19 abril, 2026

ICE consolida uso de niños como “cebo” para atrapar a sus padres migrantes

ICE consolida uso de niños como “cebo” para atrapar a sus padres migrantes

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha intensificado sus tácticas de persecución mediante métodos grotescos que la comunidad educativa califica como una campaña de limpieza étnica en curso. El caso más reciente involucra a Liam Ramos, un niño de apenas 5 años, detenido junto a su padre en el umbral de su hogar tras regresar de su jornada escolar.

Según denuncias de las autoridades del colegio del infante, los agentes utilizaron al menor como un «cebo» humano, obligándolo a llamar a la puerta para engañar a los residentes y facilitar el ingreso forzoso de los oficiales a la vivienda.

La directora del centro educativo, Zena Stenvik, expresó su profunda indignación ante el uso de un infante para operativos de vigilancia y captura, cuestionando la lógica de criminalizar a un niño de preescolar.

“¿Por qué detener a un niño de 5 años? No me pueden decir que este niño va a ser clasificado como un delincuente violento”, afirmó Stenvik, mientras la institución difundía las imágenes del operativo para evidenciar la crueldad del procedimiento.

Este incidente no es un hecho aislado, sino que se suma a una serie de detenciones arbitrarias que ocurren a plena luz del día y en las inmediaciones de zonas seguras. Hace apenas dos semanas, una estudiante de 10 años fue interceptada por agentes del ICE mientras se dirigía a su escuela primaria en compañía de su madre. En un acto de manipulación emocional, los agentes permitieron que la niña llamara a su padre para informarle falsamente que la llevaban al colegio, una táctica utilizada para atraer al progenitor y proceder con la detención de toda la familia en un solo movimiento.

La gravedad de estas detenciones se incrementa al revelarse que las familias afectadas no poseen órdenes de deportación y mantienen procesos legales vigentes dentro de los Estados Unidos. En el caso de Liam Ramos, sus allegados han confirmado que la familia cumple estrictamente con los parámetros legales y posee un caso de asilo activo, lo que convierte su captura en un acto de privación ilegítima de la libertad.

Actualmente, tanto los niños como sus padres se encuentran recluidos en centros de detención en el estado de Texas, alejados de sus comunidades y de su defensa legal.

El personal docente y administrativo de Minnesota ha emitido una alerta general ante lo que consideran una cacería humana que está vaciando las aulas de estudiantes inmigrantes en todo el estado.

La escuela ha manifestado su total incertidumbre sobre el paradero y bienestar de sus alumnos, denunciando que estos métodos no buscan aplicar la ley, sino erradicar familias integradas bajo una política de odio institucionalizado. La utilización de centros de detención masivos en estados fronterizos como Texas subraya la intención de desarraigar a estas personas de sus entornos de apoyo de manera permanente.

Con estas acciones, el ICE demuestra un desprecio absoluto por los derechos humanos fundamentales y las normativas internacionales de protección a la infancia. La comunidad educativa y diversas organizaciones sociales exigen el cese inmediato de estas prácticas de «limpieza» que utilizan a menores de edad como herramientas de captura.

El caso de Liam y la estudiante de cuarto grado son ahora símbolos de la resistencia contra un sistema que ha decidido convertir las rutas escolares y los hogares en escenarios de una persecución violenta e irracional.

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