Miles de cubanos marchan en La Habana por el Primero de Mayo
Miles de cubanos se movilizaron este viernes en La Habana con motivo de la celebración del Día Internacional de los Trabajadores y por la defensa de la paz.
Desde la madrugada, los ciudadanos salieron a las calles también para reafirmar su rechazo al bloqueo contra la isla y a una posible agresión militar por parte de Estados Unidos.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, encabezó la marcha desde la Plaza de la Revolución hacia la Tribuna Antiimperialista José Martí, bajo la consigna «¡Viva Cuba libre!».
Fue acompañado en el acto por el general de Ejército Raúl Castro Ruz, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez; el presidente de la comisión organizadora del Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Osnay Miguel Colina Rodríguez, entre otros.
Miles de trabajadores se movilizaron en cuatro puntos de la capital para sumarse a la multitudinaria movilización, que avanzó por la ciudad para converger en la Tribuna Antiimperialista José Martí.
La población portaba banderas de Cuba y de Palestina, enviando un mensaje de solidaridad y en defensa de la paz.
Además, la marcha fue propicia para reiterar el llamado a enfrentar los desafíos actuales con trabajo, creatividad y cohesión, en medio del complejo contexto económico que enfrenta el país caribeño.
En otras partes del país también se han registrado desfiles y marchas, teniendo como lema «La patria se defiende». La población ha manifestado la unidad y el compromiso colectivo ante las adversidades.
En la víspera, el mandatario invitó al pueblo a participar en el «desfile por la paz. Marchemos unidos: trabajadores, campesinos, estudiantes, intelectuales, artistas, deportistas, cubanas y cubanos todos, contra el bloqueo genocida y las groseras amenazas imperiales a nuestro país».
El pasado 29 de enero, el presidente de EEUU, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para declarar una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. En base a ello, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a La Habana, sumado a las amenazas de represalias contra quienes actúen contra la orden de la Casa Blanca.
