Delcy Rodríguez: la fe debe ayudar a superar posturas radicales
«Yo pido al foro interreligioso colaboración, cooperación, ayuda, a curar expresiones de odio, a curar expresiones de intolerancia que nos llevaron a posturas extremas que justificaron que en nuestra patria cayeran misiles de potencias militares extranjeras», así lo expresó este martes la presidenta encargada Delcy Rodríguez durante una reunión con líderes de comunidades religiosas para fortalecer el Programa por la Paz y la Convivencia Democrática.
«Creo que hay mucho que sanar en nuestro país y pido que la fe ayude a sanar esas posturas que desde situaciones radicales y extremas nos llevaron al no entendimiento», señaló.
Desde el Salón Sol del Perú en el Palacio de Miraflores, la jefa de Estado encargada destacó que encontrar un punto de unión entre el Programa por la Paz y la Convivencia Democrática y el Foro Interreligioso es fundamental para avanzar hacia una sociedad más reconciliada y orientada al encuentro.
«Pero el programa de convivencia es mucho más amplio porque tiene diálogo económico, tiene diálogo social, tiene diversidad desde todo punto de y el hecho de que hoy el programa esté fortaleciendo una mesa de diálogo ecuménico, interreligioso, también es fundamental. Y por eso pido el apoyo de ustedes».
Asimismo, Rodríguez resaltó durante su intervención en el encuentro con comunidades religiosas del país que «aspira a que Venezuela pueda ser un santuario para todos los venezolanos y para todas las venezolanas (…) Que ese santuario nos convoque por la fe, y la fe entre hermanos y entre hermanos».
«Yo veo en el foro interreligioso un espacio por excelencia, donde no tenga cabida posturas políticas, sino que estemos todos sumados a atender a Venezuela como un solo país, como un país plural que somos», manifestó Rodríguez.
Por otra parte, Rodríguez expresó su agradecimiento al Programa por la Paz y la Convivencia Democrática, al señalar que esta iniciativa la inspiró profundamente tras los acontecimientos del pasado 3 de enero.
Comentó que convocó este programa pensando en una Venezuela diversa, donde cada persona, desde sus diferencias, pueda sentirse parte del encuentro.
Afirmó que este programa se ve reflejado en la sociedad venezolana y manifestó su deseo de que más venezolanos y venezolanas se sumen, con la mirada puesta en cómo garantizar la paz del país.
Durante el encuentro, la mandataria encargada envió un mensaje a la comunidad judía, en el que reafirmó que en Venezuela no existen posiciones antisemitas. “El pueblo venezolano es un pueblo de fe y sabe respetar la diversidad religiosa”.
Asimismo, Rodríguez dio la bienvenida a la propuesta del secretario de la Conferencia Episcopal Venezolana, José Antonio Da Conceicao, señalando que lo que se denomina “situación humanitaria” refleja las heridas sociales y económicas ocasionadas por el bloqueo.
«Sé que en Venezuela uno de los consensos es rechazar las sanciones contra Venezuela, que cese ya el bloqueo económico contra Venezuela. Para que Venezuela pueda respirar, pueda sanar heridas sociales, los invito y aquí está en la propuesta que ustedes han hecho de incorporarse», refirió.
Indicó que el miércoles 8 de marzo de 2026, se dirigirá al país con un mensaje claro y una convocatoria, al subrayar que uno de los consensos en Venezuela es rechazar las sanciones y exigir el cese del bloqueo económico, para que el país pueda respirar y sanar.
Asimismo, invitó a establecer una mesa de trabajo con la Vicepresidencia Social, en la que los distintos espacios religiosos puedan aportar su ayuda para sanar las heridas de los más vulnerables.
«Somos un país también plural religiosamente, porque en Venezuela hay libertad de culto, libertad de religión (…) El pueblo venezolano es un pueblo profundamente de fe; una fe que es expresada en distintas iglesias, en sinagogas o en mezquitas», subrayó.
Amnistía
Durante su intervención en el encuentro, la presidenta encargada resaltó que la Ley de Amnistía es la ley que se ha aplicado con mayor rapidez, con mayor aplicación técnica, pero siempre va a haber críticas y consideraciones.
Invitó al foro interreligioso a comparar la aplicación de la Ley de Amnisitía en Venezuela en comparación con otros países del mundo. ¿Cómo fue la ley de amnistía en Sudáfrica, que se llevó 8 años? ¿Cómo fue la ley de amnistía en España, que se llevó 7 años? Y yo pido que ustedes acompañen el seguimiento. ¿Por qué lo digo? Hay personas que han sido beneficiadas por la Ley de Amnistía».
