Presidenta del TSJ: en momentos cruciales la lealtad no se negocia
Durante el acto solemne de la apertura del año judicial 2026, la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), magistrada Caryslia Rodríguez, precisó que, «en momentos cruciales y cuando el suelo común tiembla, la lealtad no se negocia».
Tal afirmación la hizo desde el Salón de Sesiones del TSJ, frente a los representantes de los poderes públicos, rectores y rectoras de universidades, altos oficiales y poder popular. La magistrada precisó: «En horas cruciales que ponen a prueba el alma de nuestra nación, me dirijo a ustedes desde el deber sagrado que la patria, con su trayectoria de anhelos y sacrificios, nos reclama. Esta es una afirmación de identidad. Es la voz de quienes reconocen que, cuando el suelo común tiembla, la lealtad no se negocia».
Prosiguió diciendo que «la lealtad que late en el pecho de todo patriota que entiende que la unidad no es uniformidad, sino un compromiso ineludible con el destino colectivo». La magistrada enfatizó que el Poder Judicial se erige como un «bastión indoblegable de la paz», destacando que, en momentos de prueba para el alma nacional, la justicia constituye el cimiento fundamental de la patria libre y la lealtad de sus funcionarios es un compromiso innegociable con el destino colectivo.
Pedimos el retorno victorioso del presidente Maduro
La magistrada Rodríguez refirió que Venezuela atraviesa una situación «compleja y exigente», la cual se deriva del «secuestro del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, un ser humano incansable, un hombre valiente, comprometido con las luchas sociales en defensa del pueblo venezolano».
Se refirió al presidente Maduro como un ser humano que se «ha distinguido por su integridad moral y lealtad política al proyecto de Bolívar y Chávez», por lo cual reiteró el apoyo firme «en favor de su retorno victorioso y de la primera dama, diputada de la Asamblea Nacional, Doctora Cilia Flores de Maduro».
«Estamos convocados a esta solemne apertura del año judicial no solo en cumplimiento de una formalidad protocolar, sino como la ratificación de nuestro compromiso inquebrantable con la estabilidad institucional y el orden republicano», acotó.
Duelo por los caídos
La presidenta del TSJ también se refirió a las personas que fallecieron durante el ataque del 3 de enero de 2026. En ese sentido, precisó que está con el «alma conmovida por el duelo» y, por ende, «encendemos el fuego sagrado del honor y eterno reconocimiento hacia nuestros hermanos venezolanos y cubanos caídos en la infausta madrugada del pasado 3 de enero. Estos mártires de la patria sellaron con su sangre el más alto juramento de lealtad; que su sacrificio no sea un tributo al odio, sino una ofrenda sagrada al ideal de paz bolivariano».
Puntualizó que los nombres de los caídos están grabados «en nuestros corazones y en el mármol de la historia, que nos interpelan más allá de cualquier bandera política o diferencia de pensamiento. Elevando la mirada a la identidad que nos convoca, quiero honrar a la mujer venezolana, a las heroínas de la patria cuyo valor se destacó en las horas más oscuras de la gesta independentista».
Reconocimiento a la primera dama
La magistrada hizo un especial reconocimiento a la primera dama, Cilia Flores, señalando que la misma es un símbolo de fortaleza. «Símbolo de una fortaleza que no claudica —expresó—, la mujer que acompaña y guía con su ejemplo. Este sentimiento se funde en el aliento de millones de mujeres que desde sus hogares sostienen el alma de la familia y el destino del país. Somos la estirpe de mujeres cuya lealtad transforma el dolor en resistencia. No solo sustentamos el hogar, somos las arquitectas de la esperanza», apuntó.
Afirmó que el amor de la mujer venezolana «no es solo afecto, es un acto de insurgencia. Nuestra preparación es el acero para las batallas venideras y nuestra crianza, la siembra sagrada de un sentimiento profundo de amor por nuestra amada Venezuela».
Respaldo absoluto a la presidenta (e) Delcy Rodríguez
También ratificó el compromiso del Poder Judicial con la estabilidad del país y expresó su respaldo absoluto a la doctora Delcy Rodríguez en sus funciones como presidenta encargada. Recordó la vigencia de la sentencia (emitida el 3 de enero de 2026) que fundamenta este nombramiento, asegurando que el TSJ garantiza la continuidad institucional y la legalidad del mando en la figura de quien hoy también ostenta el cargo de comandante en jefa de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
El acto solemne fue realizado en el Salón de Sesiones del TSJ de conformidad con los artículos 267 de la Constitución y 26 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Contó con la presencia de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, junto al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y los máximos representantes del Poder Ciudadano y Electoral.
Igualmente, al acto asistieron ministros del Gabinete Ejecutivo, así como integrantes del Estado Mayor Superior de la Fanb, el cuerpo diplomático acreditado y jueces de las distintas circunscripciones del país, consolidando una imagen de unidad cívico-militar-policial.
Finalmente, la presidenta del TSJ instó a los jueces y juezas del país a mantener una administración de justicia orientada por la ética y la identidad nacional, entendiendo que la unidad no es uniformidad, sino un deber sagrado para con el pueblo venezolano.
