17 abril, 2026

Falleció Alexis Montilla el soñador merideño que les devolvió la memoria

Falleció Alexis Montilla el soñador merideño que les devolvió la memoria

«No hay nada imposible, no hay obstáculos. Se necesitan cuatro cosas para materializar las locuras o los sueños: la mente, el corazón y las dos H grandes: honestidad y humildad».
Quien así hablaba era Romer Alexis Montilla Delgado. Ese hombre de manos creativas y alma gigante, inventor de tres parques temáticos que se convirtieron en el referente del turismo nacional y regional de Venezuela: Los Aleros, Alexis y La Venezuela de Antier y La Montaña de los Sueños.

Alexis partió de este mundo terrenal, pero su luz sigue brillando en cada rincón que llenó de magia en esta tierra merideña.

Nació en Chachopo, municipio Miranda (Timotes), hijo de padres agricultores. Fue un hombre elocuente, cargado de energía e ingenio. Empezó como vendedor ambulante de artesanías, luego mesero, hasta que el turismo llamó a su puerta y él respondió con una posada y un restaurante. Pero su corazón iba más lejos.

Soñador incansable, construyó Los Aleros, un viaje al pasado merideño de los años 20, donde el aroma del calentao se mezcla con la música andina de cuerda y la emoción de entrar a una vieja emisora de radio rodeada de montañas. Allí, el tiempo se detiene y el alma recuerda.

En los años 90 llegó La Venezuela de Antier, un abrazo nostálgico a las capitales de los estados venezolanos, una travesía por el imaginario cultural de los años 50, en tiempos de Juan Vicente Gómez.

Y en 1994, su corazón se abrió de nuevo para regalarnos La Montaña de los Sueños, un homenaje a la televisión, el cine y la radio de los años 50, 60 y 70.

Pero Alexis no solo construía parques: construía recuerdos. También fue productor ejecutivo de la película Una vida y dos mandados, dirigida por Alberto Arvelo, donde se narra parte de su propia biografía. Un hombre que convirtió su vida en obra y su obra en legado, coleccionista de carro antiguos.

Recibió innumerables reconocimientos, entre ellos el Doctorado Honoris Causa en Innovación y Emprendimiento por la Universidad de Los Andes. Pero su mayor premio fue ver la sonrisa de quienes caminaban por sus sueños.

Hoy, Alexis Montilla se va, pero nos deja un tesoro inmenso: la constancia, el trabajo, la honestidad y sobre todo, la memoria colectiva de Venezuela. Enalteció con orgullo el gentilicio merideño, y en cada encuentro, nos regaló una sonrisa sincera.

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