10 junio, 2026

Los ataques entre EEUU e Irán ponen a prueba el frágil alto el fuego en Medio Oriente

Los ataques entre EEUU e Irán ponen a prueba el frágil alto el fuego en Medio Oriente

Los ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos en torno al golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz elevaron la tensión en Medio Oriente y pusieron a prueba el alto el fuego alcanzado entre ambos países el pasado 8 de abril, después de una nueva ronda de acciones militares que incluyó bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní y ataques iraníes contra bases norteamericanas en la región.

La nueva escalada comenzó tras el derribo de un helicóptero Apache estadounidense cerca del estrecho de Ormuz. En respuesta, Estados Unidos lanzó el martes una serie de ataques contra objetivos militares iraníes. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que completó operaciones contra sistemas de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia iraníes ubicados cerca del estrecho de Ormuz.

Según CENTCOM, las fuerzas estadounidenses “atacaron sistemas iraníes de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia cerca del estrecho de Ormuz con municiones de precisión lanzadas por aviones de combate de la Fuerza Aérea y la Armada de Estados Unidos”. Washington presentó la operación como una represalia por el derribo del helicóptero. La aeronave cayó cerca de la costa de Omán y los dos tripulantes fueron rescatados con vida, de acuerdo con la información difundida por las autoridades estadounidenses.

Horas después, Irán respondió con ataques contra instalaciones militares de Estados Unidos en Medio Oriente. La Guardia Revolucionaria informó que lanzó misiles de largo alcance contra objetivos en Jordania. En un comunicado citado por la agencia estatal IRNA, afirmó que las fuerzas iraníes “atacaron y destruyeron cuatro objetivos principales” en ese país, entre ellos refugios de aviones F-35 y el centro de mando estadounidense en Al Azraq.

Además, en comunicados recogidos por la agencia Fars, la Guardia Revolucionaria indicó que los objetivos de la operación incluyeron la Quinta Flota de Estados Unidos estacionada en Baréin y una base aérea estadounidense en Jordania. Las autoridades de Baréin activaron las alertas aéreas después del anuncio iraní sobre los ataques contra una base norteamericana en ese país.

Por su parte, Kuwait activó sus sistemas de defensa antiaérea. El Ejército kuwaití informó que enfrentaba “objetivos aéreos hostiles”, aunque no identificó públicamente al responsable.

En Jordania, las fuerzas armadas informaron que interceptaron cinco misiles lanzados desde Irán. Según la Agencia de Noticias de Jordania, el Ejército aseguró que no se registraron “ni víctimas ni daños materiales” como consecuencia de esos lanzamientos.

Tras los ataques, el Ministerio de Exteriores iraní reivindicó la actuación militar y reiteró el derecho de Teherán a responder a las acciones estadounidenses. “Estos ataques fueron en respuesta a la agresión militar estadounidense contra Irán”, señaló la cartera diplomática en un comunicado difundido por Fars.

El ministerio también lanzó una advertencia a los países del golfo Pérsico sobre el uso de su territorio por parte de fuerzas estadounidenses. “Advertimos que Irán no dudará en ejercer su derecho inherente a defenderse, incluso atacando el origen de los ataques y las bases e instalaciones logísticas utilizadas para operaciones agresivas contra Irán”, indicó el texto.

El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi (REUTERS)El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi (REUTERS)

Antes de la respuesta iraní, el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, había anticipado represalias. “Estados Unidos ha optado por poner a prueba nuestra determinación. Nuestras poderosas Fuerzas Armadas no dejarán sin respuesta ningún ataque o amenaza”, escribió en la red social X.

La nueva escalada ocurrió mientras continuaban las negociaciones entre Washington y Teherán para alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto.

Horas antes de los ataques, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que las conversaciones se encontraban en su etapa final. Consultado sobre el tiempo necesario para alcanzar un acuerdo, respondió que demoraría “dos o tres días”.

Después del derribo del helicóptero Apache, Trump defendió la respuesta militar estadounidense. “Creo que la respuesta debe ser muy fuerte, muy poderosa, y eso es lo que esta es”, afirmó en una entrevista telefónica con ABC News.

La situación se desarrolló además en un contexto de nuevos intercambios de ataques entre Irán e Israel durante los últimos días. El lunes, Trump reclamó el fin “inmediato” de los disparos por parte de ambos países.

Horas antes de los ataques, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que las conversaciones se encontraban en su etapa final (AP)Horas antes de los ataques, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que las conversaciones se encontraban en su etapa final (AP)

Los enfrentamientos también coincidieron con nuevas tensiones en torno al estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo. El martes, Araghchi pidió la retirada de fuerzas extranjeras de la zona. “El estrecho de Ormuz NO son aguas internacionales sino compartidas entre Irán y Omán”, sostuvo.

“Las fuerzas extranjeras próximas a nuestro territorio enfrentan un riesgo constante. La mejor solución es que se retiren”, agregó. En medio de este escenario, los ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos constituyeron uno de los episodios más graves entre ambos países desde el alto el fuego del 8 de abril.

(Con información de AFP y REUTERS)

por INFOBAE

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