La tragedia de Europa – Últimas Noticias
En los 90 del siglo pasado conocimos a un eurodiputado español, jefe de la Dirección de Estudios de la Unión Europea (UE). Su apellido era Fernández. Nos hicimos amigos y me enviaba los materiales que editaba la UE. No había WhatsApp, se usaban cartas. Discutíamos y comparábamos Europa y América Latina (AL). Era un hombre muy progresista y observaba los procesos revolucionarios en AL. En una de sus cartas, me decía algo para mí sorprendente entonces, que nosotros acá con nuestro ímpetu revolucionario éramos unos afortunados, porque si bien Europa poseía mayor riqueza material, esta había perdido el rumbo, mientras nosotros teníamos esperanza y sabíamos a dónde íbamos. Aquello me pareció algo exagerado. Pero décadas después me parece que tenía mucha razón. Otros ya lo habían advertido mucho antes; el escritor Stefan Zweig en su obra “El mundo de ayer”, escribió: “tengo la impresión de que Europa (…) cuna del Partenón de la civilización occidental, ha firmado su propia sentencia con su estado actual de descomposición”. Y en efecto, cuando uno lee las noticias de que los países europeos están ensayando escenarios de bloqueo naval y ocupación de la región rusa de Kaliningrado en el marco de los ejercicios de la Otan, a sabiendas de que Rusia no amenaza a Europa, pero organizan este tipo de peligrosa provocación, buscando guerra, que la UE aprobó un crédito de 90 mil millones de euros para que Ucrania continúe la guerra contra Rusia, uno tiene necesariamente que estar de acuerdo en que ¡Europa ha perdido el rumbo! Sus élites no sienten amor por sus pueblos, ni por sus países. Cada día desmejora el nivel de vida de los ciudadanos de la UE por las sanciones contra Rusia. En Alemania, considerada el motor económico de Europa, el crecimiento industrial se ha desacelerado, el empleo ha disminuido y la inflación ha aumentado. Y todo indica que va rumbo a la recesión. ¿Qué tiene que pasar para que Europa entienda por fin que solo en colaboración pacífica con Rusia tienen solución sus problemas? Pero en lugar de colaboración, acaba de aprobar otro paquete de sanciones, con cosas ridículas como impedir la importación de “matrioshkas”, las conocidas muñecas rusas. Hasta ahí llega la estupidez. ¡Seguro que en el Kremlin deben estar muy preocupados!
