Reseña | World of Tanks: HEAT
Es muy probable que desde que te introdujiste en el mundillo de videojuegos multijugador free to play tanto de consolas o en PC, o desde que consumes frecuentemente contenido de creadores de contenido relacionados con el gaming, habrás escuchado sobre Wargaming, el estudio bielorruso más conocido por ser los desarrolladores detrás de juegos como World of Tanks, World of Warships e incluso War Thunder.
Desde 2009 han apostado por el desarrollo de juegos bélicos multijugador de formato «Free to Play», y desde 2025 estaban promocionando habrían estado promocionando World of Tanks: HEAT su nuevo juego bélico gratuito donde el jugador vuelve a tomar el control de tanques hechos todas unas máquinas de guerra, pero a diferencia del juego original, este presentaría un concepto más táctico y competitivo adaptado a los estándares actuales.
Y ahora, tras su lanzamiento el pasado 26 de mayo, acá en ProGamers.life te daremos a conocer qué nos parece esta nueva propuesta.
¿De qué va World of Tanks: HEAT?
Con la llegada de World of Tanks: HEAT, la promesa sobre la mesa era entregar una experiencia mucho más dinámica que apuesta por combates rápidos y frenéticos donde cada proyectil cuenta al tratarse de un entorno táctico.


Por lo anterior dicho, esta HEAT se aleja enfocarse exclusivo hacia los tanques, incluyendo ahora a los «agentes», que al igual que otros juegos competitivos similares como Overwatch o Valorant, cuenta con sus propios roles y habilidades que definirán tu estrategia a tomar para aportar ese granito de arena que llevará a tu equipo a la victoria (e incluso a la derrota).
Con un total de 8 agentes y un total de 16 vehículos blindados distribuidos entre todos ellos (2 tanques diferentes para cada uno), 8 mapas distintos y hasta 4 modos de juegos reconocidos (Conquest, Hardpoint, Kill Confirmed y Control) es el contenido jugable con el que esta entrega llega de lanzamiento, sin contar el contenido adicional típico de los juegos como servicios actuales como las skins para los tanques y los agentes, pases de batalla y misiones semanales.


En cuanto a su jugabilidad, el título rompe con la tradición de la franquicia al abandonar la simulación pausada a gran escala para apostar por un formato arcade de escaramuzas rápidas en arenas más reducidas, pero aún así mucho más grandes que las de otros juegos del género.


Un sistema de progresión basado en el constante grindeo
Para algunos, las altas horas de grindeo son más para juegos del género MMORPG, pero Wargaming es fiel a sus costumbres y hace que World of Tanks: HEAT sea similar a otros de sus títulos en este apartado.
El juego cuenta con poco más de 100 misiones que podrás hacer para obtener Puntos de Inteligencia y así gastarlos en el Pase de Batalla por contenido cosmético como skins y colores de carrocería para los tanques, boosters de XP, monedas no premium para la tienda e incluso Puntos de Ingeniería, los cual puedes usar para mejorar tus tanques.


Donde el título intenta recuperar la complejidad perdida es en su sistema de progresión, el cual, también exige al usuario invertir una enorme cantidad tiempo entre partidas para grindear la experiencia necesaria, pero… ¿Cómo funciona? Pues, por un lado, avanzar con cada uno de los tanques base (así como los que lleguen en el futuro) permite desbloquear y equipar módulos progresivamente superiores que alteran su rendimiento con con los Puntos de Ingeniería anteriormente mencionados.


Por el otro, también tendrás que hacer algo similar con los agentes que, al subirlos de nivel, se obtienen puntos de talento destinados a un árbol de habilidades ramificado en cuatro categorías: Rasgo, Habilidad, Atributo y Definitiva. No obstante, el acierto del juego aquí radica en que estos beneficios están regulados por estrictas puntuaciones de activación; una limitante mecánica que impide equipar de manera simultánea las opciones más poderosas, obligando al jugador a calcular cuáles usar y así balancear su configuración.


