17 abril, 2026

La denunció por dejar la basura de su negocio frente a su casa

La denunció por dejar la basura de su negocio frente a su casa

En el sector San José de Cotiza, municipio Libertador, en Caracas, dos personas tuvieron una disputa por la gestión de desechos de un puesto de economía informal y maltrato verbal por parte de la denunciada. La oficial del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana, Rosa Zapata, contó a Últimas Noticias que lo que empezó como un conflicto entre vecinos terminó convirtiéndose en un modelo de justicia de paz para la zona.

Antes de que se encontrara una solución al problema, a la Oficina de Atención Comunitaria de la parroquia San José, llegó una mujer de mediana edad quejándose por la basura acumulada frente a su casa.

Explicó que los desechos se originaban como resultado de la venta de comida rápida en un puesto que funcionaba durante la tarde-noche en ese espacio. La señora acotó que ella no tenía problema con el carrito de perros y hamburguesas que colocaban casi todos los días frente a su propiedad, sino con la suciedad que generaba y que dejaban en el lugar. La situación, según narró la mujer, se prolongaba desde hacía meses.

La afectada añadió que el tema de la basura no era la única razón por la que decidió hacer una denuncia formal. Se dirigió a la instancia competente para exponer a la ciudadana en cuestión por la falta de respeto constante y una afectación directa a su vida privada. La denunciante explicó que se enteró de que la acusada frecuentaba a sus vecinos para preguntarles sobre sus asuntos personales.

Si bien el detonante principal fue la contaminación ambiental generada en el puesto de economía informal, donde la acumulación de residuos atraía plagas, también produjo tensiones que se desbordaban durante las horas de mayor afluencia de clientes.

En vista de los acontecimientos, la oficial Zapata convocó a las partes involucradas en el conflicto para que, una semana después, se reunieran en la sala de resolución de conflictos con el fin de hallar una solución a la problemática que aquejaba a la mujer afectada.

Mediación. Zapata recibió a ambas partes que acudieron al encuentro bajo boleta de citación. Procedió a la identificación reglamentaria de las personas involucradas en el conflicto y estableció las normas internas de exposición.

Después le cedió la palabra a la denunciante, que manifestó que la situación no era un tema puramente estético o externo, sino una vulneración a su tranquilidad, ya que no solo era la suciedad a pocos metros de su vivienda, sino el maltrato que recibió cuando fue a solicitarle a la demandada que mantuviera el espacio limpio.

Por su parte, la acusada admitió las dificultades para limpiar el espacio, señalando la falta de apoyo logístico, y reconoció los choques personales que había tenido con la perjudicada, lo que terminó por contaminar su dinámica laboral y la reputación de su puesto de comida rápida.

Compromisos. Zapata logró que las mujeres se pusieran de acuerdo para resolver un conflicto que amenazaba con fracturar la armonía de ambas y del sector, mediante un proceso de mediación que priorizó la dignidad humana de cada una y el derecho a un ambiente sano.

Tras el diálogo, las partes suscribieron un acta de compromiso con puntos específicos y de cumplimiento obligatorio para garantizar el cese de las hostilidades.

La disputa culminó en un acuerdo conciliatorio que contempla la recolección de desechos después de la jornada de trabajo. Para ello, la denunciada se comprometió a buscar la ayuda de su hijo. Además, se le exigió que debe mantener el espacio libre de basura porque es una vía de tránsito público.

Se establecieron normas estrictas de comunicación y ambas ciudadanas se comprometieron a respetarse y, sobre todo, a evitar cualquier comentario o acción que interfiera con la vida privada de la otra; evitar maltrato físico, verbal o psicológico, hostigamiento u otra forma de violencia.

La oficina de mediación indicó que el caso no se cierra con la firma; se realizará un seguimiento posterior para verificar que los acuerdos se mantengan en el tiempo. Cualquier incumplimiento será canalizado nuevamente por la vía institucional bajo un enfoque restaurativo.

Normativas. La resolución de este caso en la parroquia San José se fundamentó en la Ordenanza de Convivencia Ciudadana para el Civismo y la Justicia de Paz Comunal del municipio Libertador de Caracas, que promueve la cultura de paz y la convivencia solidaria.

Esta normativa regula específicamente el comportamiento en espacios públicos, el manejo de desechos sólidos y el respeto mutuo entre ciudadanos, específicamente, en el artículo 11, que hace referencia a los deberes generales para la convivencia ciudadana.

La oficial Zapata concluyó que este es uno de los casos que se atiende de forma más frecuente en la Policía Comunal. Su resolución fortalece la confianza ciudadana y demuestra que, en Caracas, es un derecho que se construye entre todos.

La legislación en detalle

Espacios públicos. En el artículo 11 de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana para el Civismo y la Justicia de Paz Comunal del municipio Libertador de Caracas, se refiere que no es permitido lanzar desechos en la vía, espacios públicos o privados.

Actos contrarios a la integridad. Según la normativa municipal, se sanciona arrojar desechos, objetos o sustancias contra personas o bienes; asimismo, colocar en lugares no permitidos escombros, desechos químicos, chatarras, sustancias inflamables, desechos biológicos, etc., que puedan causar daño a personas, ambiente, bienes públicos o privados.

Limpieza de espacios públicos. El artículo 29 define como acto contrario no usar los recipientes o demás elementos dispuestos en los espacios públicos para depositar residuos; arrojar residuos sólidos y escombros en sitios de uso público o no permitidos; desechar bolsa con desechos sólidos y desperdicios fuera de sus contenedores.

Sanción. Según la Ordenanza, la persona que incurra en una de las conductas señaladas será sancionada con una multa equivalente al pago en bolívares de 30 veces el tipo de cambio oficial de la moneda de mayor valor fijado por el BCV, o un trabajo comunitario.

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