8 mayo, 2026
El desafío de discernir - Últimas Noticias

Hace unos años escribí un artículo breve sobre el difícil reto de pensar. Citando a Kant e invocando el pensamiento crítico decolonial expresé de manera vehemente un llamado para que todas y todos, sin distinción, asumiéramos el ejercicio de pensar críticamente y vencer así la trampa emocional, cognitiva y epistémica que nos ha impuesto la actual reconfiguración del capitalismo global, oscura etapa marcada por la violencia y la muerte.

Fui ingenuo. Hoy veo con horror que la pelea no es solo “ponernos a pensar”. En un mundo digital, en el que el algoritmo impone sutilmente los temas que han de ocupar nuestro valioso tiempo y, peor aún, nos hacen creer que es decisión nuestra asumir ciertos asuntos, pensar críticamente es casi imposible. Ya no se trata de tener tiempo y enfrentar el reto. Tampoco el asunto es, como alguna vez cité a Juan José Bautista, que a su vez evoca a Heidegger: “Pensar aquello que merece ser pensado”.

El problema de fondo es que se ha anulado por completo la capacidad de discernir.

Se vuelve muy cuesta arriba decidir qué merece ser pensado cuando la comunicación digital y envolvente, la no intermediación social y la cantidad oceánica de influencers que funcionan como voceros y legitimadores de realidades sin la garantía precaria e ideológica, pero garantía al fin, que antes otorgaban los medios y otros aparatos ideológicos (partidos políticos, grupos religiosos y más, según Althusser), hoy imponen un mundo que asumimos como real sin permitirnos el discernimiento, pues se presenta como ese “universo discursivo cerrado” que tanto criticó Marcuse.

En otras palabras, el desafío no es pensar sino vencer la anulación total del discernimiento, que es la capacidad humana de diferenciar, categorizar y distinguir, con el fin de decidir correctamente. ¿Pero cómo podemos diferenciar, categorizar y distinguir si las realidades se nos presentan no solo como distorsiones de lo real sino como verdades únicas, totalizantes y pétreas?

Por eso actualizo el reto. No solo debemos pensar y, además, reflexionar sobre qué merece ser pensado. Ahora la urgencia es recuperar nuestra capacidad de discernir ante tanta basura ideológica disfrazada de información, que viaja a velocidades increíbles en redes sociales y que, lamentablemente, asumimos como reales, cuando stricto sensu, no lo son. He allí el desafío.

IG: @ajunez_profesor

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