Como dije asomé al inicio de este apartado, puede que a algunos le guste, puede que otros no, pero el hecho de que tendrás que invertirle bastantes horas de tu tiempo para llevar tus tanques y agentes al máximo es algo qué considerar.
Una fachada visual excepcional ensombrecida por inconsistencias
Desde que se anunció el juego por primera vez, una de sus cartas de presentación más llamativas fue, sin lugar a dudas, su apartado gráfico. Personalmente, llegué a pensar que esta calidad gráfica se limitaría netamente a las cinemáticas; sin embargo, logró cerrarme la boca.
Tanto en los menús de navegación como dentro del propio campo de batalla, el juego luce excepcional. A esto se suma el hecho de que, tras un trágico lanzamiento empañado por constantes crasheos y severos problemas de rendimiento, los parches recientes han estabilizado las cosas y el rendimiento ha mejorado un poco más, permitiendo apreciar el renderizado de texturas con mayor solidez.


Este poderío gráfico se complementa de gran manera con una meticulosa atención al detalle técnico que solo es posible con la experiencia que Wargaming posee en este ámbito, especialmente visible en los menús de personalización. El juego se toma la molestia de permitirte examinar detalladamente los niveles exactos de blindaje y las posiciones reales de los distintos módulos internos de cada tanque… Esta herramienta te permite a anticiparte y saber cómo posicionarse adecuadamente en el terreno, maximizando las probabilidades de que los proyectiles enemigos reboten y disminuyendo así la mayor cantidad de daño posible.


No obstante, este apartado visual que se asemeja a la realidad deja cierto mal sabor de boca, ya que (personalmente), me resulta profundamente extraño e incoherente que estas imponentes máquinas de guerra, diseñadas rigurosamente para la destrucción absoluta, vayan a medias tintas al momento de interactuar con algunas partes del entorno.
Se que esto no es un Battlefield, pero si bien, el motor gráfico permite demoler ciertos elementos específicos dentro del mapa, en la siguiente esquina terminas chocando de frente contra una simple columna de hormigón a la que ni siquiera le dejas una abolladura. Estas inconsistencias en las físicas de destrucción del juego rompen esa inmersión que te brinda el apartado visual de World of Tanks: Heat.
Wargaming aún tiene que trabajar en el equilibrio del juego
Al tratarse de un shooter táctico y que se apoya en un sistema de héroes, la estabilidad competitiva se vuelve el pilar fundamental para sostener su infraestructura. Al estructurar equipos en formatos de 5 contra 5 o de 10 contra 10, donde coexisten diversos agentes con roles tan marcados como asaltante, defensor o tirador, es sumamente importante que los desarrolladores logren nivelar a cada uno de estos elementos. Esto cobra mayor urgencia si consideramos que World of Tanks: Heat se proyecta a mediano y largo plazo como un título enfocado al ámbito competitivo.
Pero para esto, primero deben darle prioridad a reparar su deficiente sistema de matchmaking, ya que, el emparejamiento actual peca arrojarte a una partida con una jauría de lobos sumamente experimentados, y en la siguiente te arroja con la mayoría recién salidos del tutorial, aunque a juzgar por una muestra base de pocos jugadores (al menos a través de Steam) y que te empareje sumamente rápido, existe la posibilidad de que algunos de tus rivales o aliados sean bots.


En resumen, esta dualidad tan extrema termina por arruinar la experiencia de juego de una u otra manera, sin importar el bando en el que te encuentres.
Personalmente, admito que no soy un tryhard ni el más competitivo como para describir cuál es el agente o tanque más OP del meta actual, pero tras varias horas de pruebas, seleccionar a Raketa dentro de un AT-62AV es una de las mejores y más efectivas estrategias para emparejar un poco el marcador si tu equipo no tiene idea alguna de lo que está haciendo.
La dura realidad: ¿World of Tanks: Heat vivirá para contarlo?
La situación actual de la industria del videojuego atraviesa un panorama sumamente hostil, caracterizado por una marcada tendencia corporativa hacia la reducción de costos y una aversión casi absoluta frente a cualquier posibilidad de riesgo financiero potencial… Por esta razón, y al tratarse de un juego como servicio es por lo que me preocupa el futuro de World of Tanks: Heat.


