En Monagas impulsan la producción de mangos
Gracias al trabajo del Poder Popular del municipio Cedeño (Caicara de Maturín), en el estado Monagas, se pudo transformar una plantación con riesgo de abandono en un espacio productivo autosustentable donde se cosecha mango de gran calidad.
Esta experiencia es administrada por la Comuna Caribes de Turimiquire y constituye una fuente generadora de empleo que se rige con protocolos científicos fitosanitarios, donde se destinan los excedentes financieros a la reinversión social del territorio, refiere boletín de prensa del Ministerio de las Comunas.
Desde el pasado 15 de diciembre se inició la reactivación de este espacio agrícola, cuando los productores de la zona asumieron las labores de limpieza, poda y acondicionamiento técnico para frenar el deterioro de los árboles.
José Gregorio Urbaneja, vocero del Consejo Comunal Tarragona, recordó que la propuesta nació de los trabajadores comunitarios, quienes se preocuparon por el creciente deterioro de este espacio productivo.
“Nosotros tomamos la iniciativa de retomar el mantenimiento adecuado de esta plantación de mango, para poder adquirir sus frutos. Buscamos que esto se eleve a nivel nacional”, relató.
Gracias al trabajo de los comuneros, se logró, en pocos meses, la consolidación de la iniciativa formal estructurada en cinco lotes de terreno (lotes A, B, C, D y G).
En esa línea, se clasificaron los lotes de acuerdo con la variedad del fruto. La variedad Keitt (por su bajo porcentaje de fibra y calibre idóneo en los bloques A y B); Heidi y Palmer (por su consistencia para el transporte en los lotes C y D); e Irwin, Haden, Tommy y Kent (destinadas al consumo interno y ferias locales desde el lote G y áreas perimetrales).
Control de cosecha
En aras de garantizar la calidad de la cosecha local, la comuna implementó un protocolo de control fitosanitario supervisado por el Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral.
Así, los trabajadores comunitarios instalaron redes de trampas estratégicas para el monitoreo de la mosca de la fruta, acompañadas de operativos de fumigación y fertilización orgánica de los suelos.
Manuel Romero, encargado del Área Fitosanitaria, detalló que el rigor científico exigido por el Insai es obligatorio para el traslado del mango, debido a que de esa manera se asegura que la cosecha esté en óptimas condiciones.
“Contamos con un personal de casi 60 personas fijas en limpieza, cosecha y el control de las trampas para la mosca de la fruta; esto es vital porque si el Insai no aprueba los permisos, el mango no puede salir del territorio”, explicó.
Romero también indicó que, en años anteriores, las familias se quedaban sin ingresos cuando culminaba la zafra, pero ahora no ocurre así, pues este nuevo esquema mantiene una nómina permanente de 60 trabajadores para las labores continuas de mantenimiento de la tierra y control biológico.
Asimismo, señaló que la organización popular administra la logística y coordina el traslado de los cargamentos hacia Caracas, La Guaira y hacia distintas ferias locales a nivel nacional. Los recursos obtenidos son utilizados en la fase de arranque y los excedentes netos de la operación son usados para ejecutar obras públicas en la zona.


