó un balance de los últimos hechos ocurridos en el norte de Cisjordania, subrayando la creciente destrucción y el desplazamiento forzado de más de 45.000 palestinos, los ataques contra infraestructuras e instalaciones médicas, así como las medidas israelíes para demoler las instalaciones del Organismo en Jerusalén ocupada.
El encuentro finalizó con testimonios de refugiados palestinos que describieron cómo son los ataques que cometen los colonos israelíes, la destrucción de sus hogares y el desplazamiento forzado.
Asimismo, recalcaron que, por tercera vez, se encontraban en situación de desplazamiento, pérdida de vivienda y separación de sus familiares ante las continuas violaciones israelíes y el creciente riesgo humanitario en el territorio palestino.
