William Castillo: Venezuela se recupera después de 11 años de sanciones
El viceministro de Políticas Antibloqueo, William Castillo, destacó que la economía venezolana se encuentra en un proceso progresivo de recuperación del daño que provocaron 11 años de medidas coercitivas unilaterales, las mal llamadas sanciones, en el sistema productivo de la nación que afectaron a la población venezolana. Aunque aclaró que no han sido levantadas estas sanciones, sino que se han aliviado sus efectos por una serie de licencias que ha emitido la Ofac.
“Las sanciones produjeron una caída del 98% de los ingresos del país entre 2015 y 2020, es decir, de cada 100 dólares que entraban a este país, perdimos 98. El impacto sobre la economía real, las actividades de las empresas, el presupuesto público, por supuesto, generó una crisis multidimensional”, señaló.
De igual manera, se vio afectado de forma drástica el Producto Interno Bruto, indicador que registra toda la producción de bienes y servicios en el país.
“El Producto Interno se redujo entre 2015 y 2020 a una cuarta parte de su valor, o sea, perdimos 3/4 partes de la economía. Es decir, las transacciones económicas, los contratos, los servicios, los salarios… Se generó un fenómeno migratorio inédito en nuestra historia, cayó el presupuesto público, se deterioraron los servicios públicos y todo eso pasó en un periodo de 7 u 8 años. En menos de una década, la asfixia económica sobre Venezuela, sobre Pdvsa, sobre la producción petrolera, sobre las finanzas públicas, nos robaron nuestros activos en el extranjero, generó esta crisis”, alertó.
Castillo presentó sus argumentos con cifras provenientes del Observatorio Venezolano Antibloqueo, instancia técnica que dirige y forma parte del Centro Internacional de Inversión Productiva. Se dedica a la investigación, sistematización y seguimiento de los procesos económicos y sociales vinculados a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales o sanciones.
—¿Pero qué son las sanciones?
—La web del observatorio indica que es el uso de medidas económicas, comerciales u otras adoptadas por un Estado, grupo de Estados u organizaciones internacionales de manera unilateral para obligar a un cambio de política de otro Estado. Estas medidas están fuera del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas. Es decir, han sido calificadas de ilegales y violatorias de la Carta de Naciones Unidas y del Derecho Público Internacional.
Comentó que este sistema de imposiciones se aplica a distintas naciones en el mundo, cuyo principal delito es tratar de ser independiente en sus políticas y modelo de nación.
“Hoy en el mundo hay 31 países bajo medidas coercitivas unilaterales. Esos países representan el 28% de la población del mundo y ocupan el 72% del territorio del planeta Tierra. Es decir, la tercera parte de la población vive en países que están sometidos a sanciones, castigo, asfixia económica, bloqueo de activos, sanciones a sus autoridades”.
En este escenario injusto, Rusia ocupa el primer lugar con cerca de 40 mil sanciones. En el caso de Venezuela, ocupa el cuarto puesto con 1.088 sanciones, de las cuales 1.040 están activas.
Recordó que llevamos 11 años con este sistema de sanciones que se comenzó en 2014, pero tiene su punto de inicio oficial con el decreto del expresidente Barack Obama en 2015, que calificó al país como una “amenaza inusual y extraordinaria”.
Este sistema de sanciones ha logrado afectar de forma drástica el estado de bienestar social que se construyó con las políticas aplicadas con el comandante Hugo Chávez.
“Los dos últimos años de Hugo Chávez la economía creció. Con su muerte inmediatamente se inició la agresión a Venezuela y empieza a caer la economía. La caída interanual llegó a ser de hasta un 33% en un año. Cayó el Producto Interno Bruto, empresas cerradas, empleos que se perdieron, profesionales que se fueron, salarios que se deterioraron, hiperinflación, todo lo que se había construido con Hugo Chávez. Eso le costó al país 642 mil millones de dólares en 7 años”, denunció.
Comentó un análisis realizado por el Observatorio de Sanciones con base en cifras del Banco Central de Venezuela que reflejan la profunda caída que sufrió la economía venezolana producto de las sanciones.
“Si tomamos 2012 como el año base, en el 2020 la economía se redujo 3/4 partes, es decir, el tamaño de la economía pasó a ser 25% de siete años atrás. Pero incluso hoy, que la economía está en recuperación, el tamaño de nuestra economía es el 36% de lo que era en 2012. Para que veas el tamaño de la economía y por eso los impactos tan terribles en la salud, en a alimentación”, indicó. Destacó que las sanciones son la causa principal de la crisis que vivió Venezuela, entre 2015 y 2020.
“El principal factor que explica, sin negar que haya problemas de gestión, de ineficiencia. Todos los países tienen esos tipos de problemas, pero no explica la magnitud de esa caída; afectó a la gente en su bolsillo, en su alimentación. Hoy hemos derrotado el desabastecimiento y la escasez, pero recuerda que no se conseguían a veces ni los productos de limpieza, no se conseguían vacunas, ni un medicamento para calmar el dolor de cabeza. Hubo niños que murieron porque no había alcohol en los hospitales, desaparecieron los exámenes médicos, los kits para hacer los exámenes médicos desaparecieron y los reactivos, y entonces la gente no se podía ni hacer un examen médico”, recordó.
