9 mayo, 2026
De la crisis humanitaria al estado fallido

El constructo crisis humanitaria ha sido un recurso para justificar el injerencismo. Esto lo convierte en una estrategia de abuso de poder, en que la ocupación militar, tal como ocurrió en enero de 2010 en Haití por parte de EEUU cuando un terremoto arrasó Puerto Príncipe, fue tolerada en el escenario internacional por las corporaciones mediáticas del capitalismo global. La justificación usada para ocupar la nación haitiana era garantizar ayuda humanitaria, pero, por el contrario, esta se entorpeció, lo que generó un caos intencionado, mientras se repotenció la presencia militar.

En 2017 en Venezuela, cuando un sector empresarial apoyado por factores externos causó una crisis de desabastecimiento por acaparamiento inducido, en que rubros básicos escaseaban, pero los “comerciantes”, mediante la figura de bachaqueros, los ofrecían a precios abultados, se intentó posicionar de nuevo la figura de crisis humanitaria, desde estas corporaciones mediáticas movidas por intereses ultraliberales, con el pretexto de ayuda humanitaria, para favorecer una incursión militar.

La matriz de crisis humanitaria se sustentaba en la violación de derechos humanos, que va de la mano con la de estado fallido, régimen o dictadura, para alimentar narrativas en las que subyace una especie de caos, irónicamente creado por quienes lo anuncian. Estas acciones terminan llamándolas “lucha por la democracia” y desestiman los muchos procesos electorales, institucionalmente legitimados, en que han sido convocados todos los sectores del país a participar.

Lamentablemente, este modo de atacar no ha cambiado; algunos matices han mutado. Aunque se reconoce el éxito de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, por el número significativo de personas que han sido beneficiadas, desde estas corporaciones al servicio de la ultraderecha, se critica su alcance; pretendían que, por ejemplo, los de la Operación Gedeón y los que han pedido invasión contra su país resultaran amnistiados.
La intención de manipular no ha variado, sigue siendo reactivar la fórmula: crisis humanitaria, violación de derechos humanos y régimen dictatorial, o estado fallido, como una conclusión condicionada en ese argumento falaz, para desestabilizar, solo que ahora la intromisión extranjera no contribuye a sus intereses.

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