Denunció que hay personas que han sido beneficiadas por otros mecanismos de medidas judiciales que permitieron su libertad y están ahorita planificando el conflicto. «Yo no pienso que sea el sentir de los venezolanos y de las venezolanas (…) Yo no creo que en la agenda hoy de la Venezuela post 3 de enero la agenda sea conflicto, extremismo, radicalismo; no lo veo en el horizonte. No es el sentir de Venezuela, pero yo tendré que mostrar y pido entonces al foro religioso que nos acompañen a hacer seguimiento a la Ley de Amnistía».
«Ojalá se puedan incorporar, ver el proceso, ver quiénes se han beneficiado, ver quiénes no pueden ser beneficiados de la Ley de Amnistía, pero se ha abierto otro espacio de consideración en mecanismos alternativos de la justicia y dejemos ya la palabra conflicto de lado», dijo Rodríguez.
La dignataria encargada pidió dejar ya de estar planificando la conflictividad para sacar provecho político-partidista de situaciones de conflicto. «Ya sabemos a dónde nos llevó. Nos llevó a un 3 de enero. No es lo que queremos».
«Hay pueblos en el mundo en conflicto y nosotros de acá enviamos nuestras bendiciones para que se pueda encontrar un camino de paz. Nosotros en Venezuela tenemos que cuidar la paz, la tranquilidad política, económica, social, cultural. No podemos aupar la intolerancia a la diversidad, porque la intolerancia tiene un basamento de rechazo al distinto, al que piensa distinto a mí, al que tiene una fe distinta a la mía. Ese es el germen de la intolerancia», acotó.
En este sentido, pidió que el Foro Interreligioso se sume a sanar expresiones también de intolerancia y de odio para que podamos nosotros, los venezolanos y las venezolanas, «recuperar caminos, que podamos unirnos en torno al desarrollo armónico, económico y social de Venezuela para poder ayudar a los más necesitados, a los más vulnerables, donde yo sé que las iglesias tienen participación y presencia porque lo veo en el territorio».
«Y qué mejor anuncio para los más vulnerables y necesitados que todos estamos de acuerdo en sumar esfuerzos para ayudar a los más vulnerables, para ayudar a quienes las bombas del bloqueo económico golpearon directamente en el ámbito de la salud, de la educación, de la alimentación? Y allí nos vamos a encontrar con los programas sociales del gobierno venezolano», resaltó.
Destacó que en Venezuela sí hay espacio para el trabajo en conjunto. «Pido que dejemos la política para otro lado y todos nos sumemos a los espacios comunes que busquen un camino de paz, de prosperidad, de convivencia, profundizar los espacios democráticos en Venezuela. Los espacios democráticos en Venezuela van mucho más allá de un partido político. Los espacios democráticos en Venezuela permiten hoy que en las comunidades se decida».
En el encuentro estuvieron presentes los integrantes del Programa por la Paz y la Convivencia Democrática, además del monseñor José Antonio Da Conceicao, secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana; padre Francisco Salazar, vicario de la Iglesia Anglicana; Juan Luis Sosa, coordinador operativo del Foro Cívico, quien acudió en representación del rabino Isaac Cohen; y el pastor Gerardo Velásquez, presbítero de la Iglesia Cristiana Reformada de Venezuela.
Asimismo, se encuentran presentes Sheik Omar Kaddoura, guía religioso de la mezquita «Sheik Ibrahim Bin Abdulaziz Al Ibrahim» en Caracas; Khalil Abdul, director de la Liga del Mundo Islámico en Venezuela; el pastor Carlos Vielma, vicepresidente de Unicristiana de Venezuela; el apóstol Elías Rincón, presidente de Unicristiana de Venezuela; y el pastor José Piñero, director ejecutivo del Consejo Evangélico de Venezuela y presidente de la Iglesia Cristiana Reformada de Venezuela.
El Programa por la Paz y la Convivencia Democrática es una iniciativa estratégica lanzada por el Gobierno de Venezuela en enero de 2026, bajo la dirección de la presidenta (E) Delcy Rodríguez, a los fines de consolidar la estabilidad nacional y la armonía social, promoviendo el diálogo y la resolución pacífica de conflictos. Asimismo, busca erradicar el odio, la división y la violencia, fomentando una cultura de paz y respeto a las diferencias entre todos los sectores del país.