Recalcó la caída de la producción petrolera: “Venezuela estaba produciendo dos millones 300 mil barriles de petróleo diarios en enero de 2015 y en julio de 2020, en plena pandemia, llegó a ser de 500 mil la producción petrolera, es decir, se redujo más de 87% la producción petrolera en 7 años por el bloqueo a Pdvsa. De todas las sanciones a Venezuela, Pdvsa ha recibido el 16%; 171 medidas coercitivas unilaterales pesan sobre la principal industria del país”.
Igualmente, refirió cómo esta caída en los ingresos petroleros afectó a los trabajadores. Venezuela pasó de tener el mejor salario de América Latina en 2008 a tener que reformular el concepto del ingreso de los trabajadores.
“Esa es la razón principal del deterioro, de la inflación, porque hubo dos ataques. La destrucción del valor real del salario, de las pensiones y las prestaciones sociales por la vía de la hiperinflación y luego la escasez de divisas que impedían al Estado financiar los gastos del sector público. Tenemos un país con 4 millones de empleados públicos. Ese sector fue el que más sufrió, los sectores de menores recursos. La Presidenta encargada usa una expresión que a mí me gusta mucho, que es muy gráfica: ella dice que el sistema salarial fue perforado y devastado por las sanciones y esa es la verdad. Y es una responsabilidad de quienes, siendo venezolanos, pidieron sanciones, de quienes avalaron y aplaudieron todo ese ataque a la economía para poder asaltar el poder político. Porque se usaron las sanciones como un trampolín para destruir la economía, hundir al país en una crisis y luego tomar el poder por vía precisamente no constitucional y pacífica”, denunció.
En este escenario, ha vislumbrado cambios como los generados por el sector económico. “La mayoría de los empresarios venezolanos entendieron que también fueron perjudicados, que también fueron dañadas sus industrias, que tuvieron que cerrar, que perdieron empleo y han recuperado una suerte de visión de unidad productiva nacional y hoy se está trabajando por la recuperación económica, apartando un poco de la diatriba política.
Dejando que sean los políticos los que definan en sus debates, en el congreso nacional, en sus elecciones, el rumbo político y que la economía, que es de todos los venezolanos y que nos afecta a todos, pueda seguir marchando independientemente de las turbulencias políticas. No usar la economía como un instrumento para dividir al país y para hacerle daño al país”. expresó.
La solución es el levantamiento
Castillo destacó la necesidad de poner fin a todas las sanciones, por lo cual valoró la peregrinación que se realizó en todo el país, y actualmente entró en una segunda fase “con un llamado y una exigencia de Venezuela como nación, no solo como Gobierno, que se levanten todas las sanciones al país; esa será la verdadera solución”.
Explicó que actualmente se han dictado una serie de licencias que han flexibilizado el efecto de las sanciones, que aún persisten contra el país.
“Este año se han dictado 23 licencias, de las cuales están activas 15. Son licencias que ahora permiten la producción petrolera, el regreso de compañías de Estados Unidos, de Europa y de otros países del mundo a la producción petrolera, como lo diseñó Chávez; él decía que en la Faja Petrolífera allí debía haber empresas de todo el mundo. Chávez nunca usó el petróleo como un instrumento político ni económico contra Estados Unidos o contra alguna potencia. Más bien lo que él quería es que la Faja fuera un crisol de países produciendo petróleo en la principal reserva del mundo para el bienestar de los pueblos del mundo y no solamente de las empresas”, exclamó.
Destacó la licencia al BCV y a la banca pública para que puedan tener clientes internacionales y darles una base operativa a sus inversiones aquí en Venezuela.
Sin embargo, insistió en que un país no puede vivir de licencias porque no ofrecen seguridad jurídica a las inversiones de las grandes empresas. “Las licencias no crean seguridad jurídica a largo plazo porque son discrecionales, dependen de la Ofac, dependen de unos burócratas de los Estados Unidos. Imaginen una empresa que invierte un dinero para perforar en Venezuela y entonces le quitan la licencia. Para crear verdadera seguridad jurídica, para cimentar la inversión en Venezuela a largo plazo, se requiere (…) estas licencias van a dinamizar sobre todo el sector petrolero, el sector minero y una muy importante que permite a empresas de Estados Unidos contratar. Van a pagar impuestos, van a pagar las regalías petroleras, van a generar empleo en Venezuela, empresas de servicios; es una ganancia para la economía venezolana”.
