Torá y Talmud – Últimas Noticias
Cuando usted ve los videos donde niños judíos escupen a sus propias maestras o a cualquier transeúnte que le parezca cristiano, está definitivamente viendo los estertores de una sociedad absolutamente enferma. O esa niña que escupió y pateó a una palestina en plena calle y nadie le dijo nada fue probablemente la misma niña, o una igual que ahora, la soldado israelí, que se hizo una selfi, montada sobre la barriga de una mujer palestina, y saltó sobre ella, mientras la pobre mujer se queja y ella sonríe viendo su teléfono.
Si uno ve la batalla campal de granjeros palestinos que llevan milenios criando a sus cabras y cultivando sus tierras, ahora enfrentados a granjeros judíos que los sacan de sus tierras y se apropian de ellas; o el maltrato de prisioneros palestinos que llevan años sin ser juzgados en cárceles judías, o ver soldados judíos en medio de carcajadas lanzar un niño palestino vivo, desde un edificio; o ver a una comerciante judía en un centro comercial de Tel Aviv declararle a un periodista que jamás le daría comida a un niño palestino, porque “ellos deben morir”; o ver a un joven abogado judío declarar por la televisión judía que comerse a un niño palestino no es un delito; o ver al ministro de Seguridad Itamar Ben Gvir celebrar con champán la decisión del congreso de aplicar la pena de muerte a prisioneros palestinos, lleva inequívocamente a la conclusión de que es una sociedad que está muy enferma. Una enfermedad que se extiende a soldados israelíes rociando con gases lacrimógenos a niños que inocentemente están viendo clases en un campo, porque hasta sus escuelas fueron destruidas.
Todos ellos vienen de la escuela, en donde les enseñan el valor de la Torá y de su contenido, y del Talmud, que según ellos son libros sagrados, una de cuyas dos versiones permite el asesinato de niños y de todo aquel que no sea judío. En una encuesta reciente, hecha por periodistas españoles en escuelas palestinas y judías, los niños palestinos dijeron que querían ser médicos, ingenieros, abogados, arquitectos, maestros, etc; los niños judíos piden solo una cosa: matar a los palestinos.
Desde la fundación de Israel en 1948, las escuelas y su sistema educativo se fue desarrollando alrededor de una cultura de la muerte y de concientizar que todo el que no fuera judío no era humano. Chávez tuvo razón cuando rompió las relaciones. Y nosotros seguimos esperando a Cilia y a Nicolás.
