Canadá exige a EEUU respetar su soberanía
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, lanzó una advertencia diplomática sin precedentes a los Estados Unidos, exigiendo el «respeto absoluto a la soberanía canadiense». La declaración surge tras confirmarse que funcionarios del Departamento de Estado mantuvieron reuniones con líderes del Proyecto de Prosperidad de Alberta (APP), un movimiento que busca la independencia de la provincia petrolera.
Telesur informó en una nota que para el Gobierno de Ottawa, estos contactos no son gestos diplomáticos de rutina, sino una amenaza directa a la unidad nacional. Carney fue categórico al señalar que el país no tolerará la instrumentalización externa de movimientos secesionistas, especialmente en regiones estratégicas para la seguridad energética de América del Norte.
Un frente unido contra la secesión
La respuesta institucional ha sido unánime en todo el espectro político y regional canadiense:
- Alberta: La primera ministra Danielle Smith pidió a Washington mantenerse al margen de la política interna y ordenó a su delegado en Washington formalizar una queja ante la administración Trump.
- Columbia Británica: El premier David Eby calificó de «traición» la búsqueda de ayuda extranjera para fragmentar el país.
- Ontario: Doug Ford tachó de «inaceptables y poco éticas» las reuniones entre funcionarios estadounidenses y el grupo APP.
El petróleo como transfondo geopolítico
La tensión se agrava tras las declaraciones de Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, quien exaltó la «independencia» y la riqueza de Alberta, palabras que en Ottawa fueron interpretadas como un respaldo indirecto al separatismo motivado por intereses petroleros.
Aunque el independentismo en Alberta no tiene el peso histórico del de Quebec, analistas advierten que el estímulo de una potencia extranjera sobre una región rica en crudo podría desestabilizar la paz territorial. Ante esto, el Ejecutivo canadiense ha sido claro: la integridad del territorio no es negociable y cualquier intento de fragmentación impulsado desde el exterior será enfrentado con firmeza diplomática.