Refirió que actualmente el Ejecutivo nacional mantiene un proceso de negociación delicado: “Recordemos que el presidente (Nicolás Maduro) está secuestrado, donde su esposa (Cilia Flores), que es una parlamentaria, está secuestrada. Están ambos sometidos a un juicio ilegal y en esas condiciones complejas de una situación donde estamos intentando manejar un proceso de agresión y llevarlo a la negociación, pasar de la confrontación a la diplomacia, normalizar las relaciones políticas, consulares, diplomáticas y económicas en ese margen complejo que le ha tocado dirigir el país a Delcy Rodríguez como presidenta encargada del gobierno de Nicolás Maduro, porque el presidente fue secuestrado”, insistió.
Señaló que a través de estas negociaciones directas con EEUU ha permitido el establecimiento de mecanismos financieros para recuperar la principal fuente de divisas para el país.
“Venezuela ya recibió 300 millones de dólares que fueron para pagarles el bono a 10 millones de familias a través del sistema patria, y hoy se están dando beneficios y se está incrementando progresivamente el ingreso mensual de la familia venezolana porque el Estado sigue recibiendo recursos producto de estas negociaciones; por eso hay que desmontar todo el bloqueo. Si se elimina el bloqueo, ya no hay ninguna excusa, los recursos fluyen, la gente va a poder ir al banco tranquilamente a comprar sus divisas cuando lo necesiten”.
Señaló que hay una licencia que autoriza la venta de diluyentes para hacer gasolina, otra para la logística aeroportuaria y de puertos, “para que las empresas puedan pagar al Estado el impuesto y las tasas por el uso de aeropuertos y puertos”. Así la licencia para la producción de petróleo, minería y gas, así como para la industria petroquímica: “Todo está como fraccionado en distintas licencias, por eso la clave es eliminar las sanciones. Es un sistema que sirve para estos momentos, pero estratégicamente lo que le conviene a Estados Unidos, a las empresas y al Estado venezolano es el desmontaje total del bloqueo para que haya una economía libre como cualquier país del mundo”, expresó.
Destacó que el país se recupera de los efectos dañinos que en salud provocaron las sanciones. “Venezuela era una nación libre de sarampión hasta el bloqueo, pero en 2016 y 2017 nos impidieron traer las vacunas y aumentó el sarampión (…) no poder vacunar durante dos años impactó y generó muerte. Hoy hemos vuelto a ser reconocidos como país libre de sarampión porque hemos recuperado el sistema de vacunación, gracias al esfuerzo del Sistema Nacional de Salud (…); teníamos 300 mil operaciones que no se habían realizado y que debieron realizarse entre 2017 y 2020; eso se llama la deuda quirúrgica.
Hoy estamos operando de la vista, de fracturas; estamos saldando una deuda que fue generada por el bloqueo, eso es lo que hay que entender, la resistencia y la resiliencia de este país en aguantar esa agresión y hoy ser la economía de mayor crecimiento y de mayor dinamismo y de las más estables”.
Sanciones en cifras
- Daño global: El país perdió más de 642 mil millones de dólares en 7 años.
- Sanciones: Venezuela tiene 1.088 sanciones, de las cuales 1.040 están activas.
- Licencias: Se han dictado 23 licencias, de las cuales están activas 15 que flexibilizan efectos dañinos de las sanciones.
- En crecimiento: La economía se encuentra en recuperación, pero representa 33% de lo que fue en 2012.
- Pérdida: PIB se redujo entre 2015 y 2020 a una cuarta parte de su valor, o sea, perdimos 3/4 partes de la economía.
- Ingresos: Produjeron una caída del 98% de los ingresos del país, entre 2015 y 2020, es decir, de cada 100 dólares que entraban a este país perdimos 98.
- Petróleo: La producción fue de dos millones 300 mil barriles diarios en enero de 2015; en julio de 2020, llegó a ser de 500 mil, es decir, se redujo en más de 87%.
- Hidrocarburos: Pdvsa ha recibido 16% de las medidas coercitivas unilaterales, con 171 sanciones.
Activos a rescatar
Citgo, filial de Pdvsa en EEUU, está desde 2018 en un proceso judicial en ese país, en el cual se decretó su liquidación, “por menos de la mitad de su valor, una cosa absurda y brutal desde el punto de vista jurídico”. Ese proceso se encuentra bloqueado por una orden ejecutiva del Gobierno.
En Inglaterra están 32 toneladas de oro en custodia; “valían dos mil millones cuando se bloqueó. Hoy valen cuatro mil millones por la revalorización del oro”. Está el tema del banco Novo de Portugal: “Eran más de 1.500 millones de dólares, un banco que se dijo que quebró, no se sabe dónde está ese dinero, hay que buscar y recuperar”. Están los recursos que Venezuela mantiene en el Fondo Monetario Internacional; “ahora con la normalización, esperemos que el FMI cumpla su responsabilidad y le entregue ese dinero a Venezuela para obras de infraestructura, sistema eléctrico, agua, carreteras, obras para el desarrollo nacional”. Castillo destacó que estos temas representan negociaciones delicadas. “Son temas nacionales de alta política y de alta economía que están dirigidos por la Presidenta encargada”, dijo.
