27 mayo, 2026

Le devolvieron su apartamento al preso político José Breijo tras denuncia viral

Le devolvieron su apartamento al preso político José Breijo tras denuncia viral

Luego que se viralizara una denuncia en redes sociales en el que el preso político uruguayo-venezolano José Breijo, de 73 años, estaba cumpliendo su medida de casa por cárcel a las afueras de su apartamento, porque un funcionario lo había invadido, la presión social provocó que el hombre desalojara el lugar y se lo devolviera a su legítimo dueño.

«Luego de la presión mediática, a medianoche el funcionario que estaba ocupando la vivienda del excarcelado José Breijo, llegó acompañado de otros y la desocupó. No obstante, el apartamento está completamente vacío. Breijo ya no dormirá en el pasillo», informó la periodista Maryorin Méndez a través de sus redes sociales.

«Breijo aún no tiene teléfono y su salud está comprometida. Gracias a todos por mirar este caso. Él fue apoyado por dos hombres que no temieron a los funcionarios», añadió.

PIDEN UNA INVESTIGACIÓN Y LA DEVOLUCIÓN DE SUS COSAS 

De acuerdo con el periodista y coordinador del Frente Norte de Caracas, Carlos Julio Rojas, acotó que presuntos funcionarios adscritos a la Presidencia de la República fueron los que acudieron al lugar y desocuparon todo lo que estaba dentro de la vivienda.

«El invasor perteneciente al GOES se encontraba en una camioneta. Ahora exigimos que este funcionario debe ser investigado por invadir la propiedad de este señor y al consulado de Uruguay que dé apoyo a él porque lo que vivió fue dantesco», dijo.

Además, exigió la devolución de todas las pertenencias de Breijo, «las cuales fueron sustraídas de la vivienda».

Cabe recordar que esta situación irregular salió a la luz el pasado viernes cuando Breijo salió del Centro Penitenciario de Tocuyito tras pasar casi dos años detenido por acusaciones de terrorismo.

Lo arrestaron por tomar una foto de una reunión «que le pareció curiosa sobre el conflicto en Palestina».

Precisó que al llegar a su residencia en el edificio Pascuareli, en Bello Monte, estaba cerrada con candado. Sin más nada que hacer y con una medida de casa por cárcel que cumplir se vio obligado a dormir en el pasillo. Esto a pesar de su precaria situación de salud y económica.

Ver fuente