¿Con qué cantidad de jugadores cuenta a través de todas las plataformas donde está disponible? No lo sé, pero en juegos como servicio siempre está la latente preocupación de: ¿Qué tanto y con qué frecuencia agregarán contenido para mantener el interés?, ¿Vivirá los suficiente como para agregar el feedback de los jugadores? o ¿contará verdaderamente con una escena competitiva sólida que logre proliferar en un mercado saturado? La realidad es que solo el tiempo lo dirá, pero Heat tiene algo a su favor: Es innegable que Wargaming cuenta con un largo e impecable historial de darle soporte extendido a sus títulos tradicionales sin importar su popularidad en internet o sus picos de usuarios simultáneos
Sin embargo, la escala y las exigencias de un modelo que al fin de cuenta es de un juego como servicio, es importante tener estas dudas en cuenta al momento de invertir tu tiempo en un juego online.
Un apartado sonoro muy bien ejecutado
Una de mis experiencias favoritas con World of Tanks: HEAT es el trabajo sonoro de Wargaming. Desde su soundtrack que te sitúa perfectamente en un ambiente neofuturista y te contextualiza muy bien en el juego desde que accedes al menú de inicio hasta que entras al campo de batalla, el cual, siento que desde el punto de vista sonoro también está muy logrado al transmitir esa urgencia y adrenalina que el ritmo de juego exige.
Cada tanque es una sinfonía de metal y combustión: el rugido característico de los motores, el chirrido metálico de las orugas al frenar en seco sobre el barro y, por encima de todo, la brutalidad de los disparos. No se como describirlo, pero te hace sentir ese estruendo cuando un cañón da en el blanco en el punto débil de tu rival o incluso cuando un cañón rebota sobre tu punto de cobertura, dejándote bastante claro si un proyectil rebotó o perforó el blindaje. En este aspecto, el juego no escatima en detalles.
Por último, el trabajo de doblaje es bastante llamativo. Al momento de escribir este artículo, desconozco por completo si está hecho por IA como en otros juegos (si, te hablo a ti ARC Raiders), pero este apartado también se sintió bastante acertado, principalmente porque gracias a esto, es la única manera de que conozcas la personalidad de cada agente, ya que durante la partida solo vez a los tanques.
Por ejemplo tenemos a Chopper, quien es todo un veterano de guerra fornido que sabe transmitir su voz de liderazgo. Por otro lado, tenemos a Kent, un agente de rol asaltante de origen australiano que transmite una personalidad bastante arrogante y «creída». Entre otras menciones honoríficas tenemos a Hound con una personalidad más reservada y «misteriosa» que va con su rol de Tirador; y la de Raketa, un agente de origen eslavo que cuenta con una jugabilidad bastante frenética y de combate cercano, muy similar a su forma de hablar bastante explosiva
Conclusión
En definitiva, World of Tanks: HEAT se presenta como una moneda de dos caras para Wargaming. Por un lado, el título deslumbra con una fachada técnica impecable, donde su apartado visual es prácticamente impecable por encima de todo junto a una excelente ejecución sonora que demuestra la veteranía del estudio dentro del campo de batalla del género bélico. Sin embargo, esta brillante envoltura choca de frente con las inconsistencias físicas en la destrucción del mapa, la profunda demanda de tiempo que exige su doble sistema de grindeo y un problemático emparejamiento que desequilibra la experiencia competitiva.
Al final, aunque Wargaming tiene el músculo y el historial para sostener sus proyectos a largo plazo, el verdadero desafío de HEAT será demostrar si en la hostil industria actual posee la constancia ontenido necesarios para consolidar su comunidad, corregir sus fallas y sobrevivir a las implacables exigencias de los juegos como servicio.
Esta reseña fue realizada en PC gracias al código de desbloqueo de contenido cedido por Wargaming. World of Tanks: HEAT ya está disponible como Free to Play en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.
